Polémico y acrobático por igual, fumador empedernido, aficionado al coñac, Ricardo Zamora dio encanto al puesto de portero en el primer cuarto del siglo XX. Desde entonces, España ha venido ofreciéndonos una larga serie de números uno tremendamente eficaces.
Un rápido vistazo a los principales equipos de la Primera División, e incluso a la Premiership inglesa, da fe de una superabundancia de sobresalientes guardametas españoles, que se han convertido en la envidia de Europa.
Desde la época gloriosa de Zamora -en cuyo honor se designa el premio al mejor arquero de la máxima categoría del fútbol nacional-, España ha venido forjando una línea constante de porteros de gran calidad. De Luis Arconada en los años setenta y ochenta hasta el legendario vasco Andoni Zubizarreta, jugador que más partidos ha disputado con la selección española, en los ochenta y noventa, una nueva generación ha propiciado que haya un extensísimo número de potenciales titulares con el combinado ibérico.
A diferencia de lo que ocurre en otras grandes ligas de Europa, en España la gran mayoría de los equipos no han tenido que buscar cancerberos lejos de sus fronteras. Entre ellos destaca, cómo no, Iker Casillas, sólido líder de la tabla. El portero del Real Madrid figura en las listas de los mejores números uno del planeta de todos los entendidos y expertos, entre ellas una reciente encuesta de FIFA.com. Tras una sonora aparición en el primer equipo madridista en 1999 (siendo aún un adolescente que usaba el transporte público para ir al Bernabéu), Casillas se ha convertido en un joven dios en un club más conocido por producir grandes delanteros que guardametas. Son muchos quienes afirman que, en un equipo acostumbrado a recibir goles, los reflejos y las dotes de liderazgo de Casillas (es el segundo capitán de la plantilla) han salvado el pellejo de los blancos en más de una ocasión.
A pesar de haber tenido uno o dos errores de bulto, el barcelonista Víctor Valdés, de 25 años, se ha cubierto de gloria en las tres últimas temporadas. Potente y ágil, el catalán se ha convertido en el ídolo del Camp Nou. En 2005 contribuyó a la conquista del primer título de liga en seis años de los suyos, adjudicándose de paso el trofeo Zamora. En la siguiente campaña, Valdés fue una pieza fundamental en el triunfo en la Liga de Campeones de la UEFA. Posteriormente batió el récord que poseía Zubizarreta en el club desde hacía largo tiempo, al figurar en el once inicial en 38 jornadas consecutivas de liga y pasar 466 minutos sin recibir un gol en Europa.
Si bien los "dos grandes" acaparan casi toda la atención, los equipos "menores" de España también pueden presumir de contar con grandes talentos entre los tres palos. Santiago Cañizares, del Valencia, aunque ya veterano e inmerso en una encarnizada lucha por la titularidad con Timo Hildebrand, es uno de los mejores del país en su puesto desde 1998, cuando fichó por el club valenciano para sustituir a Zubizarreta, quien colgaba los guantes, y sigue siendo muy apreciado por la afición de Mestalla, incluso en el ocaso de su carrera (37 años). El eterno número dos de la selección tras "Zubi" y Casillas ha realizado actuaciones sensacionales en diversos momentos de su trayectoria, por las que se le recordará siempre.
Del mismo modo, el Sevilla, campeón de las dos últimas ediciones de la Copa de la UEFA, tiene mucho que agradecer al fabuloso Andrés Palop, en su momento suplente de Cañizares en el Valencia. Además de ser un meta brillante y especialista en las penas máximas, Palop sabe incluso lo que es marcar: el año pasado anotó un tanto crucial contra el Shajtar de Donetsk en la Copa de la UEFA, que le valió titulares en la prensa.
La brigada extranjera
La habilidad de los porteros españoles tampoco ha pasado
inadvertida para los clubes foráneos. Dos de los equipos más
importantes de Inglaterra confían actualmente en guardametas
ibéricos: el Liverpool en José Manuel Reina y el Arsenal en Manuel
Almunia, quien hace poco arrebató el puesto a Jens Lehmann, titular
durante mucho tiempo.
Reina fue el tercer portero de España en la Copa Mundial de la FIFA disputada el verano pasado en Alemania (después de Casillas y Cañizares), pero es dueño indiscutible de la meta de los Reds de Rafa Benítez. Además de su gran envergadura y de sus fantásticas paradas, es proverbial su capacidad para enviar saques fuera de su área, hacia sus delanteros.
Uno de esos imparables lanzamientos llegó a propiciar un gol de su compatriota Fernando Torres el pasado fin de semana, que supuso la victoria en el último momento sobre el Fulham en la liga. "Un portero moderno debe ser capaz de leer el juego, y Pepe lo hace", dijo Benítez. "Aunque uno pare cien tiros, si no sabe hacer nada más no será un portero del máximo nivel".
Almunia se halla ahora firmemente asentado en la meta del Arsenal, actual líder de la Premiership. Algunos piensan que su posición en el Emirates Stadium quizás no sea permanente, pero Arsène Wenger y los demás grandes entrenadores del mundo pueden estar tranquilos, ya que en la Primera División española se encuentran respuestas a casi todas las dudas en la portería.
Diego López, del Villarreal, y Tomás Martínez, del Racing de Santander, se perfilan como estrellas en ciernes, tomando así el relevo en la inagotable cantera de porteros españoles de garantías.
