Quien oiga a Sandro hablar de sus metas para los próximos meses puede incluso sorprenderse por la confianza que transmiten sus palabras. Es como si la lesión de tobillo que lo tiene parado formara parte del pasado. Tal es su deseo de recuperar el buen estado de forma que exhibió en el último tramo de 2011 que prácticamente no muestra signos de frustración por estar en el dique seco. Al contrario, el mediocampista sólo piensa en regresar, y en hacerlo bien, para volver a centrarse en los objetivos que se ha marcado.
Lo primero es el Tottenham, puesto que, para Sandro, los planes del club londinense no han variado ni siquiera después de los recientes tropiezos, el último frente al Manchester City el pasado domingo. “Seguimos pensando en el título, es cierto”, asegura el futbolista en una entrevista para FIFA.com. “Este objetivo está ahí desde que nos metimos arriba. Tenemos un gran plantel, así que no podemos pensar sólo en clasificarnos para la Liga de Campeones”.
No obstante, el optimismo de este jugador brasileño de 22 años es inversamente proporcional al hueco que el líder, el Manchester City, ha abierto en la tabla: ocho puntos. A su vez, dicho optimismo tampoco es injustificado. No en vano, Sandro disputó su último partido a principios de enero, cuando el Tottenham todavía venía lanzado tras nueve victorias en 12 encuentros de liga. Además de haber contribuido activamente a esta buena racha, el jugador presenta unas estadísticas muy alentadoras en el conjunto de la temporada: de los diez partidos que jugó como titular, los Spurs ganaron siete y empataron tres.
“He estado cavilando sobre estos números y sobre otras victorias en partidos que jugué de suplente. Estoy satisfecho, y no sólo por las estadísticas. Es muy agradable comprobar el cariño que me tiene la afición, a pesar del poco tiempo que llevo en el club”, asegura. “Este año, las cosas me han salido bien en los partidos que he jugado. Y es también por eso que sigo pensando en el título”.
Buenas lecciones
El problema es precisamente que Sandro no dispuso de muchos minutos hasta noviembre. También como consecuencia de una lesión, sufrida durante la Copa América, el medio se perdió buena parte de la temporada, teniendo que redoblar esfuerzos para volver a ganarse la confianza del técnico Harry Redknapp. La ventaja esta vez es que, al menos, el brasileño ya entendía mejor el funcionamiento del fútbol en Inglaterra, algo que a mediados de 2010 representaba para él un problema.
“Está claro que hablar mejor el idioma ayuda. Participo más en las conversaciones y ya no me pierdo tantas cosas. Pero lo importante también ha sido identificarme con el estilo de juego de aquí. Se trata de un fútbol físico, del tipo que me gusta, y todos han advertido mi garra y buena disposición”, asegura. En cualquier caso, ha habido otro factor más importante si cabe para que Sandro progresara y ascendiera un escalón: las buenas actuaciones en partidos decisivos.
“Eso me ayudo más todavía, además del hecho de poder jugar más partidos seguidos. Ya había tenido una oportunidad contra el Milan [en la Liga de Campeones del año pasado] y demostré que merecía más. A partir de aquel momento me dieron más minutos”, recuerda. “Después hice un buen partido contra el Chelsea y hasta marqué un gol [en abril de 2011]. Creo que ahí fue cuando Harry empezó a pensar que podía ser titular”.
En dos frentes
La experiencia vivida en Inglaterra puede ayudar a Sandro este año a cumplir otro objetivo, esta vez con la selección brasileña. Lo curioso es que el jugador tiene un problema similar que en el Tottenham: la falta de continuidad. Convocado regularmente por Mano Menezes, Sandro sólo pudo destacar contra Gabón en un duelo en el que incluso anotó un gol, pero vio cómo su evolución se interrumpía en dos ocasiones. El mediocampista se enfrenta ahora a una contrarreloj para convencer al entrenador antes de que se defina la lista de convocados para los Juegos Olímpicos de Londres.
Sandro no quiere ni oír hablar de la posibilidad de perderse esta oportunidad. La confianza de poder llegar a la cita olímpica, y conquistar la medalla de oro, también es enorme. “Pienso en los Juegos Olímpicos desde hace tres años. Ha llegado la hora”, asegura. “Quiero ganarme un puesto en la selección, tener la oportunidad de ser titular y aprovechar para ganar puntos con Mano con vistas a 2014. Todavía no he tenido continuidad, pero sé que puedo demostrar las cosas buenas que he aprendido en Inglaterra, como los marcajes sólidos o la transición en ataque. Aquí he evolucionado mucho tácticamente”.
No hay mucho tiempo, pero Sandro rezuma optimismo cuando piensa en todo lo que puede conseguir entre junio y julio en dos frentes. Se trata de un momento clave, como el que vivió cuando se fue al Tottenham. “Espero acabar esta temporada como cerré 2011, para después llegar bien a los Juegos Olímpicos”, se atreve. “Es el único camino. Quiero ser campeón y hacer historia”.
