Cuando los expertos pronosticaron que la última Copa Africana de Naciones sería la de mayor esplendor de todos los tiempos, justificaban invariablemente sus predicciones citando la presencia de grandes nombres como Drogba, Eto'o, Essien y Kanoute. Sin embargo, aunque el certamen satisfizo todas las expectativas con sus partidos abiertos y prolíficos, los futbolistas que más contribuyeron a intensificar el halo de gloria del campeonato no se hallaban en los equipos africanos cuajados de astros de las ligas inglesa y española.

En efecto, quienes se llevaron las ovaciones más sonadas fueron jugadores como Essam al-Hadary, Hosny Abd-Rabou, Amr Zaky, Wael Gomaa y Mohamed Aboutrika, hombres que desempeñan su oficio en la primera división de una liga de muchos menos renombre, la egipcia. La CAF incluyó a este quinteto en su once estelar del campeonato. Aunque cualquiera de ellos podría haber reclamado para sí el título de mejor jugador de Ghana 2008, el centrocampista defensivo Abd-Rabou demostró ser una elección acertada y popular por su habilidad y entrega, cualidades que tipificaron la campaña de los Faraones.

La victoria de Egipto fue sobresaliente en muchos sentidos, pero el éxito del equipo que regresó a su patria con el sexto título de la Copa de Naciones bajo el brazo supuso un triunfo tan importante para su liga nacional como lo fue para la propia selección.

Lo que Ghana 2008 demostró más allá de toda duda es que, si bien España, Inglaterra e Italia pueden prometer riquezas y relumbrón mediático, las ligas domésticas africanas, y la egipcia en particular, son perfectamente capaces de producir y formar a algunos de los futbolistas más ágiles, más hábiles y más inteligentes del mundo. Por eso no fueron los anfitriones, rebosantes de luminarias, ni los favoritísimos costamarfileños, con sus celebridades londinenses, quienes accedieron al trono continental, sino una escuadra egipcia de 23 hombres, 18 de los cuales provienen de clubes como el Al Ahly, el Zamalek y el Ismaily.

El Al Ahly apunta a su 33 er título
Estas tres entidades tuvieron su representante en los tres máximos goleadores egipcios del certamen de Ghana: Aboutrika, Zaky y Abd-Rabou respectivamente. Ayer, el heroico trío regresó a la competición nacional por primera vez desde sus hazañas en la Copa Africana de Naciones. Zaky y Abd-Rabou, de hecho, lucharon en bandos contrarios cuando el Ismaily y el Zamalek, que no están haciendo una temporada ejemplar, compitieron por recortar distancias tardíamente respecto al líder, Al Ahly.

Ambos clubes languidecen en el cuarto y quinto puesto de la clasificación, respectivamente, y necesitaban ganar para revitalizar sus esperanzas de conseguir el título. Al cabo de 86 minutos sin goles en Ismailia, Abd-Rabou volvió una vez más a agigantar su figura marcando para los locales el gol decisivo del encuentro. Con su cañonazo, el Ismaily alcanzó los 29 puntos y se sitúa a 13 por detrás del Al Ahly, aunque con un partido menos. Entretanto el Zamalek, con 24, parece haber perdido todas sus opciones de devolver el cetro a Giza.

El candidato más firme a reivindicar la corona egipcia es el Al Ahly de Aboutrika, cuya portería defiende Al-Hadary, el mejor guardameta de las dos últimas ediciones de la prueba reina continental según la votación oficial. El coloso de El Cairo acaricia ya su cuarto título de liga nacional consecutivo, que sería el 33º de su historia, y dio un paso más en esa dirección al imponerse por 1-0 al Al Masry en su octavo triunfo seguido. Una medida de lo cómodamente instalado que se siente en la cima es que ha concedido permiso a Gomaa para jugar cedido en el Al-Siliva qatarí. El 63 veces internacional había sido objeto de frecuentes rumores por un posible traspaso a la PremierLeague inglesa.

El autor del gol del Al Ahly fue Mohammed Barakat, que se perdió la fase final de Ghana 2008 tras lucirse con Egipto en la escena continental hace dos años. El tanto del volante en el minuto 65 aumentó a 10 puntos la ventaja del líder sobre su inmediato perseguidor. El club cairota Petrojet desbancó de la segunda plaza al Al Gaish, derrotado 1-0 por el Suez Cement, con un contundente 4-0 en casa sobre el Tersana, habitante de la zona media de la tabla.

Especulaciones sobre traspasos
El desenlace de la primera división egipcia parece estar prácticamente decidido, todo lo contrario que el futuro de los ases egipcios, mucho más incierto. Se rumorea que Zaky, por ejemplo, va a regresar a Europa, donde pasó una breve y desafortunada estancia en el Lokomotiv de Moscú en 2006. El Manchester City y el Tottenham Hotspur ingleses supuestamente han mostrado interés.

Abd-Rabou, dicen, está siendo cortejado por una larga lista de grandes clubes de Inglaterra, Francia y Turquía, aunque él también puede sentirse desalentado por el recuerdo de un estéril ejercicio en el Estrasburgo, que descendió a la segunda división gala durante su tiempo en el club. Al-Hadary, por su parte, a sus 35 años, puede estar escuchando ofertas de un club europeo en busca de un portero capaz de dar la talla en las grandes ocasiones y de parar unos cuantos penales.

Y no hay que olvidar a Mohamed Aboutrika, "el mejor futbolista de África" en palabras de su entrenador Manuel José. El jugador del partido en la victoria final de Egipto cumplirá 30 años en noviembre. En sus declaraciones a FIFA.com en mayo de 2006, reveló su ambición de jugar en España, lo que permite prever que vivirá con cierta impaciencia la próxima apertura del mercado de fichajes.

Estos cuatro magníficos demostraron en Ghana que pueden triunfar en cualquier escenario y, si por algún motivo estos comentados traspasos a Europa no llegaran a materializarse, pueden tener la tranquilidad de que su actual entorno les permitirá llegar a lo más alto tanto con su club como con su país.