En previsión de la centésima vela que va a soplar en 2007, el Fenerbahçe se hizo un primer regalo de cumpleaños el mes de julio de 2006 nombrando al brasileño Zico como entrenador. Con ese fichaje, el club de Estambul esperaba reencontrarse con el éxito en el campeonato liguero y labrarse un bonito porvenir en los campos europeos. El primer objetivo ya está logrado. Ahora se trata de cumplir la segunda parte del programa con el respaldo de sólidos argumentos brasileños.

Pero la escalada hasta la cima ha sido de todo menos tranquila. El Fenerbahçe sufrió su primer revés en verano de Europa de 2006 cuando, sin sus fichajes estivales, perdió el tren de clasificación para la Liga de Campeones al caer derrotado por el Dinamo de Kiev en la ronda preliminar. Pocos días más tarde, hincó la rodilla por primera vez en liga ante el Sakaryaspor y vio cómo el modesto Manisaspor se ponía en cabeza de la clasificación. No hizo falta más para oír los primeros rumores de despido del "Pelé blanco".

El ex seleccionador de Japón reconoció la dificultad de la situación, pero no se asustó y prometió tiempos más felices. "Un equipo que quiere ganar el título no puede permitirse ser tan irregular", se lamentaba Zico tras dejar escapar los tres puntos sobre el césped del Ankaraspor en octubre.

"Nuestros hinchas que nos siguen por todo el país esperan más de nosotros, y tienen razón. Vamos a trabajar más duro para evitar repetir los mismos errores". Fue una promesa muy bien acogida por los forofos de los Sari Kanaryalar (los 'canarios amarillos'), máxime porque se hizo en el momento en que el equipo se preparaba para viajar al feudo del líder, el Vestel Manisaspor, y para abordar los vibrantes derbis frente al Besitkas y el Galatasaray.

El Manisaspor se baja de la nube
El primer golpe salió de maravilla, pues el "Fener" se impuso por 3-2 en el campo del Vestel gracias a una tripleta del brasileño Deivid. Ese encuentro constituyó el auténtico punto de inflexión de la liga turca, en la medida en que sirvió al Fenerbahçe para enderezar el rumbo y disipó la nube sobre la que soñaba el Vestel. El club de Manisa, protagonista de un inicio de temporada espectacular e invicto durante 10 jornadas, se veía ya inscribiendo su nombre en el quinto renglón del palmarés de campeones nacionales por detrás de los tres gigantes de Estambul y del Trabzonspor.

"De aquí a cinco años queremos hacer del Manisaspor un equipo que luche por el título y que triunfe en la escena europea", declaraba el año pasado su Presidente, Haluk Çubukçu, durante la primera estancia del club en primera división. Sin duda los Tarzanes, que así se llaman sus jugadores, se lo creyeron demasiado deprisa porque, tras la desilusión sufrida ante el Fenerbahçe, sólo pudieron cosechar 4 victorias en 23 partidos y acabaron rozando las puertas del descenso.

Pero como las desventuras de unos suelen ser las venturas de otros, fue precisamente en esa cita de la 12ª jornada cuando los hombres de Zico se hicieron con la cabeza de la tabla apoyándose en su mejor diferencia de goles. Y ya no se movieron de allí hasta el final del torneo y la consecución del 17º título de liga del club, nuevo récord nacional.

Para el técnico brasileño, este segundo éxito como entrenador tras levantar la Copa Kirin 2004 al frente de la selección japonesa, es un justo premio. "Hemos tenido que superar muchos obstáculos para ganar este campeonato, pero alzarnos con el título a dos jornadas para el final demuestra nuestra superioridad", señalaba el otrora número 10 de la Seleçao tras el decisivo empate contra el Trabzonspor. "Es una recompensa muy merecida".

Ídolo en su país tanto como en Japón, Zico está en vías de serlo también en la ribera asiática del Bósforo. Porque en Estambul, la rivalidad entre los tres clubes de la ciudad, el Fenerbahçe en la costa asiática, y el Galatasaray y el Besitkas en la costa europea, es incluso más importante que el mismísimo campeonato de liga. Y en esas lides, Zico se ha metido en el bolsillo a sus seguidores al no conceder ninguna derrota en los cuatro derbis disputados (dos triunfos sobre el Galatasaray y una victoria y un empate frente al Besitkas).

Tigana y Gerets tiran la toalla
Si el ambiente es festivo en las filas de los Canarios Amarillos, es más bien taciturno en las de sus adversarios históricos. De nada le ha servido al francés Jean Tigana conquistar para el Besitkas una segunda Copa de Turquía seguida y el puesto de subcampeón liguero, y no ha esperado al final de la temporada para abandonar el club.

Misma constatación y mismas consecuencias en el Galatasaray. Después de conducir al club hasta el título en 2006, el belga Eric Gerets no ha resistido un año en blanco. Últimos de su grupo en la Liga de Campeones 2006/07, los Leones no estarán tampoco en la edición 2007/08 de la competición reina de Europa, al quedar por debajo del Fenerbahçe y del Besitkas en la clasificación.

El Galatasaray ha perdido tres de los cuatro derbis del Bósforo disputados durante el presente curso, lo cual es el colmo de la humillación para sus seguidores. No ha hecho falta más para que Gerets tire la toalla. El año que viene será reemplazado por el alemán Karl-Heinz Feldkamp, que ya ocupó felizmente el puesto en 1992/93 y se despidió con el título de campeón.

Esperando a Roberto Carlos
En el plano de las individualidades, las mejores actuaciones también han salido de la plantilla de los campeones. El brasileño Alex de Souza, autor de 19 goles esta temporada, ha superado en 5 tantos su marca del año pasado para levantar el título de máximo realizador del torneo, por delante de Umit Karan, del Galatasaray (18), y de Gokhan Unal, del Kayserispor (16), rey del gol el año anterior.

Tuncay Sanli, capitán de los Canarios y verdadero ídolo del estadio Sukru Saracoglu, ha engrandecido aún más su imagen en el último ejercicio añadiendo a su técnica y visión de juego la combatividad que tanto gusta a los hinchas de Estambul. No es de extrañar, por tanto, que los más grandes equipos del continente estén empezando a cortejarlo. Un gran club europeo: ése es justamente el prestigio que Zico desea forjar para el Fenerbahçe en un futuro no muy lejano. Y el brasileño ha decidido fichar en consecuencia.


El lateral brasileño Roberto Carlos, figura emblemática del Real Madrid desde hace más de diez años, vendrá para reforzar el contingente sudamericano del Fenerbahçe la próxima temporada. A los servicios de los delanteros Alex y Deivid y del defensa Edu Dracena, el campeón de Turquía en 2007 ha decidido agregar la presencia de una segunda leyenda auriverde, además de la que gobierna la escuadra. Con la experiencia combinada de estos dos monumentos vivientes del fútbol, los Canarios aspiran no sólo a cernirse sobre la escena nacional sino también a desplegar sus alas sobre el teatro europeo.