Campos de entrenamiento del Ajax de Amsterdam, enfrente del estadio. Klaas Jan Huntelaar, con la malla de balones a la espalda, termina sus prácticas suplementarias en solitario. Camino de vestuarios, se para diez minutos largos a firmar autógrafos. El ariete del Ajax y de la selección holandesa es la gran estrella de la primera división de su país y asume su rango con naturalidad. Es un joven tranquilo, a quien FIFA.com ha entrevistado en exclusiva.

FIFA.com: Tras la salida tardía de Wesley Sneijder y Ryan Babel, ¿ha lamentado no haberse marchado también a mediados de año?
Klaas Jan Huntelaar: En absoluto. Pensé que Sneijder se iba a quedar, incluso dio una conferencia de prensa para anunciar que no se marcharía. Pero el Real Madrid hizo una soberbia oferta al club y él cambió de planes. No estoy decepcionado, me siento feliz en el Ajax, pero esos movimientos debilitaron el equipo, y no me los esperaba.

Por si fuera poco, no clasificarse para la Liga de Campeones ha debido de doler. ¿Cómo se puede explicar esta eliminación inesperada?
La Liga de Campeones era uno de mis dos principales objetivos, junto con el título de campeón de liga. Por lo tanto, ha sido una gran decepción. Pero no merecimos pasar. No jugamos bien, y ellos no nos dejaron desarrrollar nuestro fútbol. Sin hacer ningún gol en dos partidos, es imposible clasificarse. No me perdono haber fallado aquel penal con el marcador en 0-0 en la ida. Ellos marcaron justo después. Ése fue el punto de inflexión. Tal vez era demasiado pronto en la temporada, y el equipo no estaba aún bien ubicado.

¿Se ha propuesto firmar alguna cifra concreta de goles esta temporada?
Dependo del equipo. Si no rueda bien, será difícil alcanzar mi objetivo, que es anotar entre 25 y 35 goles. Marcar más sería excepcional, y marcar entre 20 y 25 sería lo normal en este campeonato.

¿Qué aspectos de su juego cree que puede mejorar?
Hay que trabajarlos todos, pero yo diría que la forma física es primordial, sobre todo en los grandes partidos. Tengo que ser capaz de tener la misma velocidad y la misma rapidez a lo largo de los 90 minutos, del primero al último. Eso es primordial.

¿Por qué no continuó su carrera en el PSV, que fue donde terminó su formación?
A los 18 años, al cabo de dos temporadas, fui cedido en dos ocasiones: una al De Graafschap, el club donde asistí a mis clases entre los 10 y los 16 años, y después al AgoVV. Cuando regresé la segunda vez, no me daban minutos, y el club no me propuso nada concreto. Yo quería jugar y seguir formándome, y el Ajax es el mejor club para eso. Además, soy hincha del equipo desde mi juventud, para mí era un sueño jugar aquí. Es un club ideal para crecer y quemar etapas.

¿Está pensando en marcharse pronto al extranjero, a una liga más mediática, como la Premier inglesa?
Hacer carrera en el extranjero es un deseo, por supuesto. Me gusta mucho la Premier League por el ambiente que reina allí, por toda esa pasión y toda esa historia detrás, y por el entusiasmo de los seguidores. Es un campeonato que te permite causar un gran impacto si cuajas. Pero también me gusta mucho la Liga española, y no cierro la puerta a Italia, Alemania y Francia.

Hablemos un poco de la selección de Holanda. Desde los tiempos de Cruyff, cada generación siempre ha deparado un gran atacante: Van Basten, Kluivert, Van Nistelrooy. A usted lo anuncian como el próximo. ¿Eso le hace sentir más presión?
La única presión que tengo es la que yo me meto. Es una alegría ser convocado a la selección, y la presión exterior es menor que la de mis propias exigencias.

Marco Van Basten ha decidido decantarse por los jóvenes, no sin ser criticado. ¿Diría usted que en la selección ha llegado una nueva generación al poder?
Hay una nueva generación con jugadores de referencia. Ahora es asunto nuestro crear un ciclo, porque no se creará solo. Hay muchos jugadores de entre 20 y 24 años, todos con mucho talento. Pero un equipo no está hecho de individualidades. La Grecia de 2004 fue un ejemplo perfecto de lo que digo. Cuando hay muchas estrellas, surgen los problemas de ego, y la tarea del entrenador se hace tanto más difícil. Todo depende entonces de la gestión de las individualidades. Y cuanto más altas son las expectativas, tanto más hondo es el peligro de decepcionar: la gente espera resultados inmediatos, prevalece el corto plazo.

Usted ya es una estrella en Holanda a pesar de su corta edad. ¿Cómo lo vive? Mi atención se centra únicamente en el terreno de juego, lo que se dice en la prensa no me afecta. No la leo mucho de todas formas. No me preocupo del exterior, salvo de los seguidores evidentemente. A veces es incómodo ser reconocido en todas partes, pero la notoriedad forma parte del oficio.

¿Firmar autógrafos y tomarse fotos con los niños después del entrenamiento también forma parte de su papel?
Por supuesto, es normal. Yo también fui un niño que soñaba con conocer a los jugadores de los pósteres que colgaba en mi habitación. Para mí es algo natural. Y en ese caso, es a todos o a nadie. Si me paro con alguien, tengo que hacerlo con todo el mundo. Pero es un placer.