Kaká ha recibido la mayoría de los aplausos durante la inexorable marcha del Milan hacia Atenas, donde se ciñó los laureles de la Liga de Campeones de la UEFA, pero la contribución y la excelente forma de Clarence Seedorf, su compañero en el centro del campo, ha sido igual de importante para el éxito de los Rossoneri.

"Para el Milán, es esencial que Clarence juegue", declaró Kaká recientemente a FIFA.com. "Cuando lo hace, rinde al máximo. Contra el Bayern de Múnich realizó un partido magnífico [en cuartos de final], y también contra el Manchester United. Cuando uno puede hacer eso, es un gran jugador".

Seedorf, oriundo de Surinam, se ha convertido en el único jugador de la historia que ha ganado la Liga de Campeones con tres clubes diferentes: con el Ajax hace ya 12 años, en 1995, con el Real Madrid en 1998 y con el Milan en 2003 y en 2007. Su cuarta medalla de campeón, lograda el miércoles pasado, lo pone tan sólo por detrás del capitán del AC Milan, Paolo Maldini, como jugador en activo con más títulos de Liga de Campeones de la UEFA. Además, como el holandés explica a FIFA.com, en triunfo en la Liga de Campeones no fue su único motivo de celebración la semana pasada.

¿Qué siente al haber ganado la Liga de Campeones otra vez?
Una sensación absolutamente fantástica, sobre todo porque ha sido un año muy, muy difícil para nosotros, para todas las personas relacionadas con el club, y todo el mundo ha trabajado mucho para lograrlo. Ahora mismo nos encontramos en pleno estallido de emociones. Vamos a tardar un poco más en comprender cabalmente todo lo que hemos conseguido. Si se considera lo lejos que hemos llegado después de haber pasado por momentos muy complicados, esta victoria resulta, por lo menos, excepcional.

Usted ganó su primera Liga de Campeones con 19 años, cuando jugaba en el Ajax. ¿Cómo compararía aquella victoria con esta última?
¡Parece que hace siglos de aquello! La verdad es que, cada vez que he ganado, la emoción ha sido distinta, pero no es fácil describir ninguna de ellas. Las únicas palabras que encuentro ahora es que es algo increíble, simplemente fantástico. Ganar la Liga de Campeones te hace sentir algo muy especial que no se puede definir, sólo se puede sentir.

¿Fue difícil jugar contra un equipo como el Liverpool?
Fue complicado, es muy difícil jugar contra un equipo que tiene ese estilo de fútbol.

Una de las estrategias de Rafael Benítez fue tratar de anularle en el partido, ¿se dio cuenta?
Sí, sí que me di cuenta, porque a mis compañeros les costó bastante trabajo encontrarme. Desde el primer minuto fui consciente de que estaría aislado durante todo el partido. En ese sentido, el Liverpool logró su objetivo.

Por toda su experiencia y por haber jugado antes contra el Liverpool, suponemos que tendría una idea bastante aproximada de cómo se desarrollaría la final de Atenas.
Sí. No fue lo que se considera una final bonita. Ya lo sabíamos de antemano, porque jugábamos contra el Liverpool. Tuvimos que estar a la defensiva todo el partido y procurar no cometer errores, pero sabíamos que, si teníamos paciencia, crearíamos ocasiones de gol. Por suerte, marcamos en el momento oportuno, justo antes del descanso, y eso nos ayudó mucho.

¿Está de acuerdo en que el Milan tuvo bastante suerte en el primer gol?
Sí, menos mal, porque el Liverpool es un equipo muy riguroso, muy organizado, muy difícil de desbordar, así que me alegré de que pudiéramos romper su resistencia con ese lanzamiento de falta.

Pippo Inzaghi, que marcó los dos goles del Milan, se ha anotado un registro impresionante en los últimos años, ¿cómo lo hace?
Ya lleva mucho tiempo así. Siempre está en el lugar oportuno en el momento indicado, no es una cuestión de suerte. Me alegro mucho por él.

Kaká siempre ha sido un hombre decisivo para el Milan, pero tal vez esta temporada haya sido más importante que nunca para el equipo, ¿no le parece?
Este año, Kaká ha jugado en una posición más adelantada, casi de delantero, y ha sido letal para los rivales. Ha decidido muchos partidos en nuestro favor. Fíjate en todo lo que ha hecho. Es el máximo goleador de la Liga de Campeones y, en mi opinión, se merece ganar el Balón de Oro, pero créeme que todavía puede mejorar, todavía no ha llegado a su plenitud.

Usted también ha jugado en una nueva demarcación esta temporada, ¿qué nos puede decir al respecto?
Finalmente he tenido la oportunidad de jugar en el puesto que prefiero: algo más adelantado y en el centro, justo detrás de los dos delanteros. Esta temporada he marcado 10 goles, que está muy bien. Físicamente estoy en perfecta forma, el entrenador tiene confianza en mí y el club siempre aspira a lo más alto. Es difícil que las cosas vayan mal cuando juegas en el Milan.

Ésta es su cuarta medalla de ganador de la Liga de Campeones, así que ya debe de estar acostumbrándose. ¿Considera que la primera fue la más especial de todas?
Todas son diferentes y todas son especiales. Aunque sea la cuarta, sigo sin encontrar palabras para describir lo que siento. Es increíble. Esta es la 11ª temporada que juego en la Liga de Campeones, y de esas 11 temporadas he ganado cuatro veces: no está nada mal.

¿Qué hace con todas las medallas de Liga de Campeones que ha ganado? Las pongo en un cajón.

Va a necesitar más cajones...
[Risas] Siempre hay espacio para más cajones en casa, por lo menos eso me han dicho.

¿Son exactamente iguales las medallas de las cuatro finales?
Bueno, el año cambia, claro, y hay pequeñas diferencias en el diseño, pero básicamente son iguales.

Aparte de esto, tenemos entendido que la victoria ante el Liverpool no es el único motivo de celebración en la familia Seedorf. Va a tener otro hijo, ¿verdad?
Sí, es fantástico, increíble. El otro "trofeo" llegará dentro de unos pocos días.

Al día siguiente de esta entrevista nació Denzel, el nuevo hijo de Clarence Seedorf. Un final perfecto para un mes insuperable.