Tras soportar la ansiedad de un año relegado a la suplencia en su debut en Europa, Bryan Ruiz se ha ganado ya la consideración de artista en la Jupiler League, a la que honra con su talento y su técnica. El joven costarricense del KAA Gante está disfrutando de lo lindo en Bélgica. Ahora sueña con una victoria en la final de Copa, a la espera de ayudar a su país a iniciar con buen pie su campaña clasificatoria para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. FIFA.com ha conversado con el espigado extremo.
El abuelo Ruiz debe de estar orgulloso. Todas las semanas sigue los partidos de su nieto por Internet. A eso le sigue un telefonazo para obtener una crónica que se ha convertido en todo un ritual. Desde la muerte del padre de Bryan, cuando éste apenas tenía un año, el abuelo tomó el relevo para ayudar a la madre y a sus cuatro hijos.
"Con 7 años, ya me vaticinaba un futuro en esto. Él me transmitió el gusanillo del fútbol. Si estoy aquí hoy es gracias a él", afirmó a FIFA.com el nuevo goleador estelar del Gante, autor de 11 dianas desde su primer partido como titular, el 22 de septiembre de 2007. Así pues, dos meses es lo que necesitó el ex ganador de la Copa de Campeones de la CONCACAF con el Deportivo Alajuelense para convencer a su nuevo entrenador, Trond Sollied, paladín del 4-3-3. "Un sistema que me favorece y que me encanta", destacó el jugador centroamericano.
Tras 12 meses de gris intermitencia (16 partidos, 3 de ellos como titular, en la campaña 2006-2007) bajo la batuta del anterior entrenador, Georges Leekens, el internacional costarricense lo pasó mal en un primer momento para ganarse el favor del gurú noruego, que desembarcó en Gante con la aureola de su brillante palmarés en el vecino FC Brujas. Ruiz tuvo derecho a 29 minutos escasos en las 6 primeras jornadas. Luego llegó el detonante, en los albores del otoño: una presencia en el "once" titular y un gol a la semana siguiente. Desde entonces, el natural de Alajuelita ha formado parte del once inicial en todos los partidos, salvo en la visita al Anderlecht, a finales de octubre. "Me siento bien aquí, y con la llegada de Fadiga tengo más soluciones arriba todavía", admitió el interesado, que, unos meses después del nacimiento de su hijo, prolongó su contrato con el cuadro flamenco hasta 2011.
"Cuando me ofrecieron el contrato, no me lo
podía creer"
"Al principio fue difícil; hubo que asimilar muchas
cosas nuevas como el frío, el idioma, otra cultura y un fútbol
diferente. Aquí es mucho más físico, rápido y técnico. Leekens
decía que tenía que adaptarme y, además, mi estilo no se
correspondía con su filosofía. Pero, a la larga, no hay mal que por
bien no venga, ya que eso me hizo entrenarme aun más duramente y me
sirvió para mejorar", recordó Ruiz, a quien descubrió un
ojeador del club cuando luchaba por un puesto en la plantilla de
Costa Rica para la Copa Mundial de la FIFA 2006.
"Al principio, cuando me ofrecieron un contrato, no me lo podía creer. Pensaba que era para venir a hacer una prueba y, francamente, yo no quería eso, pues ya lo había hecho poco antes en Holanda. Cuando supe que no era así, no lo dudé ni un segundo", contó el jugador, a quien comparan en su país con Paulo Wanchope, sentado tranquilamente en la terraza del bar del centro de entrenamiento. A unos pasos, su mujer (que no se le unió en Bélgica hasta seis meses después de su llegada en 2006) hace mimos al recién nacido. Desde detrás de sus gafas, un joven realizado disfruta de su nueva vida.
La Copa de Bélgica y Granada en la
agenda
Ruiz, ambicioso, no quiere fijarse límites. Naturalmente,
sueña con equipos grandes y, más concretamente, con la liga
española. Sin embargo, Bryan, de apariencia endeble, no quiere
quemar demasiado pronto las etapas, pues ya conoce bien su sucesión
lógica. "Si pudiera jugar la Copa de la UEFA la próxima
temporada, sería magnífico", aseguró el delantero, cuya
cotización se ha disparado en toda Bélgica y en los pólderes
vecinos de Holanda. Para tener derecho a la competición
continental, el Gante tendrá que derrotar al todavía doble defensor
del título liguero, el RSC Anderlecht, el próximo 18 de mayo. Todo
un acontecimiento en su aún incipiente carrera; una carrera que,
inevitablemente, pasa ahora por consolidarse en la selección
nacional.
"
Ante la pregunta de por qué son menos de una decena de costarricenses los que militan futbolísticamente en el Viejo Continente (a pesar incluso de que, según él, sólo dos clubes de su país están en disposición de ofrecer salarios atractivos), responde lacónicamente: "Costa Rica es un país pequeño; no hay mucha gente que nos conozca". Con su bebé en el regazo, consulta el reloj. Es hora de ir a cenar a casa de unos amigos. La familia Ruiz se ha adaptado bien. El abuelo puede estar tranquilo.
