El Shandong Luneng ganó el miércoles una importante etapa en la carrera por la Superliga china con un vibrante triunfo por 1-2 en el feudo del Shanghai Shenhua. El derbi chino tenía esta vez un fuerte sabor croata, porque el entrenador del equipo anfitrión esta temporada no ha sido otro que el otrora seleccionador de Croacia, Irán y Bosnia-Herzegovina, Miroslav Blazevic, mientras que su homólogo en el banquillo contrario era su estrecho colaborador de antaño Branko Ivankovic.

La pareja saltó a la fama mundial en la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998, cuando entre ambos auparon a Croacia nada menos que hasta el tercer escalón del podio en el debut mundialista de su patria en la prueba reina. Blazevic, como es lógico, reclamó la mayor parte de los honores por ser el principal seleccionador, pero Ivankovic también fue aplaudido por su gran labor como asistente. Su colaboración continuó al frente de la selección de Irán en 2001, pero después de que Blazevic fuera despedido a raíz del fracaso del Equipo Melli en la campaña de clasificación para Corea/Japón 2002, Ivankovic asumió las riendas del combinado iraní. Esa vez el aprendiz fue más lejos que su antecesor, al guiar con éxito a Irán hasta Alemania 2006.

Al parecer más por coincidencia que por intención, los dos técnicos firmaron contrato el año pasado para entrenar a sendos colosos tradicionales del campeonato chino. Blazevic, de 75 años, pasó a dirigir al Shanghai, bicampeón de liga, mientras que Ivankovic, de 56, aferró el timón del Shandong con la misión de conducir al club de Jinan hasta su cuarto título de liga.

Antes del encuentro de esta semana, el Shanghai lideraba la competición de 16 equipos con un punto de ventaja sobre el Shandong. Y Blazevic confiaba en que su equipo sabría poner sobre el césped suficientes argumentos para corroborar su excelente trayectoria con un triunfo sobre el conjunto de su antiguo camarada. "Trabajé codo con codo con Branko durante nueve años y sé bien lo que está pensando", declaró en los preliminares del duelo, echando más leña al fuego de un partido ya de por sí enardecedor. "Estoy familiarizado con su estrategia, de manera que nuestros jugadores podrán concentrarse en hacer bien su trabajo".

El alumno supera al maestro
Ivankovic abordó el choque con el afán de forjarse un nombre en la Superliga china ganando esta batalla de altos vuelos, y con el acicate añadido de volver a vencer a su viejo amigo. Los dos ya se habían enfrentado una vez en una competición menos intensa, en la que Ivankovic sobrepujó a su mentor por 2-1 al mando de la selección de Irán, en un amistoso contra el Dinamo de Zagreb entrenado por Blazevic en 2003.

Esta vez, el viejo proverbio chino "el alumno supera al maestro" volvió a cumplirse, pues Ivankovic impuso de nuevo su planteamiento en una contienda muy reñida. Jiang Kun adelantó al Shanghai en el minuto 66 al levantar el balón por encima de la salida del portero Yang Cheng. Pero la ventaja sólo duro diez minutos, el tiempo que tardó Han Peng, el espigado delantero del Shandong, en sobrevolar por encima de los defensores contrarios para empatar de cabeza. El momento decisivo llegó a falta de nueve minutos para el final, cuando un golpe franco de Deng Zhaoxiang pegó en un defensa del Shanghai y fue a parar a las botas de Li Wei. El pupilo de Ivankovic envió jubiloso el esférico al fondo de las mallas para sumar los tres puntos que han encaramado al Shandong a lo más alto de la tabla.

"Estoy muy contento de haber obtenido esta importante victoria que vale el primer puesto de la liga a expensas del Shanghai", musitó Ivankovic a FIFA.com. "Hemos tenido que combatir en muchas arduas batallas para alcanzar la cima, y el resultado nos sirve de motivación añadida para ganar los partidos que faltan".

Los tres puntos permitieron al Shandong proclamarse campeón de la primera vuelta, pero ahora que su equipo es el candidato más firme a adueñarse de la liga, el estratega de 56 años quiso transmitir un aviso de precaución. "Es prematuro predecir quién será el ganador, ya que sólo hemos recorrido la mitad del camino. Aún nos aguardan más partidos difíciles y debemos concentrarnos en el siguiente".

A pesar de la decepción, el descalabro no hizo mella en las esperanzas de Blazevic de adjudicarse el título. "El Shandong ha sido el mejor equipo hoy y mereció la victoria", concluyó, "pero, aunque nuestros jugadores son muy jóvenes, lo hicieron bien, y esta derrota no nos impedirá seguir trabajando duro para ganar el campeonato".