La filosofía del fútbol brasileño es sencilla: hay que marcar más goles que el rival. Eso fue exactamente lo que hizo el Cruzeiro en 2003, cuando el campeonato brasileño adquirió el nuevo formato de liga. Ese año, el Cruzeiro marcó nada menos que 102 goles en 46 partidos y ganó el campeonato, seguido del Santos, que marcó 103 goles.

En diciembre de 2005, el Corinthians conquistó el título gracias a los estupendos delanteros que formaban su línea de ataque, donde destacaba Carlos Tévez, actualmente en el Manchester United. Por entonces, el Sao Paulo comenzó a explorar diferentes métodos para alcanzar el éxito.

La pasada temporada, el Tricolor Paulista ganó el campeonato en gran parte gracias a su capacidad para evitar los goles del rival, y se convirtió en el primer campeón desde el cambio de formato de la competición que terminaba la campaña con menos goles encajados que partidos jugados, ya que sólo recibió 32 tantos en 38 encuentros.

Sin embargo, su defensa nunca ha resultado tan eficaz como en esta temporada. Con nueve puntos de ventaja en la cabeza de la tabla, el Tricolor Paulista sólo ha recibido 7 goles en 25 encuentros, una auténtica gesta en un campeonato brasileño repleto de goles, como demuestra el hecho de que el segundo clasificado, el Cruzeiro, haya cedido 42 tantos también en 25 partidos.

Rogerio, a punto de batir otro récord
El jugador que trae de cabeza a los delanteros rivales es Rogerio Ceni, quien, irónicamente, es más conocido por su capacidad como goleador. Sin embargo, si antes de 2007 alguien no conocía la habilidad con las manos de este guardameta, ahora todos son conscientes de que su juego va mucho más allá de sus sensacionales lanzamientos a balón parado.

Valiente, acertado en sus decisiones y excelente en las paradas, Rogerio Ceni, de 34 años de edad, se ha mostrado practicamente imbatible desde que el Sao Paulo comenzó la defensa de su título con una derrota por 2-0 ante el Goias en mayo. Después de otro partido con la puerta invicta en la victoria a domicilio sobre el Vasco da Gama el sábado, Rogerio Ceni acumula 898 minutos sin recibir un gol en el Campeonato Brasileño, lo cual ha contribuido a que el Sao Paulo amplíe a trece la racha de partidos que lleva sin conocer la derrota.

A Rogerio le faltan 234 minutos para añadir otro récord individual a su palmarés, en el que ya figuran las marcas de portero con más goles anotados de toda la historia (con 76) y el futbolista que más minutos ha jugado con el Sao Paulo. La marca que trata de alcanzar pertenece a Jairo, que pasó 1,132 minutos sin ceder ningún gol cuando participó con el Corinthians el Campeonato Brasileño de 1978.

Para dejar constancia de que Rogerio Ceni es muy querido en Brasil, el propio Jairo ha declarado que le gustaría que superase su récord: "Soy admirador de Rogerio", ha declarado al sitio Web oficial del periódico O Globo. "En la actualidad es el mejor portero del fútbol brasileño, y sería estupendo que lograra esta marca. Los récords se inventaron para superarlos".

Sin duda, Rogerio cuenta con la ayuda de sus compañeros para acercarse al récord de Jairo. Los defensas Breno, Mirando y André Días están en un estado de forma admirable, y los laterales Souza y Jorge Wagner también aportan una contribución destacada. Como equipo, esperan mantener a raya al Santos el domingo en el derbi que se jugará en el estadio de Morumbi. Una victoria situaría al equipo que dirige Vanderlei Luxemburgo a 9 puntos del líder, y una derrota prácticamente desvanecería sus aspiraciones al título.

Además, se habla mucho de un posible regreso de Rogerio a la selección brasileña, de la que ya formó parte en la Copa Mundial de la FIFA 2006. El entrenador del Sao Paulo, Muricy Ramalho, cree que su portero merece estar en la Seleção, pero Dunga alberga dudas sobre si seleccionar a un jugador que ha insinuado que posiblemente se retirará antes de Sudáfrica 2010. "Rogerio es un portero estupendo y nadie niega eso, pero estoy preparando un equipo para 2010", explicó el seleccionador.

Si consigue mantener su puerta a cero en el partido contra el Santos, más voces se sumarán al clamor que exige su regreso a la Canarinha.