Tras haber alcanzado el ecuador de la liga española, el rendimiento en estas primeras 19 jornadas y la clasificación general nos dan pistas para poder aventurar tímidamente cómo se presenta el desenlace de la temporada 2009/2010.
El liderato mantiene la dinámica del año pasado: un mano a mano entre dos pesos pesados en el que hasta la fecha, por juego y puntos, el FC Barcelona se impone al Real Madrid. Pero tras el sempiterno dueto aparece un viejo conocido con fuerzas renovadas y una grata sorpresa, ambos con aroma mediterráneo: Valencia y Mallorca.
Tras ganar la liga en 2004, el club valencianista ha atravesado una etapa de altibajos en la que su mayor alegría fue el título de Copa en 2008 y la clasificación para la Liga de Campeones en 2006 y 2007. En su segundo año en el banquillo, Unai Emery parece haber logrado dar al grupo la estabilidad que necesitaba para que el incuestionable talento de su plantilla alcanzase el rendimiento esperado. El Valencia ha cerrado la mejor primera vuelta de su historia fuera de casa, con un total de 23 puntos (7 victorias, 2 empates y una derrota), tres más que los 20 que logró en aquella campaña 2003/04. “Todavía es muy pronto para pensar en ser candidatos al título porque quedan por delante 57 puntos en juego, todo un mundo. No me gusta hablar de alternativa a nada, hay que ir paso a paso y ya se verá dónde estamos en mayo”, dice con cautela uno de los grandes valores del equipo, Juan Manuel Mata.
La progresión de los ches se ha visto frenada al perder más puntos de lo previsto en casa donde ha cedido 4 empates y una derrota, en nueve partidos. Aún así desde la octava jornada no pierden puesto de Liga de Campeones. “La verdad es que fuera de casa jugamos a la contra y nos sentimos muy a gusto, tenemos más espacios y los sabemos aprovechar. En Mestalla los equipos se encierran atrás y nos cuesta un poco más. Pero para hacer cosas importantes en la Liga, los puntos de casa son vitales y hay que amedrentar al rival en tu propio feudo. Mestalla tiene que ser un fortín durante toda la segunda vuelta”, advierte el jugador.
La conexión de Mata, David Silva, Pablo Hernánez y David Villa en la delantera, todos habituales de la selección española, es el mayor peligro que presenta el equipo. De hecho, Villa vuelve a figurar en lo más alto de la tabla de goleadores este año. Es segundo, con un gol menos que Lionel Messi (15), en una liga que tiene el privilegio de contar con algunos de los puntas de lanza más prolíficos de la temporada anterior. El uruguayo Diego Forlán fue la Bota de Oro Europea gracias a los 32 goles anotados en España, el sueco Zlatan Ibrahimovic fue el líder de la clasificación de goleadores en Italia (25), mientras que Cristiano Ronaldo y Karim Benzema fueron segundos en esa lista en Inglaterra y Francia, respectivamente. No todos están disfrutando de la misma puntería en este curso, pero con la motivación extra de llamar la atención de sus respectivos seleccionadores para que los incluyan por sus méritos artilleros en la lista para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, la segunda parte de la temporada española nos augura una buena cosecha.
Aspiraciones en la isla
El Mallorca salvó la pasada campaña gracias a haber sido el segundo mejor equipo de la segunda vuelta lo que le permitió terminar en la novena posición. Pero la crisis afectó duramente al club que vivió una pretemporada de incertidumbre en la que perdió hasta seis pesos pesados de la plantilla (Moyá, Jurado, David Navarro, Cleber Santana, Scaloni y Juan Arango) sin que llegasen refuerzos de renombre. Pero Gregorio Manzano, en su séptima temporada en el club, ha sido capaz de tejer un equipo equilibrado, sin grandes estrellas, que ha convertido Son Moix en un bastión inexpugnable en liga, ya que cuenta allí sus 9 partidos por victorias en esta competición. Esta ha sido la clave para que el equipo bermellón no se haya visto más abajo que la sexta plaza en lo que llevamos de torneo.
“Me gustaría competir en Europa porque eso da glamour, caché e historia y el Mallorca ya lo ha tenido. La verdad es que sería un objetivo bonito y atractivo”, comenta el entrenador, pero ante todo, después de los apuros que ha pasado en los últimos años el club, el técnico es pragmático. “De momento, no jugamos para entrar en Champions, sino para lograr nuestra permanencia cuanto antes. Esa es nuestra Liga y nuestro objetivo y el equipo se siente fuerte, el mecanismo mental empieza a funcionar", aclara. Su cuenta pendiente para destacarse en lo alto de la tabla, al contrario que el Valencia, son los desplazamientos en los que tan sólo ha firmado 1 victoria y ha arrancado 4 empates en 10 encuentros.
“Al principio nadie lo esperaba pero hemos confiado en nosotros mismos. Están saliendo las cosas bien sobre todo en Son Moix y esperamos poder sumar algún punto más fuera. El ambiente es excepcional. Es una de las claves del éxito. Todos confiamos en todos los compañeros, juegue quien juegue. Los jugadores responden y el equipo no se resiente", defiende con optimismo el centrocampista Mario Suárez, un ex de la cantera madridista que está alcanzando su madurez en la isla.
Con el Sevilla en horas bajas, los equipos mediterráneos toman protagonismo y son la alternativa para animar la zona alta de la tabla de la Liga. Restan otras 19 jornadas para ver quien aguanta el tirón de una recta final muy exigente.
