Tras 17 partidos de aperitivo, se viene el plato principal en la liga mexicana. Los ocho finalistas ya están listos y el silbatazo inicial se dará este viernes en la noche. La afición azteca está expectante y dentro de muy poco conocerá quién será el sucesor de los Pumas de la Universidad en el trono del torneo.
Sucesor porque los auriazules no lograron clasificarse a la fase final en esta ocasión. Tampoco lo hizo el subcampeón Pachuca. Junto con ellos, las Chivas fueron el otro equipo grande que estará ausente de la fiesta. Pero hay ocho escuadras que sí estarán presentes, y la liguilla luce más pareja que nunca.
El Toluca, favorito
La fase regular del torneo no pudo ser más apretada. A una jornada del final, cuatro equipos se peleaban el primer lugar general y, con él, la posibilidad de definir como local todas sus series por la liguilla. Al final, el beneficio se llevó uno de los sospechosos habituales, el Toluca, que como se le está haciendo costumbre, dio la talla en el momento justo.
Ahora, los Diablos enfrentarán al San Luis, que se clasificó pese a terminar en el undécimo puesto de la tabla, merced a que estaba colocado en el grupo menos competitivo del torneo. En principio, nadie duda que los toluqueños, sólidos en todas sus líneas, puedan salir avante, aunque los potosinos no tienen nada qué perder, y tratarán de amargarle la fiesta al favorito.
Lo mismo intentará el Puebla frente a otro de los candidatos, el Cruz Azul. Con uno de los presupuestos más bajos de la primera división, pero con una sólida defensa y un gran juego de conjunto, los dirigidos por José Luis Sánchez Solá se han convertido en la revelación del campeonato por segundo torneo consecutivo: no hay que olvidar que apenas cayeron en semifinales del pasado Clausura 2009.
Los celestes, por su parte, viven un renacimiento de la mano de su goleador, Emmanuel Villa. El argentino llegó apenas hace seis meses, tras un árido paso por el Derby County inglés, e inmediatamente puso manos a la obra. Con sus 17 goles ganó de, largo, el título al máximo anotador de la competencia, y se presenta como la baza más fuerte de un equipo que quiere romper una sequía de títulos que se extiende ya por 12 años.
El regreso de las Águilas
La tercera serie es un choque de estilos. Empareja a otra de las agradables sorpresas del torneo, el Morelia, que tiene un equipo muy joven y de gran talento ofensivo, contra la solidez del Santos Laguna.
Además, será el regreso a la liguilla de un técnico que ha renacido de sus cenizas. El entrenador de los michoacanos es Tomás Boy, quien había pasado cinco años sin dirigir antes de volver al equipo de sus grandes éxitos. Con su ambiciosa filosofía ofensiva, el ex internacional mexicano encontró eco en un equipo de jóvenes talentos, encabezados por el goleador Miguel Sabah y el creativo Elías Hernández.
En cuanto a Santos, Sergio Bueno ha estabilizado una nave que parecía hundírsele al principio del torneo. Con jugadores del nivel de Daniel Ludueña, Oswaldo Sánchez y Fernando Arce, los laguneros lucen fuertes, además de que tendrán el aliciente especial de jugar en su nuevo estadio, el reluciente Territorio Santos Modelo.
La última serie encuentra al América, que al fin vuelve a una liguilla tras dos años de ausencia. Las Águilas se enfrentarán al durísimo Monterrey en el que se antoja como el enfrentamiento más parejo de la fase final. Los capitalinos han renacido de la mano de Jesús Ramírez, el técnico que llevó a México al título en la Copa Mundial Sub-17 Perú 2005, y tienen estrellas en todas sus líneas, desde Guillermo Ochoa hasta Salvador Cabañas.
Del otro lado están los de Víctor Manuel Vucetich, un orientado táctico de gran éxito en los noventa, década en la que ganó títulos con León y Tecos, pero que, tras esos triunfos, había perdido el toque mágico. Sin embargo, en Monterrey ha encontrado el clima perfecto para sus principios de orden y disciplina.
Así, la mesa está servida y los invitados ya están sentados. Sólo faltan servirse los platos que, no cabe duda, serán de excelente calidad.
