El humilde Arsenal, del sur bonaerense de Argentina, ingresó en
la historia al consagrarse por primera vez campeón de un torneo
internacional de fútbol, al ganar la Copa Sudamericana 2007 pese a
perder 2-1 con el mexicano América la noche del miércoles.
En el encuentro jugado en el estadio de Racing Club
(periferia sur), Arsenal cayó pero ante la igualdad en la
diferencia de goles, hizo valer doble los tantos que marcó en la
victoria por 3-2 en el partido de ida en México.
Martín Andrizzi (83 minutos) marcó el gol que significó el
título de Arsenal, después de que Cristian Díaz (17, en contra) y
Juan Carlos Silva (63) adelantaran en la cuenta a las
'Aguilas' del América.
Pese a la gran ventaja obtenida en la ida, el equipo
argentino pareció sentir en el desquite los nervios y la ansiedad,
ya que entró a jugar con un ritmo acelerado, frenético, que no era
lo más conveniente ante un adversario poderoso en ataque como
América.
Sorpresivamente, el equipo del 'Ruso' Daniel
Brailovsky se puso en ventaja con una jugada infortunada, ya que
Díaz empujó el balón contra su valla, tras un centro de Oscar Rojas
desde la izquierda.
El gol de América le cambió el juego a Arsenal, que de todos
modos mejoró y se adueñó por completo del partido, y creó por lo
menos tres situaciones claras, pero le faltó contundencia y
efectividad para llegar al empate.
Con el despliegue de San Martín y Villar en el mediocampo, y
la habilidad de Yacuzzi y Gómez por las bandas, Arsenal se llevaba
por delante a América, que sólo atinaba a refugiarse en el fondo.
A un metro del arco, solo, Calderón estrelló la pelota contra
un poste y el mismo delantero reventó la pelota en el larguero,
mientras que el colombiano Mosquera, con el arquero vencido, desvió
su remate dentro del área chica, en las llegadas más claras del
'Arse'.
América intentó con algún contraataque, y sólo se acercó en
el final de la primera parte, en una jugada polémica en la que
Matellán pareció cometerle un penal no sancionada a Cabañas.
No cambió el desarrollo en el comienzo del segundo tiempo,
porque Arsenal generó más llegadas como un gran remate desde fuera
del área de Gómez que Ochoa salvó con esfuerzo, y un disparo apenas
desviado de Villar.
Arsenal merecía largamente el empate, pero fue América el que
volvió a pegar con justeza, con un segundo gol que llegó con un
zurdazo cruzado de Silva tras un centro de Villa desde la derecha.
Desesperado, el equipo de Gustavo Alfaro perdió la claridad y
comenzó a buscar con centros y ataques enceguecidos, ante un rival
que agregó un defensor más (Ismael Rodríguez), en procura de
mantener los dos tantos que cambiaban la Copa de manos.
A poco del final, el ingresado Andrizzi peleó la pelota con
guapeza entre Davino, Castro y Villa, y con un zurdazo cruzado y
rasante, venció a Ochoa para descontar y desatar la euforia y la
locura.
Arsenal, que en su camino al título superó a poderosos como
los argentinos River Plate y San Lorenzo, y a los mexicanos Chivas
y América, se adueñó con justicia de la Copa Sudamericana, con una
campaña excepcional como visitante, y con el sudor y el hambre de
gloria de un equipo humilde.
Arsenal de Sarandí vive su hora más gloriosa
(AFP) Jueves 6 de diciembre de 2007