Al concluir la temporada 2007, hace poco más de dos meses, la elite brasileña experimentó una mezcla de alegría y desesperación. Sin embargo, en un país que exhibe la inusitada cifra de 27 campeonatos estatales -y de gran relevancia-, todas esas emociones se olvidarán con el inicio de la lucha por la supremacía regional.
El balón empezará a rodar el miércoles en Paraná, Pernambuco y São Paulo. Les seguirán, el sábado, los torneos de Rio de Janeiro y Rio Grande do Sul, y luego el de Minas Gerais, el fin de semana siguiente. En conjunto, estos seis estados suman 17 de los 20 equipos que disputarán el Campeonato Brasileño de 2008. Y a pesar de la pausa de pretemporada, se han registrado numerosos movimientos en el capítulo de fichajes.
Es reconfortante constatar que han logrado conservar a algunas de sus mayores figuras. Diego Cavalieri y Jorge Valdivia empezarán la campaña en las filas del Palmeiras, Rogério Ceni y Richarlyson harán lo propio en el São Paulo, mientras que Felipe, Kléber, Arouca e Ibson comenzarán 2008 con los colores de Corinthians, Santos, Fluminense y Flamengo. Además, Leandro Amaral y Dodô han optado por cambiar de aires dentro de su propio país en lugar de irse al extranjero, y aunque Breno, de 18 años, haya sido el protagonista de un lucrativo fichaje por el Bayern de Múnich, líder de la Bundesliga, otras jóvenes promesas como Renato Augusto, Alex Teixeira y Lulinha no le han acompañado al otro lado del Atlántico.
También se han producido algunas llegadas notables. El São Paulo se ha hecho con los servicios de Adriano, autor de 25 goles en 37 partidos con la Seleção, cedido durante seis meses por el Inter de Milán, y el Flamengo ha reclutado a Kléberson, el jugador a quien el seleccionador Luiz Felipe Scolari describió en su momento como la "fuerza motriz" del triunfo de Brasil en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002.
Olfato de gol contra el ímpetu de las gradas
No obstante, otro grande de Rio de Janeiro ha sido quien ha
efectuado el negocio más voluminoso de la pretemporada. El
Fluminense no se conformará con nada que no sea un regreso a lo más
alto del podio el 4 de mayo, tras la adquisición de los delanteros
Leandro Amaral, Dodô y Washington, quien batió un récord al
materializar 34 goles en el Campeonato Brasileño de 2004 y, más
recientemente, se proclamó máximo artillero de la Copa Mundial de
Clubes de la FIFA Japón 2007 con el Urawa Reds. Si a eso añadimos
otras dos incorporaciones, las del lateral izquierdo Gustavo Nery,
ex internacional brasileño, y del organizador de juego argentino
Darío Conca, cuya calidad se suma a la de dos piezas importantes en
2007 como Arouca y Thiago Neves, Renato Gaúcho tiene a su
disposición una plantilla rebosante de talento.
Es probable que necesite todos esos recursos para impedir que el Flamengo se adjudique un segundo título consecutivo. Llevado en volandas por sus hinchas, el club Rubro-Negro realizó un impecable tramo final de la campaña de 2007. Con Kléberson como refuerzo de un mediocampo ya sensacional, su nutrida afición espera grandes éxitos.
Las expectativas de Botafogo y Vasco han acusado las bajas de Dodô y Leandro Amaral, respectivamente. La del segundo, con todo, podría suponer una gran oportunidad en el torneo para Alex Teixeira, una estrella de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007 que brilló en la reciente gira del equipo por Dubai. "Alex es un talento maravilloso. Tiene mucha habilidad y rapidez, y podría ser una gran baza (en el Campeonato Carioca)", ha dicho entusiasmado su entrenador, Romário.
Llegada de Adriano y hegemonía de tres equipos
Con Adriano como punta de lanza del equipo que dominó el
Brasileiro de 2007, el São Paulo es el rival a batir del Paulistão.
Y no faltan quienes aspiran a desbancarlo. El Palmeiras ha hecho
algunos fichajes interesantes, aunque la llegada del técnico
Vanderlei Luxemburgo podría ser la clave de una potencial
candidatura al título.
Su sustituto en el Santos, Émerson Leão, es otro de los entrenadores más reputados de Brasil, y está decidido a conducir al club de Vila Belmiro a la conquista de un tercer trofeo consecutivo. A su vez, Mano Menezes, quien hizo un fantástico trabajo en el Grêmio, pretende que el Corinthians vuelva por sus fueros tras su descenso a la Série B del Brasileiro el mes pasado.
Los dos grandes de Belo Horizonte, Atlético-MG y Cruzeiro -junto con el emergente Ipatinga-, han conquistado los tres últimos títulos del Campeonato Mineiro, y todo indica que uno de ellos será quien se lleve la palma también este año. En Rio Grande do Sul, Internacional y Grêmio son favoritos indiscutibles a la victoria final en el Campeonato Gaúcho, avalados por los triunfos que ambos se han repartido en las siete últimas ediciones.
El Paraná, recién descendido a la Série B nacional, está resuelto a reaccionar en el Campeonato Paranaense, aunque para ello deberá superar el obstáculo de Coritiba -que acaba de hacer el trayecto inverso- y Atlético-PR. Náutico, Santa Cruz y Sport parecen por su parte destinados a protagonizar un duelo a tres bandas en Pernambuco.
Aunque todavía no sabemos quiénes serán los ganadores de los 27 títulos estatales, una cosa es segura: todos los grandes equipos brasileños buscarán la gloria. En un país en el que el fútbol está profundamente arraigado en la vida y la cultura, ver las celebraciones de un acérrimo adversario es sencillamente intolerable para los seguidores.


