Dicen que un equipo campeón se tiene que construir sobre una sólida defensa, y ese ha sido sin duda el gran argumento del Real Madrid en esta temporada. La calidad de los defensas blancos más habituales, el italiano Fabio Cannavaro y el español Sergio Ramos está fuera de toda duda. A ellos se suman el portugués Pepe, el argentino Gabriel Heinze y el brasileño Marcelo que han cuajado una excelente campaña a pesar de algunas bajas esporádicas por lesión.

Pero sin duda, el pilar indiscutible de esta zaga es el portero, Iker Casillas. El jugador acumula ya un impresionante palmarés con su club (4 Ligas, 2 Copas de Europa, 2 Supercopas de España, 1 Supercopa de España, 1 Copa Intercontinental) y este año suma una distinción personal: el trofeo Zamora que reconoce al portero menos goleado de la Liga. Después de ocho temporadas en la elite, Casillas por fin consigue este deseado galardón, que lleva el nombre del mítico portero español Ricardo Zamora.

El portero merengue terminará este curso con 36 partidos disputados en los que ha encajado tan sólo 32 goles. "El Zamora tendría que ser un premio colectivo. Creo que es un galardón que se merece toda la defensa, porque sin ellos sería imposible encajar tan pocos goles", dice con sincera humildad.

No le falta razón pero aún así su mérito es indiscutible ya que no han sido pocos los partidos en los que un alarde del portero de Móstoles (periferia sur de Madrid) ha salvado los tres puntos para el equipo. En los momentos en los que el Real Madrid jugaba peor, o la portería blanca sufría más, ahí estaba la casta del número uno para frenar a todo tipo de delanteros, desde el máximo goleador de la Liga, Dani Güiza, al eterno rival Samuel Eto'o.

En cada partido disputado, Casillas ha sabido arrancar una ovación del público por una palomita, un mano a mano con algún delantero o incluso un penal detenido. Su agilidad y reflejos le convierten en uno de los mejores guardametas del mundo. Que pregunten a los delanteros del Athletic de Bilbao que el pasado mes de abril acabaron desquiciados por la efectividad del número uno blanco, que ha conseguido mantener su portería a cero en 14 de los 36 partidos disputados en esta Liga. Sus intervenciones casi milagrosas le han valido el apelativo de "San Iker".

Su absoluto monopolio de la portería del Real Madrid acaba por aburrir a sus suplentes. Si en 2005 fue César quien cansado de esperar se fue al Zaragoza, el año pasado Diego López (que no jugó ni un solo partido) decidió emigrar a Villarreal donde ha lucido extraordinariamente ayudando a que su nuevo equipo se hiciese con un merecido segundo puesto. Ya a mediados de este curso, el polaco Jerzy Dudek se percató que hacerle la competencia a Casillas era misión imposible y llegó a pedir la salida del club. "Iker puede ganar los partidos por él mismo. Es el único que puede hacerlo", reconocía resignado el suplente.

Y a pesar de todo el éxito y todos los elogios, Iker sigue comportándose como aquel chico de 16 años que tuvo que dejar su clase de dibujo en Móstoles para irse corriendo a Noruega con el Madrid en la Liga de Campeones allá por 1997. Su carácter sincero y cercano ha calado en la afición que no sólo le aprecia por su excelente talento, sino por su excepcional talante.

Iker Casillas se convierte en el duodécimo del Real Madrid que se lleva el premio Zamora. Hay que remontarse 17 años para recordar al último portero blanco que se lo ganó: fue Paco Buyo quien en la temporada 1991-92, sólo encajó 27 dianas en 35 partidos de Liga."Iker se merece ser Zamora porque es un gran guardameta y lo demuestra cuando aparece en los momentos decisivos, como los grandes porteros. En el Madrid no es fácil ganar un Zamora porque el equipo siempre va al ataque y es más difícil", dice el ex guardameta gallego sobre su sucesor.

Sueños con la Roja
Casillas vive deprisa, y entre la celebración por la Liga y el Zamora, ya espera la llamada de Luis Aragonés para acudir a la que será su tercera Eurocopa. Además puede presumir de haber jugador dos Copas Mundiales, la de Corea/Japón 2002 y la de Alemania 2006. ¡Y todo eso con tan sólo 27 años! (Los cumple el 20 de mayo)

No importa cuál sea la filosofía del entrenador que dirija el banquillo pues ningún seleccionador se ha resistido a su talento. José Antonio Camacho le dio la oportunidad en junio de 2000 en un amistoso ante Suecia y tanto Iñaki Sáez como Luis Aragonés no han dudado en mantenerlo en la portería. Hoy suma ya 75 partidos con la Roja y ha encajado 44 goles. Además ha logrado algunos títulos con las categorías inferiores como dos Campeonatos Europeos (sub 15 y sub 17) y la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Nigeria 1999.

Pero Iker no se conforma y ahora sueña con repetir pero con la absoluta. Su próximo reto será en Austria y Suiza.