El Fiorentina, tras salir del infierno del descenso de 2002, ocupa ahora el tercer puesto de la liga italiana, desplegando un juego de calidad y vistoso, un valor cada vez más escaso en el fútbol moderno. A continuación presentamos a La Viola.

Al ex Presidente de la UEFA y Vicepresidente de la FIFA Artemio Franchi, personaje emblemático del fútbol florentino fallecido en 1983 en un accidente de circulación, le habría gustado la nueva imagen de marca de "su" Fiorentina, cuyo lema podría ser: "ganar sí, pero practicando un fútbol de calidad".

La entidad estuvo a punto de desaparecer cuando se disolvió a raíz de su descenso al término de la temporada de 2002, para ser luego reintegrado en la Serie C2 (cuarta división). En aquella época, nadie hubiera apostado una lira por las posibilidades de sobrevivir del viejo club de color violeta, a pesar de ser una parte integrante de la historia de la Serie A.

Pero entonces aparecieron los hermanos Della Valle. Diego, un industrial del zapato, y Andrea, el actual presidente, aceptaron el reto. Para transmitir el mensaje, recurrieron a Cesare Prandelli, uno de los entrenadores más valorados del Calcio.

En un entorno despiadado en el que priman los resultados, Prandelli sólo formuló una exigencia: tener la confianza de sus dirigentes y la solidaridad de sus jugadores. Sobre esas bases, los viola comenzaron su ascensión hacia la cumbre, al amparo de la estatua de Gabriel Batistuta y sus 206 goles.

Receta simple
La receta de Prandelli es sencilla: un 4-3-3 flexible, que permite imponer una presión muy intensa, gracias a una superioridad numérica en el mediocampo, con la posibilidad de intercalar un jugador suplementario en la fase ofensiva. La consecuencia es un fútbol espectacular y fluido, del que se desprende una gran complicidad entre jugadores, técnicos y tifosi.

En el aspecto de los resultados, el Fiorentina es, junto con el Inter de Milán, el único equipo invicto esta temporada (4 victorias y 5 empates), y ocupa el tercer puesto de la tabla, superando incluso al Juventus por diferencia de goles.

Pero Prandelli no deja que este alentador éxito se le suba a la cabeza. "No somos unos 'tapados' para el título. Los grandes equipos, como el Roma, el AC Milan o el Lazio, recuperarán su juego, tarde o temprano. Nosotros tenemos que desarrollar nuestro estilo, incluso con las dificultades. Todavía debemos crecer, y pasar por varias experiencias en Europa", señala el técnico para aplacar el ardor de sus impacientes seguidores.

Con el fin de construir una plantilla competitiva, los dirigentes viola han sabido mostrarse astutos y razonables. Sin embargo, el optimismo no abundaba tras la marcha de Luca Toni al Bayern de Múnich el pasado mes de mayo. Para sustituirlo, Prandelli se fijó en dos hombres que querían reivindicarse. El primero era el "viejo" Christian Vieri, de 34 años, a quien el Calcio había olvidado. "Bobo" se ha reencontrado con su nivel de antaño, hasta el punto de afirmar: "En cuanto a la selección, todo depende de mí únicamente. Debo ser regular y constante".

Mutu está en todas partes
Y luego, el rumano Adrian Mutu, llegado a Florencia hace un año. Este gran aventurero (Inter, Parma, Chelsea, Juventus) dice a quien quiera escucharlo que está "dispuesto a quedarse en el Fiorentina toda la vida". Dentro del campo, se encuentra por doquier, tanto en ataque como en defensa. Busca balones, se escabulle de sus rivales, hace gala de abnegación y marca (16 goles la temporada pasada y seis en ocho partidos este año).

Sin olvidar a Gianpaolo Pazzini, el nuevo niño mimado del Calcio. Queda para la historia el dato de que este delantero dinámico e inspirado fue el autor, tras sólo 29 segundos de juego, del primer gol marcado en el "nuevo Wembley", con motivo de un partido amistoso entre las selecciones sub-21 italiana e inglesa (3-3). "Trabaja con determinación toda la semana, y es un ejemplo para todo el equipo. Confiere una gran profundidad al juego y es especialmente productivo", sentencia Prandelli.

Franco Semioli (ex Chievo Verona) y Ricardo Montolivo (ex Atalanta), por su parte, figuran habitualmente entre los mejores centrocampistas de la Serie A. Son conscientes de que en Florencia han subido un peldaño. "Aquí estoy en mi casa. Progresamos rápido en el plano colectivo, y quizás consigamos títulos pronto", comentaba Montolivo, quien acaba de estrenarse con el combinado nacional, después de prorrogar su contrato hasta 2012.

Por último, para estabilizar y dar seguridad a la zaga, Prandelli no se ha equivocado con el fichaje del guardameta francés Sébastien Frey, considerado por algunos el segundo mejor portero de la Serie A, después de Gianluigi Buffon. Falto de aprecio en su país, ha explotado en Italia. Así marcha el "Fiore", que aspira a conquistar un tercer Scudetto desde 1969. Y, sobre todo, este equipo se divierte y encandila al público.