Tras haber revalidado matemáticamente su título de la liga uzbeca hace tres semanas, el Bunyodkor remató la temporada 2009 el pasado jueves a lo grande, imponiéndose a domicilio al Mash'al por un solitario gol. Dicha victoria fue la 28ª que lograba en un total de 30 partidos de la presente liga, lo que le permitió no sólo consolidar su abrumador dominio en la tabla, sino también mantener la insalvable distancia con respecto a sus 15 rivales nacionales.

Desde su fundación en 2005, el conjunto de Tashkent ha ido transformándose en el mejor equipo de la nación de Asia central a un ritmo vertiginoso. Aquel año, sólo tardó una campaña en conseguir el ascenso a la segunda división del país. Una vez allí, otra temporada bastó al Bunyodkor para proclamarse campeón de la categoría de plata en 2006 y subir a la división de honor, donde, al año siguiente, concluyó su campaña del debut como sorprendente subcampeón, por detrás del eterno vencedor, el Pakhtakor.

Sin embargo, únicamente tardó un año más en destronar a su rival de la capital y conquistar su primera Oliy Liga en 2008. Más impresionante fue su actuación del año pasado en su estreno en la Liga de Campeones asiática, donde alcanzó las semifinales. Animado por ese rotundo éxito, el joven club uzbeco arrancó el presente curso liguero con gran confianza, y mantuvo un pleno de victorias hasta el 4 de octubre, en que registró un 2-2 a domicilio contra el Olmaliq.

Diez días más tarde tampoco pudo pasar del empate, esta vez en el campo del Pakhtakor. En cualquier caso, con 17 puntos de ventaja sobre su principal rival y a falta de seis jornadas escasas, su conquista del trofeo era tan sólo cuestión de tiempo. Ese feliz día llegó el 21 de octubre, cuando los octacampeones del Pakhtakor solamente pudieron arrancar un 1-1 ante el Metallurg, un resultado que hizo inalcanzable la renta de 13 puntos del Bunyodkor. 

Un equipo repleto de estrellas
Con sólo echar un vistazo al calibre de las numerosas estrellas del Bunyodkor, salta a la vista la formidable plantilla que posee el conjunto de Tashkent. Comandan su ataque el veterano internacional uzbeco Anvarjon Soliev y el chileno José Luis Villanueva, mientras que atrás se sitúa bajo palos Ignatiy Nesterov, que ha hecho suya la camiseta de portero de la selección de Uzbekistán.

Las labores creativas por detrás de la pareja de delanteros las cubre el actual mejor jugador asiático del año, Server Djeparov, escoltado en la medular por otro líder nato: nada menos que el astro brasileño Rivaldo. Su compatriota Luiz Felipe Scolari fue nombrado entrenador en junio, con el encargo de dotar a este equipo repleto de figuras de un enfoque táctico renovado y más cualificado.

El Bunyodkor ha sorprendido a propios y a extraños no solamente por su trayectoria invencible, sino también por su sensacional cosecha goleadora. El equipo concluyó claramente con el mejor ataque de la liga: un total de 85 tantos para un promedio ligeramente inferior a los tres goles por partido. En el plano individual también dominó la tabla de artilleros, con Rivaldo al frente (20 dianas) seguido por Soliev (con sólo dos goles menos).  

Aprendizaje continental
Dada su enorme ambición, no es de extrañar que el Bunyodkor esté deseoso por trasladar su hegemonía nacional al ámbito continental, tras haber ganado la liga uzbeca de forma incontestable. Scolari llegó con la misión de conquistar el doblete liga-Liga de Campeones, pero la actuación en la máxima competición asiática dejó claro al ex técnico del Chelsea que su equipo todavía tiene un importante margen de mejora.

Aun así, el campeón uzbeco ha hecho un buen trabajo este año en su segunda Liga de Campeones asiática. En octavos de final despachó a un grande iraní, el Persépolis de Teherán. En cuartos quedó emparejado contra el futuro campeón, el Pohang Steelers surcoreano. Sin embargo, pese a imponerse en la ida por 3-1, tiró inexplicablemente por la borda su ventaja al perder por 4-1 en Pohang y, de ese modo, quedar eliminado por un tanteo global de 5-4.

“Me parece que nuestro equipo es lo bastante joven para poder aprender de esta derrota, de forma que nos sirva para el futuro”, manifestó Scolari. “Debemos disputar la próxima Liga de Campeones asiática a partir de febrero, así que tendremos que utilizar un plan sistemático para preparar al equipo”.