"No va bien de cabeza, no es muy poderoso físicamente y no tiene buen disparo", comentó en cierta ocasión el internacional griego Ioannis Amanatidis en tono despectivo sobre su compañero de selección Theofanis Gekas, "Fanis" para los aficionados de su país.

Hoy habría que añadir, con un poco más de respeto quizá, lo siguiente: "Sin embargo, no es precisamente el más lento en la arrancada y sabe buscar la espalda de las defensas".

A primera vista, las palabras de Thomas Zdebel, capitán del Bochum, tampoco suenan halagadoras: "No se esfuerza demasiado en los entrenamientos". No obstante, el compañero de Gekas añade inmediatamente con un guiño: "Por eso, cuando llega el fin de semana, está en perfectas condiciones para hacer las cosas bien".

Y no cabe duda de que Gekas, que supera en la tabla de artilleros a atacantes de la categoría de Roy Makaay (Bayern Múnich), Alexander Frei (Borussia Dortmund), Kevin Kuranyi (Schalke 04) o Mario Gómez (Stuttgart), lo está haciendo de maravilla. El ariete, internacional con Grecia en 14 ocasiones, ha anotado hasta la fecha 18 goles, cuatro más que su más inmediato perseguidor en la clasificación de máximos realizadores.

La hazaña tiene todavía más mérito si se tiene en cuenta que el ariete heleno juega en el Bochum, un equipo que, sin sus goles, estaría condenado al descenso desde hace tiempo. Gekas ha firmado nada menos que 12 tantos en los nueve últimos partidos. A pesar de todo el tumulto que rodea a su persona, el delantero no pierde la cabeza y se concentra cada domingo en lo más importante: marcar goles.

Un goleador a precio de saldo
Durante su juventud, este jugador de 26 años quiso dedicarse a la lucha grecorromana, muy a pesar de su padre, que le instó a decantarse por el fútbol. La decisión ha resultado con el tiempo acertadísima. Gekas ha sido un auténtico golpe de suerte para el Bochum. En agosto, el club alemán desembolsó 300,000 euros por el ariete, que, procedente del Panathinaikos de Atenas, llegó a Bochum cedido y con una opción de compra hasta 2010.

Sin embargo, como los buenos delanteros suelen despertar rápidamente la codicia de otros equipos, ocurrió lo que tenía que ocurrir: Gekas jugará en el Bayer Leverkusen a partir de la próxima temporada, tras firmar un lucrativo contrato por cuatro años. Al final, fue el club de Leverkusen quien se impuso en la carrera por fichar al goleador griego, pretendido por media liga.

Sorprendentemente, el dorsal 22 del Bochum, de 1.79 metros de estatura, ha brillado con luz propia desde su llegada a la Bundesliga. La historia no sigue los parámetros habituales en los casos de futbolistas extranjeros que llegan al campeonato germano, donde suelen tener que enfrentarse a problemas de adaptación. Gekas vive en Bochum con su esposa, y asiste a clases de alemán dos veces a la semana. En su día a día, el atacante cuenta con el apoyo del ex futbolista Christos Orkas, lo que sin duda ha facilitado el proceso de integración.

Marcel Koller, técnico del Bochum, le llama "nuestro seguro de vida", y no escatima elogios hacia su delantero estrella: "Me encanta su estilo. No se anda por las ramas, y su instinto le permite estar donde debe estar un delantero". Son palabras que suenan extrañas en boca del entrenador suizo, que suele mostrarse mucho menos entusiasta en sus declaraciones.

Sus primeros pasos en Larisa
La carrera futbolística de Gekas comenzó en Larisa, su ciudad natal, con cuyo club jugó en la segunda división griega entre 1996 y 2001. Posteriormente, el ariete fichó por el Kallithea (2001-2005), donde logró el ascenso a la máxima categoría en su primera temporada. Hasta entonces, el cañonero había anotado 30 goles en 87 partidos de segunda.

La llegada a la primera división helena no mermó la puntería de Gekas ante el marco rival. En 73 encuentros con el Kallithea, el delantero logró 32 dianas, lo que le valió fichar por el Panathinaikos en enero de 2005. En las 15 jornadas que restaban de aquella temporada, Gekas hizo ocho goles más y se proclamó máximo goleador de la liga griega con un total de 23 tantos.

Durante su etapa en el Panathinaikos, el comedido delantero se ganó el cariño de la hinchada ateniense y recibió la llamada del seleccionador Otto Rehhagel. En 2005, Gekas formó parte del combinado griego que viajó a Alemania para disputar la Copa FIFA Confederaciones, en la que jugó dos partidos. En el siguiente ejercicio liguero, el ariete heleno acertó 15 dianas con el Panathinaikos y acabó segundo en la tabla de máximos realizadores. Gekas participó con el club ateniense en la Liga de Campeones de la UEFA en la misma campaña, antes de fichar por el Bochum por recomendación de Rehhagel.

"El Bochum confió en mí cuando nadie me conocía fuera de Grecia. Quiero agradecer esa confianza logrando la permanencia para el club", afirma Gekas, que pondrá toda la carne en el asador de aquí a final de temporada para conseguir ese objetivo. La victoria por 3-0 conquistada en Fráncfort el fin de semana pasado permite al Bochum tomar un poco de aire en la lucha por evitar el descenso.

Gekas se ha convertido en un ídolo en Bochum gracias a sus goles, su carácter sobrio y su peinado estilo años 80. Aunque este club no contará con sus servicios a partir del próximo ciclo, la Bundesliga puede considerarse afortunada por conservar a un jugador de su categoría.