Casi nadie discute que el Bayern de Múnich cuenta con uno de los ataques más temibles de Europa. Sin embargo, de los 22 jugadores que saltarán al campo esta noche en el partido de ida de semifinales de la Copa de la UEFA, y que enfrenta al conjunto alemán con el FC Zenit, el más prolífico del presente torneo viste el color azul de los visitantes.

Se llama Pavel Pogrebnyak y, aunque sea por la sanción de Luca Toni, que impedirá al italiano actuar en el Allianz Arena, su meritoria cifra de ocho goles ha catapultado al campeón de Rusia a las semifinales de una competición europea por primera vez en su historia. Supera en la tabla de realizadores a Stefan Kiessling, del Bayer Leverkusen, Adrian Mutu, del Fiorentina, y Miroslav Klose, del Bayern.

Asestar el golpe de gracia al temible conjunto bávaro se perfila como un reto formidable para Pogrebnyak, aunque su contribución ya resultó clave para que los rusos eliminasen a dos recientes semifinalistas de la Liga de Campeones de la UEFA y a un ex campeón continental. De hecho, Pogrebnyak fue el único que inscribió su nombre en el casillero en el choque de ida de la ronda de dieciseisavos, y en el que el Zenit cobró ventaja en casa ante el Villarreal. A continuación anotó en España el decisivo tanto de los suyos, quienes, con nueve hombres sobre el campo, cayeron 2-1 pero se clasificaron merced al valor doble de los goles marcados a domicilio.

El futbolista, de 24 años, materializó luego las dos dianas de su equipo ante el Marsella (2-0) en la vuelta de octavos, que les permitió seguir adelante en el certamen, de nuevo gracias a esta regla. Y a continuación, marcó un gol y dio otro en el heroico triunfo por 1-4 sobre el Bayer Leverkusen en cuartos, que sentenció de hecho la eliminatoria contra los germanos.

"Pavel es un finalizador nato", afirma el entrenador del Zenit, Dick Advocaat. "Esta temporada ha logrado varios goles cruciales para nosotros en Europa, aunque esto no es ninguna sorpresa. Tiene una gran compostura. A lo mejor no tiene ninguna ocasión hasta el último minuto, pero cuando se le presenta, la aprovecha".

Pogrebnyak, apodado "Pasha" y oriundo de Moscú, recaló en el Estadio Petrovsky a finales de 2006, y enseguida contribuyó a la conquista de un título nacional para el club de San Petersburgo, el primero desde 1984.

"Ese año fue muy fructífero para mí", recuerda Pogrebnyak acerca de su primera campaña en el Zenit. "Me proclamé campeón de Rusia y fui el máximo goleador del Zenit. Ganar el título de liga sólo puede compararse con el día en que nació mi hijo".

Si el Zenit llega a la final de la Copa de la UEFA, quien fuera delantero del Tom Tomsk quizás tenga que pensar de nuevo cuál ha sido su momento futbolístico más memorable.

Podolski, listo para reemplazar a Toni
Tras observar la trayectoria de Pogrebnyak y del Zenit en la Copa de la UEFA, el técnico del Bayern, Ottmar Hitzfeld, se muestra precavido. "Es uno de los mejores equipos de Europa, eso seguro, y sin duda es el rival más potente con el que nos hemos topado hasta ahora en el torneo. Tiene a varios jugadores de categoría mundial", advierte.

Al Bayern le encantaría poder viajar a Rusia con una renta amplia la semana que viene, y para ello no podrá contar con Toni, autor de ocho goles en sus cuatro últimos partidos. La participación de Miroslav Klose, lesionado, también es incierta y, aunque acabe entrando en el once inicial, las mayores expectativas recaerán sobre Lukas Podolski, en plena forma y frustrado por ser la tercera opción en ataque este año.

Podolski, como Pogrebnyak, conoció hace poco la paternidad. Ahora ambos comparten el objetivo de situar a sus respectivos clubes en el City of Manchester Stadium el 14 de mayo.

"La contribución de Luca para el equipo ha sido enorme últimamente, notaremos su ausencia, por supuesto", admite Podolski. "Pero los elegidos para actuar en punta tendrán que salir y marcar en su lugar. Si marco me alegraré tanto como siempre, aunque lo más importante es conseguir un buen resultado".

Con Franck Ribéry, en el Bayern, y el organizador de juego Andrei Arshavin, en el Zenit, encargados de proporcionar la munición, el duelo entre Podolski y Pogrebnyak podría ser decisivo.