Juan, que lo tiene todo para ser "el nuevo Lucio", va a jugar ahora con el auténtico Lucio, con la esperanza de convertirse en "el nuevo Juan", es decir, el compañero de zaga ideal de Lucio. Resumida así, la historia parece una comedia de enredo. Aclarémonos.

La confusión estriba en algunas coincidencias de nombre, club y posición, pero la realidad es simple: Juan, un defensa de 20 años, ya es la mayor revelación brasileña de los últimos tiempos en su posición. Tanto es así que, al cabo de un breve periodo como profesional en el Internacional de Porto Alegre, despertó el interés nada menos que del Inter de Milán, con el que acaba de firmar un contrato de cuatro años.

En los Nerazzurri, el joven nacido en Belo Horizonte tendrá como compañero de equipo a otro defensa formado en el club Colorado, con quien se le compara constantemente: Lucio. Así las cosas, no es descabellado prever que muy pronto se podrá reeditar —por lo menos nominalmente— la dupla defensiva que hizo historia con la camiseta de la selección brasileña durante casi una década: Lucio y Juan. Aquél se llama Juan Silveira dos Santos; éste, Juan Guilherme Nunes Jesus.

"Acabas imaginando esa posibilidad, es inevitable", admite de buen grado el nuevo defensa interista en conversación con FIFA.com. "Porque siempre se hablaba de esa dupla Lucio-Juan, sólo que ahora va a cambiar de Juan. En las categorías juveniles de la selección decían eso. Y yo bromeaba con Barreto, el utillero: 'No necesita usted mandar hacer ropa para mí, sólo tiene que pasarme la de Juan'. Y Barreto se reía y se lo contaba a los demás, diciendo que ya tenía un montón de uniformes con el nombre de Juan y no necesitaba cambiar nada".

Todo eso Juan Jesus lo cuenta en tono de broma, claro. Pero que nadie se llame a engaño: formar pareja defensiva con Lucio, tanto en el Inter como en la Seleçao, no es para él ninguna aventura de la fantasía. Como titular del equipo campeón de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Colombia 2011, el muchacho ya está acostumbrado a vestir la camiseta canarinha, y su primer encuentro con Lucio ya le hizo pensar, con una naturalidad sorprendente, en la posibilidad de hacerse un hueco entre los titulares del Inter.

"Para mí ha sido una experiencia increíble. He ido a Italia a firmar el contrato y, como soy amigo de Coutinho desde que jugamos en la selección, fui al cine con él, con Lucio y con las esposas de ambos. Lucio es un tipo majísimo, muy humilde", relata Juan sobre su primera estancia en Milán. "Va a ser un honor jugar con él; me va a ayudar a crecer como futbolista y como persona, porque él es todo un ejemplo. Es el capitán de la selección".

"La defensa vuelve enseguida"
Las comparaciones con Lucio van más allá de la demarcación, de sus comienzos en el Internacional y del porte físico (Juan Jesus mide 1,85 metros, sólo 3 centímetros menos que el veterano de 33 años). El veinteañero ha heredado de su ídolo además la fama de ser invariablemente el jugador más enérgico sobre el campo, y un gusto indisimulable por salir desde atrás con el balón controlado y sumarse a las acciones de ataque. Una costumbre que, si bien por un lado genera innumerables oportunidades de gol, por el otro también provoca a veces —y él lo sabe— la desesperación de sus entrenadores.

"Así es, me gusta arrancar jugadas. Y por supuesto, si tengo espacio, me voy arriba. Pero si el partido está peligroso, me quedo más en mi sitio", sonríe nuestro interlocutor, como quien sabe que la regla es así pero que, como toda regla, tiene sus excepciones. "Si tanto a Lucio como a mí nos da por lanzarnos al ataque a la vez, vamos a tener que colocar un letrero: 'La defensa vuelve enseguida' (ríe). Eso sí, voy a tener que aprender a leer bien el juego, porque el fútbol italiano es diferente del brasileño. De todos modos, va a ser una experiencia interesante, en la que él me va a poder ayudar mucho".

Y que quede claro: nada de pasar un tiempo en el banquillo de reservas y nada de ser prestado a un equipo menor, como se lo plantearon en un principio con la mira puesta en el Novara. "He pasado el examen médico, y el doctor ha recomendado que me quede. Además han dado orden de agilizar los trámites. En cuanto esté todo listo, quién sabe, igual puedo entrar ya a jugar. Tal vez incluso el día 22, contra el Olympique en la Champions", fantasea Juan, entusiasmado con la posibilidad de incorporarse a una retaguardia ya mayoritariamente brasileña en la

que siguen ejerciendo el guardameta Julio César y el lateral derecho Maicon. "Como cualquiera que llega a un club, yo quiero jugar. Si por ejemplo (el defensa argentino Walter) Samuel fuera sancionado o alguien se lesionara, yo puedo sustituirlo, ¿por qué no? Y en Italia se juega con una defensa de cuatro, lo que significa que también podría jugar de lateral. Porque allí los laterales no suben tanto como en Brasil".

Juan Jesus no se conforma con poco. Habla de jugar en la Seleçao, en los Juegos Olímpicos de Londres y de titular en uno de los mejores equipos del planeta como si fuese lo más normal. Y por mucho tiempo. "Según lo que me dijeron cuando me presentaron el proyecto, por ser nuevo, fuerte y rápido, quieren que me quede allí como (Javier) Zanetti, unos 20 años (ríe)", nos cuenta el brasileño. "Siempre que me siento a los mandos de los videojuegos y veo los títulos que podemos ganar, me froto las manos: Serie A, Champions… ¡Va a ser genial!".