Algunos jugadores sólo necesitan encontrar un hogar, un lugar donde sentirse cómodos. Parece que el delantero colombiano Juan Pablo Ángel, de 31 años, ha encontrado finalmente su casa en Nueva York. Tras batir todos los récords imaginables desde su llegada al Red Bull de la liga estadounidense el pasado abril, las caras largas, la frustración y las expectativas no cumplidas que caracterizaron la etapa de Ángel en Inglaterra parecen ya parte de un pasado lejano.
"Juan es el jugador que todo técnico querría tener en su equipo", aseguró Bruce Arena, actual entrenador del Red Bull y antiguo seleccionador de Estados Unidos, que contrató a Ángel como uno de los dos jugadores a los que cada equipo puede pagar más del tope salarial. "Aporta una ética de trabajo inmejorable, cumple como nadie en los partidos y sabe cómo relacionarse con los técnicos, los compañeros y la prensa".
No obstante, Arena olvida quizá lo más obvio. La gran virtud de Ángel desde su llegada a la urbe neoyorkina, en donde ha pasado a engrosar una comunidad de más de 100.000 colombianos, ha sido su instinto depredador en el área. 17 goles en 20 partidos lo han convertido en el jugador que más dianas ha logrado en un solo año en los 12 años de historia de la franquicia neoyorkina, conocida anteriormente como MetroStars. Además, el ariete colombiano se ha convertido recientemente en el primer futbolista del Red Bull que consigue marcar en seis partidos consecutivos.
Con una humildad admirable, Ángel, que llegó a convertirse en capitán del equipo cuando que Claudio Reyna se lesionó en la temporada 2007, apenas se inmuta ante los elogios. "Está bien batir récords. Estas cosas hacen que te sientas feliz como jugador y como delantero", aseguró. "No obstante, me preocupa mucho más contribuir a que el equipo funcione como un bloque".
El mismo día en que Ángel logró el récord de goles anotados en una sola temporada por un jugador del Red Bull, sus tantos contribuyeron a garantizar casi matemáticamente un puesto para su equipo en la fase de eliminatorias (la MLS finaliza con una ronda de eliminatorias a ida y vuelta que clasifican para la final a un partido, la llamada Copa de la MLS, en la que se decide el campeón). Caracterizado por la mediocridad en el pasado, el Red Bull está brillando en la Conferencia Este gracias en gran medida al juego de Ángel y de sus compañeros Reyna; Jozy Altidore, perla del combinado estadounidense sub-20; Dema Kovalenko y el imprevisible Clint Mathis. Una victoria el jueves frente a un recién llegado a la liga, el Toronto FC, que ocupa la última plaza de la tabla, confirmaría el pase del conjunto neoyorkino a la siguiente fase de la competición.
Mientras que el Galaxy de Los Ángeles sigue esperando que su rutilante estrella David Beckham se convierta en un jugador de referencia en el fútbol norteamericano, Ángel ya brilla por todo lo alto en la Costa Este por sus excelentes facultades y su gran profesionalidad.
Además, el ariete colombiano se muestra feliz sobre el terreno de juego, una imagen que no tiene nada que ver con la tristeza que transmitía durante sus años en la liga inglesa.
De
Millonario a
villano
Tras anotar 45 tantos en 54 partidos con el equipo de su
ciudad, el Atlético Nacional de Medellín, el joven Ángel aterrizó
en un grande argentino, el River Plate. Sus goles en Buenos Aires
llevaron a algunos hinchas del estadio Monumental a vestir
angelicales alas caseras en muestra de su reconocimiento y cariño,
además de despertar el interés de algunos de los grandes clubes
europeos.
Ángel acabó fichando por el Aston Villa, que pagó por él una cifra récord. Durante sus siete temporadas en el Villa Park (2000-2006), el ariete marcó 66 goles en 205 partidos, una marca que sólo había superado Dwight Yorke en la historia del club desde 1991. Aunque los aficionados adoraban su simpatía, empeño y compromiso, los goles de Ángel llegaron a menudo a rachas y, por momentos, el futbolista colombiano pareció fuera de lugar en el eficaz y enérgico Birmingham.
Ahora, en el Nuevo Mundo, Ángel irradia confianza y los signos de aflicción que solían acompañar a sus irregulares actuaciones forman ya parte del pasado. El colombiano rivaliza incluso con el admirado Beckham en otro apartado, el de sex symbol del deporte. Ángel fue nombrado recientemente uno de los diez hombres más atractivos de Estados Unidos por la edición en español de la revista People.
Objeto de las bromas del vestuario del Red Bull tras su último nombramiento, el futbolista colombiano, que fue incluido en el once ideal de la MLS en 2007, fue elegido mejor jugador del mes de mayo, aspira a proclamarse máximo goleador de 2007 e incluso a ser nombrado jugador más valioso de la temporada, ha encontrado un club en donde dar rienda suelta a su talento.
La gratitud de Ángel hacia el Red Bull también es evidente. "Lo cierto es que daría todos mis goles si eso ayudase a que el equipo alcanzase el éxito", ha declarado. "Nunca he pertenecido a la clase de jugadores que buscan toda la gloria para sí mismos. Si no es para el conjunto del equipo, la gloria no existe".
Este temple y el gran estado de forma que atraviesa Ángel podrían desencadenar una llamada del seleccionador colombiano Jorge Luis Pinto, que hasta ahora ha preferido a delanteros jóvenes en detrimento del cazagoles del Red Bull. Con la competición preliminar de la Zona Sudamericana para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 a la vuelta de la esquina, Colombia bien podría beneficiarse del estado de gracia del que un día fue su hijo predilecto y que ahora triunfa en suelo estadounidense.