Sevilla supo hacer frente al empuje del CSKA Moscú y las bajas temperaturas de la capital rusa para empatar 1-1, este miércoles en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones de fútbol, poniendo la eliminatoria en una situación favorable de cara a la vuelta.

En caso de imponerse en el pulso, el martes 16 de marzo en su estadio Sánchez Pizjuán, el equipo andaluz se desquitaría de su última participación en el máximo torneo continental, en la que cayó contra pronóstico ante el Fenerbahçe turco en los octavos de la campaña 2007-2008.

El internacional español Álvaro Negredo adelantó a los españoles en el minuto 25, pero el chileno Mark González consiguió la igualada con una soberbia diana en el 66, cobrándose una particular 'revancha' ante el vecino y eterno rival de su ex equipo, el Betis.

El CSKA plantó batalla y, a pesar de encontrarse en plena pretemporada y no disputar un partido oficial desde diciembre, puso en apuros en la segunda parte al Sevilla, que se jugará el pase en casa.

Con el gol de González, los rusos obtuvieron premio a su constancia y a su búsqueda del balón, en ocasiones con más voluntad que talento, ante el mayor oficio de la zaga española y del arquero Andrés Palop, que volvió a ser determinante para que su equipo lograra un buen resultado.

"Hemos tenido que adaptarnos a un césped sintético para conservar el balón. Hemos marcado antes del descanso, pero González empató en la segunda parte con un gol parecido. Conseguir un empate fuera de casa es un buen resultado", comentó el entrenador sevillista, Manolo Jiménez.

El japonés Keisuke Honda, nueva incorporación del CSKA, dispuso de una buena oportunidad para abrir el marcador en el 12, pero fue Negredo quien logró su objetivo, poniendo por delante a los suyos en el 25, tras un balón de Jesús Navas, que engañó con habilidad al portero y la defensa rival.

En el final de la primera mitad, Honda y González insistieron desde media distancia en sus intentos de empatar, aunque el Sevilla, con el marcador a favor, plantó una muralla infranqueable y supo dormir el juego hasta el descanso.

Aguante y conformismo
Sin perder la confianza, el CSKA continuó acercándose a los dominios españoles, hasta que González sorprendió con un cañonazo con la zurda, desde fuera del área, consiguiendo equilibrar el resultado (66).

El brasileño Renato intentó 'despertar' a su equipo, pero volvieron a ser los moscovitas los que protagonizaron las grandes ocasiones, y de nuevo Honda, que buscó sin cesar un tanto con su nueva camiseta, fue protagonista, con un gran balón al checo Tomas Necid, cuyo disparo repelió el arquero sevillista ante la cercanía de González, atento a un posible rechace.

El chileno, nacido en Sudáfrica, volvió a buscar la portería andaluza desde lejos en el 74, pero fue Necid quien dispuso de la ocasión más clara (84), al situarse solo en el área ante Palop, que salvó con el pie la situación, desviando el balón lo suficiente para que se perdiera fuera, rozando el palo.

Los visitantes se acercaron con mayor timidez, aunque pudieron marcar, sobre todo en el 68, cuando el argentino Diego Perotti estuvo cerca de llegar a un peligroso centro-chut de Navas.

"Queríamos ganar el primer partido de la temporada, pero no conseguimos evitar que el Sevilla marcara. Luego, ellos se defendieron bien", resumió el técnico del CSKA, Leonid Slutsky.