El verano de David Trezeguet no está siendo un camino de rosas. Para empezar, quedó descartado por el seleccionador francés, Raymond Domenech, de la lista de 23 para la Eurocopa 2008. Como consecuencia inmediata, el hombre que diera el título europeo a los Bleus en 2000 gracias a su gol de oro en la final anunció su adiós a la selección, con apenas 30 años. A continuación, ha visto cómo recalaba un refuerzo ofensivo de entidad en el Juventus con la llegada de Amauri, ex goleador del Palermo. Un motivo suficiente para empezar a pensar en el final de su reinado ofensivo en el seno de la Vecchia Signora y empujarle hacia la salida. Sin embargo, hace falta mucho más para desanimar a Trezegol...
Y es que el franco-argentino posee una mentalidad de hierro y siempre "moja" en las grandes ocasiones. Sin duda, la marca de fábrica de los grandes delanteros. Tras marcar a finales de julio frente al Milan (2-2) en un torneo amistoso de pretemporada disputado en San Siro, volvió a hacerlo a principios de agosto, dando la victoria al Juventus contra el Arsenal (1-0) en la Copa Emirates. Una manera de responder a los rumores de marcha y a aquéllos que lo habían enterrado demasiado pronto. Al salir del estadio Emirates de Londres, Trezeguet conversó con FIFA.com.
David, ya ha visto puerta dos veces en los encuentros de preparación, contra el Milan y frente al Arsenal. Salta a la vista que ya está en forma...
Son partidos amistosos, por lo que no cuentan mucho. Pero es verdad que meter goles siempre es bueno para la moral. Para un delantero, incluso, llega a ser primordial. También viene bien para conocer mejor a mis compañeros de equipo. Estamos jugando bien y tenemos ganas de hacerlo bien. Nos hemos enfrentado al Arsenal (victoria por 1-0), Hamburgo (derrota por 3-0) y Manchester United (0-0), que son rivales de la elite. Contra el Arsenal es cierto que fue un partido difícil, con un triunfo por la mínima al final. Somos conscientes de que nos dominó un equipo de gran calidad, pero aun así conseguimos vencer. Y eso es lo fundamental en este tipo de encuentros.
¿Está asimilando el equipo la intensa preparación física de pretemporada, como es costumbre en Italia?
Sí. Actualmente estamos trabajando muy duro, mañana y tarde. Todavía estamos en una fase de preparación, por lo que, lógicamente, estamos un poco cansados. La liga italiana no empieza hasta el 31 de agosto, pero antes ya tenemos una primera cita importante en el calendario, el 13 de agosto, con la ronda preliminar de la Liga de Campeones [la Juve se mide al Artmedia Petrzalka eslovaco en una eliminatoria a doble partido]. Tras dos años de ausencia, esta temporada debe marcar el regreso del equipo a la Liga de Campeones. Es nuestro objetivo, ¡y estaremos preparados!
Desde un punto de vista personal, ¿cómo se siente físicamente?
Todavía no me siento al cien por cien, pero eso va saliendo poco a poco.
Este verano ha visto cómo llegaba un nuevo delantero, Amauri. Un refuerzo de entidad pero también una mayor competencia, sabiendo que el club ya cuenta con Vincenzo Iaquinta, Alessandro Del Piero y usted. ¿Teme la competencia?
Con la liga y la Liga de Campeones, el club era consciente de que necesitábamos otro delantero de primera calidad. Amauri es un gran jugador. A partir de ahora estamos cuatro para dos puestos. Nos toca estar preparados para cuando el entrenador [Claudio Ranieri] nos convoque. Pero la competencia nunca me ha dado miedo. Siempre ha sido así desde que estoy en la Juve.
No figuraba en la lista de 23 internacionales franceses para la Eurocopa 2008. ¿El anuncio de su renuncia a la selección era inevitable?
En cualquier grupo es importante tener la confianza del entrenador y yo no la tenía, pese al apoyo de la opinión pública. Pero en un momento dado hay que decir basta, y eso es lo que hice.
Eso le permitirá concentrarse exclusivamente en el Juventus de Turín...
Yo siempre he dado mucho de mí, ya sea en relación a mi club o a la selección nacional. Simplemente hay que decir que había que poner fin a una situación delicada, y ya está hecho. Ahora voy a implicarme al cien por cien con mi club, con la ambición esta temporada de ganar al menos un título.
