El Deportivo Italia complicó su situación en la Copa Libertadores al firmar en casa un empate 2-2 con el Cruzeiro, que pudo haber salido ganador con un doblete del nuevo goleador del torneo, Kléber, pero no supo administrar la renta.

El resultado dejó al equipo brasileño con cuatro puntos y a dos del Vélez Sarsfield, aunque con un partido más, en tanto que los 'itálicos', también con tres partidos jugados, siguen en el fondo de la clasificación del Grupo 7, ahora con un entero, a dos del Colo Colo.

Kléber, que ahora tiene los mismos cinco goles del panameño Luis Tejada, se fue como villano del compromiso jugado en Caracas al ser expulsado a cinco minutos del final.

El Italia se fue en ventaja a los doce minutos a través de Richard Blanco, luego Kléber cambió la historia con tantos a los 27 y 51 minutos. Los muebles del conjunto venezolano los salvó del naufragio David McIntosh con una diana a los 66.

Sorpesa y emoción
El primer gol del Deportivo Italia surgió de una desconcentración que capitalizó el delantero Blanco con un remate seco que dejó sin opciones al guardameta Fábio.

Pese a la desventaja, los brasileños tomaron las cosas con calma, mientas Henrique y Roger comenzaban a buscar espacios desde la mitad de la cancha.

Las continuas aproximaciones de los brasileños rindieron frutos a los 27 minutos, cuando en un tiro de esquina, el portero venezolano Alan Liebeskid salió a destiempo, dejó caer el balón que rebotaba en el centro de su área y el ariete Kléber, de media volea, igualó.

En el comienzo del segundo tiempo el delantero argentino Emerson Panigutti tuvo su oportunidad desde fuera del área rozando el vertical derecho.

Cuando mejor jugaba el equipo venezolano, un contragolpe desde el centro del campo lo finalizó Kléber al aprovechar un rebote (m.51).

A Cruzeiro lo tapó el agua
El partido se detuvo a los 54 minutos por el encendido del riego de agua del estadio 'Olímpico' caraqueño. En la reanudación, el Italia presionó por el empate y casi lo consigue a los 61 con un zurdazo de Diomar Díaz.

Una jugada elaborada desde un tiro de esquina terminó con el empate del equipo venezolano. Gabriel Urdaneta, Bladimir Morales y Richard Blanco tejieron hasta dejar libre para el remate al defensor David McIntosh (m.66).

El partido tomó un nuevo giro con los venezolanos presionando por un tercer tanto mientras el Cruzeiro sacó el pie del acelerador y se dedicó a administrar el resultado.

Ambos equipos cerraron el partido con diez jugadores por la expulsiones del goleador Kléber y el centrocampista Rafael Lobo. El brasileño propinó un codazo al venezolano Alain Giroletti, a los 85. Y el venezolano apenas jugó dos minutos antes de ver la cartulina roja.