Desde el inicio del milenio, Roque Santa Cruz ha sido un hombre ocupado. Formó parte de un equipo que conquistó cinco títulos de la liga alemana, una Liga de Campeones de la UEFA y la Copa Intercontinental en 2001. Además, encontró tiempo para grabar una canción que se coló en la lista de los 40 principales y para convertirse en el futbolista más atractivo de la Copa Mundial de la FIFA 2006, según las publicaciones alemanas Die Welt y Kicker.
La carrera en la música pop ha sido poco más que una novedad pasajera, pero la buena planta sigue ahí, a pesar de las muchas " atenciones" que dedican al físico del ariete los defensas centrales de la liga inglesa. Es precisamente en el campeonato inglés donde juega en estos momentos Santa Cruz con el Blackburn Rovers, un equipo del extremo noroccidental del país.
Catorce goles en 31 titularidades esta temporada han servido al delantero centro sudamericano para entablar una relación estupenda con la fiel clientela de Ewood Park y conseguir que su entrenador, Mark Hughes, admita: "¡Es más rápido, más corpulento, más fuerte y más guapo que yo!".
El traslado a Inglaterra se ha convertido en un éxito de enormes proporciones para este artillero de 26 años, cuyo nombre se pronuncia actualmente junto al de Fernando Torres o Emmanuel Adebayor cuando se citan los mejores goleadores de la Premier League.
FIFA.com se ha reunido con Roque Santa Cruz en Brockhall, el campo de entrenamiento del Blackburn Rovers, para hablar de su carrera hasta el momento y de sus esperanzas de éxitos futuros con el club y con la selección nacional de Paraguay.
Roque, ¿cuáles son las principales diferencias entre vivir
en Europa y vivir en Sudamérica?
La forma en la que la gente percibe el fútbol en
Europa es muy diferente a la de Sudamérica. Como futbolista, aquí
llevas una vida más tranquila, lo que te permite disfrutar de una
mejor calidad de vida familiar. En Paraguay, como los futbolistas
son tan famosos, a veces nos cuesta mucho salir a la calle, ir al
centro o pasar algún tiempo con tus hijos en un lugar público. Aquí
sí que es posible hacer todo eso, ¡y es fantástico! Te dejan llevar
una vida más privada, pero la pasión por el fútbol sigue siendo la
misma.
Muchos futbolistas abandonan Sudamérica para jugar en
Europa cuando todavía son muy jóvenes. ¿Cree que eso es bueno?
No estoy seguro de que en muchos casos sea lo
mejor, pero los jugadores jóvenes se dan cuenta de que la situación
en Sudamérica no es muy buena económicamente y se van al extranjero
con la intención de ayudar a sus familias. Pero muchos otros se
marchan por razones exclusivamente futbolísticas, comprenden que
los mejores del mundo están jugando en Europa. Alguna gente
prefiere aprender de los mejores futbolistas del mundo en vez de
quedarse en su propio país.
¿Qué balance hace de los ocho años que jugó en el Bayern de
Múnich?
Jamás podré decir que estar en el Bayern de Múnich
fue una pérdida de tiempo, porque durante mi estancia en el club
ganamos la liga, la Liga de Campeones y la Copa Intercontinetal .
Durante todo ese tiempo disfruté enormemente de pertenecer a un
club que siempre gana. Pero todo eso viene acompañado de una gran
tensión, la presión de tener que ganar siempre todos los partidos.
La verdad es que no jugué muy a menudo, y eso lógicamente me
frustró mucho. Después de varios años, comprendí que era hora de
seguir mi camino.
No obstante, le debo mucho al Bayern. Allí me ayudaron a convertirme en el jugador que soy ahora. Además, todos me cuidaron realmente bien durante las lesiones que padecí. Por cierto, estoy muy contento de poder decir que ya no me molestan más.
¿Es verdad que Owen Hargreaves le enseñó a hablar inglés?
Estudié un poco en la escuela, pero no creo que
fuera muy buen estudiante. Cuando llegué a Alemania, conocí a Owen.
Me encantaba hablar inglés con él, sobre todo porque yo no sabía
decir ni una palabra de alemán. De hecho, gracias a Owen aprendí el
inglés antes de aprender el alemán. Nos hicimos buenos amigos y me
ha ayudado muchísimo.
¿Hay una gran diferencia entre el ambiente que se respiraba
en el vestuario del Bayern de Múnich y el que se respira en el
vestuario del Blackburn Rovers?
Las diferencias no son excesivamente grandes. Aquí
se intenta inculcar en el equipo una nueva mentalidad: la idea de
que hay que ganar cada partido. No queremos contentarnos con la
permanencia o con terminar en la zona media de la tabla, queremos
clasificarnos para Europa y convertirnos en uno de los grandes.
Para conseguirlo, debemos cambiar nuestra forma de pensar. Todos
queremos ganar todos los partidos, que es justamente la perspectiva
que se tenía de las cosas en el Bayern.
¿Cómo se siente uno cuando su entrenador es el legendario
delantero Mark Hughes?
Es algo fantástico aprender de un delantero tan
grande, pero lo que me ha impresionado más de él ha sido su
mentalidad, su fortaleza mental. Habla contigo con total
conocimiento de causa, sabe exactamente lo que significa ser
delantero y conoce a la perfección las situaciones a las que te
enfrentas en los entrenamientos y en los partidos. Para mí, eso es
genial.
¿Qué tal se lleva con Benni McCarthy?
Es un jugador fantástico y un estupendo goleador
para este club. Personalmente, tenerlo al lado no puede ser más
estupendo, porque podemos comunicarnos en español en los
entrenamientos y en los partidos. También nos llevamos muy bien
fuera de los terrenos de juego. Me parece que ese buen
entendimiento ha quedado reflejado en el rendimiento que hemos
ofrecido esta temporada.
¿Encuentra algún parecido entre el estilo de fútbol
paraguayo y el inglés?
En el pasado, el juego paraguayo y el inglés eran
bastante parecidos, pero me parece que eso está cambiando. Tengo la
impresión de que ahora los jugadores paraguayos están adoptando un
estilo un poco más sudamericano, y esto es así porque están
adquiriendo más calidad técnica, posiblemente porque ahora se van
al extranjero a formarse técnicamente.
En estos momentos, Paraguay ocupa el primer puesto de la
tabla de clasificación sudamericana. ¿Cree usted que podrá
mantenerse?
En los últimos años nos hemos hecho mucho más fuertes. Como
en el Blackburn, no nos contentamos con que nos vaya bien sólo en
casa, también queremos triunfar fuera. Y me parece que los demás
países se están dando cuenta de ello. En resumen, la respuesta es
que sí.
A Paraguay siempre se le han dado bien las fases de
clasificación, pero parece que empieza a hacer aguas en el momento
en el que comienzan las fases finales. ¿Por qué cree que le
pasa?
Pienso que no hemos sabido canalizar la presión en un
contexto competitivo. Pero cuanto más juegas en campeonatos como la
Copa Mundial o la Copa América, más soltura y seguridad en ti mismo
adquieres. Sabes qué puedes esperar y sabes qué tienes que hacer.
En el futuro, verán muchos cambios en Paraguay. Nos verán
convertirnos en mejor equipo. Estoy convencido de que la nueva
generación de jugadores sabrá hacer frente a los rigores de la
competición, mejor incluso que la anterior.
¿Qué importancia cree usted que tienen Salvador Cabañas y
Nelson Haedo para la selección de Paraguay?
Son jugadores importantísimos. Si quieres
convertirte en un equipo grande, debes disponer de varios jugadores
buenos en la misma demarcación. También contamos con Óscar Cardozo,
del Benfica. Una vez que dispones de opciones diferentes, puedes
jugar de varias maneras diferentes. Para cualquier equipo, una
posibilidad así tiene que ser buena por fuerza.
Por último, usted jugó y marcó en la Copa Mundial Sub-20 de
la FIFA Nigeria 1999. ¿Qué recuerda de aquel campeonato?
Guardo recuerdos estupendos de Nigeria porque jugamos muy
bien. Caímos contra Uruguay en octavos de final, y yo fallé el
último penal, precisamente eso fue lo malo. Pero, como futbolista
joven, supuso para mí una experiencia estupenda. Fue mi primera
visita a África, nunca había estado allí en mi vida. Confío en que
la próxima vez que dispute en África una competición de la FIFA sea
en Sudáfrica dentro de dos años.
