El choque entre el Marsella (5º) y el Lyon (4º) es el partido más importante de la 22ª jornada de la liga francesa ya que ambos equipos aspiran a meterse entre los tres primeros (plazas que dan acceso a la Liga de Campeones) y necesitan los tres puntos para mantenerse en la lucha.

El Marsella llega lanzado después de 11 victorias y un empate entre todas las competiciones, con una racha de ocho partidos ganados de forma consecutiva.

Sin embargo, su entrenador, Didier Deschamps, anda corto de efectivos tras la salida del argentino Lucho González (Porto) y la sanción de Mathieu Valbuena, expulsado el miércoles ante el Niza en la Copa de la liga (2-1).

Deschamps sí podrá contar con Souleymane Diawara y Charles Kaboré, que regresan de la Copa de África de Naciones (CAN) después de la eliminación de Senegal y Burkina Faso, respectivamente.

Por otra parte, el líder, el París Saint Germain, recibe a un novato en la categoría como el Evian (12º). El partido está marcado por el fichaje este semana por parte de los parisinos del italo-brasileño Thiago Motta, procedente del Inter.

Parece poco probable que se produzca una sorpresa, ya que el PSG, todavía sin poder contar con el argentino Javier Pastore, no pierde desde hace más de dos meses y lleva una racha de seis victorias.

Por su parte, el Evian quiere aprovechar sus armas y en el recuerdo está el partido de la primera vuelta de la liga (2-2), en el que Yannick Sagbo trajo por la calle de la amargura al uruguayo Diego Lugano.

El segundo clasificado, el Montpellier, recibe al Brest (11º) con el reto de encontrar la forma de atacar a la tercera mejor defensa de la liga, que espera poder contar con Jonathan Zebina.

Después de haber ganado los cuatro partidos del mes de enero, el Montpellier recupera a los marroquíes Younes Belhanda, Abdelhamid El Kaoutari y al senegalés Souleymane Camara, tras la eliminación de la CAN de sus selecciones nacionales.

El Lille, tercer clasificado, visita al Sochaux, penúltimo, que tomó aire la semana pasada empatando contra el Lorient después de cuatro derrotas consecutivas.