"Guapo e imposible", canta la italiana Gianna Nannini en su éxito de 1986. En aquella época, Luca Toni tenía sólo nueve años y probablemente soñaba con llegar a lo más alto en el mundo del fútbol. Los sueños del joven se cumplieron veinte años después. El goleador, nacido en Pavullo nel Frignano (provincia de Módena), lograba con la selección italiana su mayor éxito hasta la fecha: la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006.
En la temporada 2007/08, la canción de Nannini suena en el estadio de la Copa Mundial de la FIFA de Múnich después de cada gol del dorsal número 9 del Bayern. Hasta la fecha, el " Bello e impossibile" se ha entonado once veces en la Bundesliga, seis en la Copa de la UEFA y dos en la Copa alemana, acompañado siempre de la famosa celebración de Luca Toni en la que el jugador se "atornilla" la oreja.
Comienzo tardío y cambios de aires
Si tenemos en cuenta los inicios de la carrera profesional de
Toni, cuesta creer hasta dónde ha llegado este jugador de comienzo
tardío y continuos cambios de aires. El atacante, que jugó
anteriormente en la segunda y la tercera categorías del fútbol
italiano, no dio el salto a la
Serie A hasta los 23 años. No obstante, los progresos de
Toni en el Vicenza y en el Brescia, que luchaban por evitar el
descenso, fueron lentos. En el Brescia, donde coincidió con el
mítico Roberto Baggio, el ariete acabó por perder su puesto en el
equipo titular, lo que le llevó a fichar por el Palermo, en la
Serie B por aquel entonces.
Lo que a primera vista parecía un paso atrás acabó revelándose un golpe de suerte para Luca Toni Varchetta, que es el nombre completo del potente delantero. Toni anotó 50 goles en 78 partidos con el Palermo y resultó clave en el ascenso a la Serie A del club de la costa norte de Sicilia.
En la temporada 2005/06, el cazagoles fichó por el Fiorentina,
uno de los grandes de Italia. Ya en su primera temporada en
Florencia, Toni logró el título de máximo realizador de la
Serie A con un impresionante registro de 31 goles. En la
misma campaña, el italiano se adjudicó además la Bota de Oro, que
distingue al mejor goleador europeo. Su excepcional registro
goleador, que ya le había hecho famoso durante su etapa en el
Palermo, se mantuvo durante su paso por el club toscano. Durante
sus dos temporadas en las filas de uno de los finalistas de la
presente edición de la Copa de la UEFA, el ariete italiano marcó 47
goles en 67 partidos, una estadística que no pasó desapercibida a
los grandes de Europa.
Toni pone rumbo a Alemania
Finalmente, en la pretemporada 2007/08, el Bayern
de Múnich ganó la carrera por el fichaje de Toni y se hizo con los
servicios de este ariete de 1,94 metros de estatura a cambio de
once millones de euros. "El club ha invertido mucho dinero en
mí y tengo que responder a su confianza. Mi principal objetivo es
marcar muchos goles", declaró a su llegada a Múnich el segundo
futbolista italiano que cambia la
Serie A por la
Bundesliga. Toni ha refrendado sus palabras con hechos.
Las grandes actuaciones de
Il Bomber, como es conocido en su país, en un guiño al
legendario delantero alemán Gerd Müller, también han hecho recordar
tiempos pasados en Alemania.
Desde el inicio de la temporada, el club muniqués disfruta del excelente momento de forma de Toni, que a primera vista puede parecer algo torpe, pero, a pesar de su corpulencia, se desenvuelve con inusitada destreza con el balón. A esto hay que añadir la auténtica amenaza que para las porterías rivales representa este italiano, quien posee un olfato goleador a la altura de los grandes del fútbol.
Allí por donde pasa, Luca Toni lleva peligro y, en la mayoría de
los casos, también goles. En la presente campaña, el simpático
italiano ha logrado 36 goles en 42 partidos oficiales, y su
característica celebración ya es famosa en todos los estadios. En
la
Bundesliga, Toni ha anotado 21 goles en 28 encuentros y
lidera con claridad la clasificación de máximos goleadores, por
delante de los internacionales alemanes Kevin Kuranyi y Mario Gómez
(ambos con 15 dianas). Los goles de este ariete de 30 años han
colocado al club de la Säbener Straße a un paso de conquistar la
liga alemana. Toni puede presumir de haber logrado ya dos títulos
en su estancia a orillas del río Isar. El italiano conquistó la
Copa de la Liga a comienzos de la temporada y, recientemente, anotó
los dos goles de la victoria de su equipo en la final de la Copa de
Alemania, que enfrentó al conjunto muniqués y al Borussia Dortmund.
El Zenit de San Petersburgo, último obstáculo antes de la
final
Luca Toni también ha brillado este año en las competiciones
europeas. El prometido de la modelo italiana Marta Cechetto ha
anotado diez goles en otros tantos partidos de la Copa de la UEFA.
Sus momentos culminantes han sido las cuatro dianas que logró en la
victoria por 6-0 que el Bayern infligió en casa al Aris de Salónica
en la fase de grupos, así como los dos tantos que anotó en el
último suspiro de la eliminatoria de cuartos de final frente al
Getafe. El italiano se perdió por sanción el encuentro de ida de
semifinales frente al Zenit de San Petersburgo y tuvo que ver desde
la grada cómo sus compañeros desperdiciaban numerosas ocasiones de
gol y cedían un empate a 1-1. En el partido de vuelta, que se
disputará el jueves, la "máquina de marcar goles" volverá
al once inicial e intentará aumentar su cuenta goleadora.
El más contento por la vuelta del italiano es su entrenador
Ottmar Hitzfeld, que quiere cerrar su trayectoria en Múnich con un
trío de ases: la liga, la Copa y la Copa de la UEFA. "Toni es
importante para nosotros por su presencia en el campo, pero también
porque necesita muy pocas oportunidades para marcar", explicó
Hitzfeld en el sitio Web oficial del Bayern. También Uli Hoeneß,
Director Deportivo del club bávaro, conoce las virtudes de la nueva
adquisición de su equipo: "Sin duda, con Luca somos
mejores", declaró en el sitio del conjunto muniqués.
El Bayern de Múnich quiere meterse en la final y los augurios no son malos. Los de Múnich no han perdido ningún partido a domicilio en la presente edición de la Copa de la UEFA y han marcado en todos sus compromisos. De cualquier forma, Luca Toni se empleará al máximo para lograr al menos el gol que necesita su equipo. En caso de ver puerta, el ariete mantendría o incluso aumentaría su impresionante registro de un gol por partido.
