Oguchi Onyewu lleva años siendo una de las figuras de la selección de Estados Unidos. El imponente defensa central vivió su eclosión como futbolista en el circuito universitario estadounidense antes de trasladarse a Europa a los 19 años. Inicialmente recaló en el Metz francés, en 2002. Dos años más tarde, fichó por el Standard de Lieja.
Después de ser elegido mejor jugador extranjero del año en su primera temporada en Bélgica, de conquistar dos títulos de liga seguidos con Les Rouches, y de brillar con Estados Unidos de camino a su admirable subcampeonato en la Copa FIFA Confederaciones 2009, Gooch se ganó un traspaso de ensueño a uno de los grandes de la Serie A italiana, el Milan. Por desgracia, muy pronto sufrió la lesión de rodilla que, desde entonces, ha lastrado su carrera con los Rossoneri.
Sin embargo, después de una Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 un tanto decepcionante, Onyewu acabó marchándose en enero, cedido al campeón holandés, el FC Twente, que mantiene todas sus opciones de conquistar el triplete en la Eredivisie, la Copa de Holanda y la Liga Europa de la UEFA. Este 2011, por tanto, podría ser un gran año para el gigantón norteamericano, aunque el camino hacia la gloria será arduo, empezando por una visita al Villarreal esta noche. FIFA.com se puso en contacto con el zaguero de 28 años para hablar de la recuperación de su lesión, de su deseo de hacerse un sitio en el Milan, y del hambre de títulos del Twente en Holanda y Europa.
Oguchi, tras haber soportado un par de años plagados de lesiones, ¿qué se siente al volver a estar en condiciones y jugando al fútbol con regularidad? ¿Tiene la sensación de que está reencontrándose con su ritmo?
Personalmente, la principal razón por la que practico este deporte es para jugar todo el rato, y en lo que respecta al año pasado no fue así. Ahora mismo, básicamente estoy contento por volver a tener eso y, de momento, me estoy sintiendo bien. Pienso que, después de una lesión así, y una vez que has pasado por el proceso de rehabilitación para dejarla atrás, se tarda un tiempo en recuperar el ritmo que tenías antes. Ahora mismo siento que, aunque todavía no lo he hecho, estoy en camino de volver al nivel que tenía antes de lesionarme.
La lesión sobrevino después de la que había sido una etapa fantástica en su carrera. ¿Cómo la vivió usted?
En aquel periodo me sentía en la gloria en mi carrera y en mis aspiraciones como deportista. Ganar la liga belga dos años consecutivos y llegar a la final de la Copa Confederaciones, con una derrota por la mínima ante Brasil, y luego conseguir un fichaje de ensueño por el Milan habría sido magnífico para cualquier jugador, pero más en particular para un estadounidense. Para mí fue un momento increíble en mi trayectoria. Desgraciadamente, la lesión truncó esa experiencia, y ahora depende de mí volver al lugar donde estaba.
¿Tiene esperanzas de volver a hacerse con un sitio en el Milan cuando concluya esta cesión al Twente?
Me encantaría, pero sé que no todo está en mi mano. Hay muchos factores diferentes que influyen en la toma de esa decisión, tanto en lo que a mí respecta, como al club y al cuerpo técnico. Así que está claro que no solo depende de mí.
¿Qué le ha parecido el Twente y la liga holandesa en los dos meses que lleva allí hasta la fecha?
Es un equipo muy competitivo, y creo que lo estamos demostrando en las competiciones en las que participamos. Vamos líderes en la liga, estamos en la final de la Copa de Holanda y nos disponemos a jugar contra el Villarreal en los cuartos de final de la Liga Europa, por lo que, en general, la segunda parte de la temporada está siendo muy productiva para nosotros.
Se ha incorporado al equipo en un momento ideal, con una posibilidad bastante factible de lograr una tripleta de títulos. ¿Con qué confianza afronta cada competición en lo que respecta a poder ganarlas?
Cuando firmé por el club, me preguntaron cuáles eran mis aspiraciones aquí, y dije que quería ganar todas las competiciones en las que estábamos participando. Creo que el periodista se rió un poco por dentro ante mi respuesta, pero yo estaba hablando muy en serio. Considero que este equipo es capaz de ganarlo todo, y pienso que estamos en una posición magnífica para hacerlo en la liga y en la Copa de Holanda. La Liga Europa es muy complicada, pero en el fútbol cualquier equipo puede ganar. Y no tiene por qué ser el mejor equipo; hay que jugar los 90 minutos y ver simplemente qué ocurre. Creo que ahora mismo tenemos toda la confianza de nuestro lado, y solamente necesitamos aprovechar esa confianza para impulsarnos hacia lo máximo hasta el final de la temporada.
El Twente dejó en la cuneta al Rubin Kazán y el Zenit de San Petersburgo, que, para muchos, eran dos de los favoritos de esta Liga Europa. ¿Eso debería suponer una inyección de moral para el equipo?
La verdad, no me gusta cuando la gente dice que un equipo es favorito y otro no. Todos estamos participando en la misma competición y todos tenemos derecho a ver hasta dónde se puede llegar. En ese sentido, considero que hemos demostrado nuestra valía tanto como cualquier otro, y no creo que haya realmente ningún favorito. Todos los equipos que siguen en liza son muy buenos, y todos tienen grandes opciones de ganar.
Después de que el equipo se encaramase al liderato de la Eredivisie el pasado fin de semana, gracias al 2-0 conseguido ante el PSV Eindhoven, ¿cabe afrontar con más confianza la lucha por el título?
Desde luego, resulta alentador volver a ocupar el liderato, pero creo que no tenemos ningún margen de error. Sabemos perfectamente que, igual que nos hemos puesto líderes esta semana, el PSV tratará de recuperar el primer puesto lo antes posible, por lo que tenemos que jugar al cien por cien y no bajar los brazos. Debemos ser conscientes de que, a partir de ahora, cada partido va a ser una final.
