Tras haber pasado 12 años en el Olympique de Marsella, Samir Nasri ha abandonado el nido familiar a los 21 años para incorporarse a la colonia de franceses del Arsenal. Una decisión meditada detenidamente y que ha dado fruto ya en su primer partido. Así, en su estreno con la camiseta de los Cañoneros de hace una semana, Nasri marcó un gol y se llevó el título de mejor jugador del partido. Aconsejado por sus amigos Djibril Cissé y Nicolas Anelka, el ex jugador del club marsellés no se ha equivocado: "Al fichar por el Arsenal, sabía que no me internaba en terreno desconocido", reconoció en el transcurso de una entrevista concedida a FIFA.com.

Ya en su primer partido con el Arsenal, vio puerta. Parece haberse adaptado rápidamente al fútbol inglés...
No podría haber soñado un mejor debut, pero no puedo garantizar que vaya a meter goles en cada partido. Cuando me reuní con el entrenador (Arsène Wenger), me advirtió que la adaptación solía llevar seis meses en general. Él, por cierto, puso los ejemplos de Emmanuel Petit y de Robert Pires. Pero yo me esperaba un cambio más complicado. Hay más contacto que en la liga francesa, es cierto, pero la mayor diferencia afecta a la intensidad del juego, que aquí es mucho más alta. El juego que despliega el Arsenal, ofensivo y al primer toque, siempre en movimiento, se adapta a mí perfectamente. Es lo que estaba buscando. Por otra parte, me ha sorprendido la calidad de los entrenamientos, muy semejantes a los de la selección francesa, y cómo se trabaja una y otra vez en el apartado de los pases. Ahora comprendo mejor por qué el juego del Arsenal se veía tan fluido por televisión. Es precioso. ¡Me divierto con él!

¿Qué motivo le llevó a dejar Marsella, su club, su ciudad, con sólo 21 años?
El año pasado tuve una temporada un poco difícil, con muchos contratiempos que me alejaron de los terrenos de juego. De algún modo, tenía ganas de moverme para progresar, para que mi juego evolucionase. Llevaba 12 años en el Olympique de Marsella. Y allí, si bien no he vivido la consagración de ganar un título, he pasado por todo: el centro de formación, cuatro años con los profesionales con momentos buenos y otros momentos de crisis... Además, vivía en casa de mis padres. Era el momento de independizarme.

¿La opción del Arsenal le pareció la más idónea?
Al principio no, pues el Arsenal llegó más tarde y había otros clubes primero. Pero cuando mi representante me dijo que los Gunners estaban interesados, enseguida se convirtió en una prioridad, tanto para mí como para mi padre. No hay más que ver el trabajo que está realizando el club estos últimos años. El Arsenal apuesta fuerte por la juventud. Todos los franceses que han pasado por ahí han explotado. El Arsenal era una garantía, un sinónimo de éxito. Y luego está Wenger... Era muy importante saber que no me internaba en terreno desconocido. No me siento desorientado. En el vestuario, se habla más en francés que en inglés. No hay que olvidar que sólo tengo 21 años; no 26, 27 ni 28. No tengo una gran experiencia internacional. Para una primera experiencia en el extranjero, el Arsenal es lo ideal.

En su paso del Olympique de Marsella al Arsenal, ¿ha encontrado ya alguna diferencia?
Estaba en uno de los grandes del fútbol francés, y ahora estoy en un grande del fútbol europeo. Nada más llegar, ya tienes tu móvil inglés con los números de teléfono importantes. Hay un tipo a tu disposición las 24 horas del día. Cuando llegas al entrenamiento, tienes tu programa personalizado. Es otro mundo. Sin embargo, esto no es una fábrica. A mediodía, en el comedor, comes al lado de las chicas del equipo femenino y de los jóvenes del club. El Arsenal es también una familia.

Arsène Wenger, como muchos otros en Inglaterra, ya le vaticina una trayectoria similar a la de Robert Pires...
Si ahora mismo me dicen que voy a tener la misma trayectoria que él, ¡lo firmo enseguida y con los ojos cerrados! En aquel entonces, él era el mejor interior izquierdo del mundo. Marcaba muchos goles y hacía que se marcaran muchos más. Tenemos un poco las mismas características. Él no se quedaba en la banda, sino que tendía a venirse hacia el centro una y otra vez.

¿Cuál era el objetivo de esta marcha al extranjero?
He venido aquí para subir un escalón, lo cual debe tener su reflejo en la selección de Francia. Si en un futuro próximo quiero hacerme un sitio entre los Bleus, debo ser titular en un club como el Arsenal. Aquí la repercusión es mayor.