Amr Zaki comenzó la temporada 2008/09 como un pececillo en el inmenso océano de la Premier League inglesa. Transcurridas siete jornadas, sin embargo, el jugador que el Zamalek ha cedido por una temporada al Wigan Athletic se ha afianzado como uno de los arietes más temibles de la competición.
Fuerte, veloz e implacable, Zaki es actualmente el máximo goleador ex aequo del campeonato, junto con Jermain, Defoe y Fernando Torres. En la cresta de la ola y muy seguro de sí mismo, el egipcio conversó en exclusiva con FIFA.com acerca de su vida en la Premier League, y de las posibilidades de éxito que tiene su país en la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009 y en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010.
Amr, hace diez años usted militaba en el Mansoura, en la segunda categoría de la liga egipcia. ¿Se imaginó alguna vez que llegaría a jugar en la máxima división inglesa?
Pues yo solía ponerme la camiseta de algunos de los jugadores a los que me enfrento actualmente para verlos por la tele y aplaudir sus jugadas con sus clubes. Cuando miro atrás, a mis comienzos en el fútbol, me doy cuenta de lo mucho y rápido que he progresado. De hecho, empecé en un equipo de la tercera división egipcia, El Merrikh, antes de fichar por el club de mi ciudad natal, el Mansoura. Llegué a debutar en el primer equipo con sólo 16 años y, unos cuantos años después, firmé un contrato con el ENPPI, de la máxima división de la liga egipcia, por una cifra récord en aquella época. Es una cosa que me llena de seguridad en mí mismo cada sábado, cuando juego codo con codo con tantas superestrellas.
No ha mencionado el Lokomotiv de Moscú.
Debo admitir que no estoy muy orgulloso de esa experiencia. Después de que Egipto ganara la Copa Africana de Naciones en casa en 2006, el ENPPI me puso en venta. Para entonces, el mercado invernal de traspasos ya había cerrado sus puertas en toda Europa excepto en Rusia. El Lokomotiv de Moscú realizó una buena oferta. Sin embargo, sólo estuve en él tres meses y no jugué ni un solo partido, principalmente porque me pasé casi todo ese tiempo lesionado. Además, echaba de menos mi hogar y acusé el clima terriblemente.
Y sin embargo, ahora ha superado esos mismos obstáculos en el Wigan...
En esta ocasión es muy distinto: actualmente estoy en el sitio con el que soñaba desde niño. Sabía lo que podía esperar y recibo el apoyo que necesito. El club hace todo lo que puede y más para que me sienta cómodo, e incluso me ha ayudado a traerme a mi familia a Inglaterra para que me encuentre como en casa. No tengo palabras para expresar lo agradecido que estoy con la fantástica afición del Wigan, que se ha portado conmigo fenomenalmente bien.
¿Cree que, si hubiera fichado por un club de más categoría, habría causado todavía más sensación en la liga inglesa?
Wigan es una ciudad pequeña, pero su club de fútbol no es precisamente de poca monta. Nuestro juego es uno de los mejorcitos de la liga, y tenemos superestrellas de la talla de (Emile) Heskey y (Luis) Valencia. Incluso en los partidos que hemos perdido esta temporada, hemos sido el mejor equipo, sólo que no nos ha acompañado la suerte.
O sea, que sigue decidido a quedarse en el Wigan, a pesar de los rumores que apuntan a que le gustaría fichar en enero por uno de los cuatro grandes de la Premier League.
Actualmente estoy concentrando todo mi esfuerzo en ayudar al Wigan a ganar partidos, y en marcar goles para mi club. Es lo mínimo que puedo hacer por el equipo y por mi entrenador, Steve Bruce, la persona que siguió insistiendo hasta conseguir mi fichaje en una de las negociaciones por un traspaso más largas del fútbol moderno. Siempre creyó en mí, y ahora me toca corresponder a su fe y satisfacer las expectativas de los aficionados del Wigan.
Hablemos de su selección nacional. Egipto no se ha clasificado para una fase final de la Copa Mundial de la FIFA desde 1990. ¿Cree usted que podrá llegar a Sudáfrica 2010?
Pensar lo contrario sería de locos después de nuestras dos conquistas sucesivas de la Copa Africana de Naciones. No cabe duda de que somos la mejor selección africana en estos momentos. Y nosotros, como jugadores, tenemos confianza como para seguir adelante hasta llegar a Sudáfrica. La siguiente fase de clasificación será muy difícil, pues sólo compiten equipos de elite. Pero ahí es donde nos crecemos nosotros, jugando contra los grandes.
¿Hay algún equipo al que le gustaría esquivar en la tercera ronda de clasificación de la Zona Africana?
No temo a nadie. Más bien tendría que ser al revés. Los demás equipos deberían arrugarse sólo de pensar que van a tener que enfrentarse a nosotros. De ocho a doce selecciones africanas, como mínimo, merecen llegar a la fase final de la Copa Mundial de la FIFA, pero es la ley del más fuerte.
¿Qué posibilidades le parece que tiene Egipto en la Copa FIFA Confederaciones del año próximo?
Sencillamente será impresionante y muy emocionante enfrentarnos a Brasil, Italia o España. No obstante, como campeones de África, el público esperará de nosotros que juguemos por la victoria, y me imagino que eso es lo que haremos.
En la semifinal de la Copa Africana de Naciones contra Senegal en 2006, usted marcó un gol nada más tocar el balón, en cuanto saltó al terreno de juego en sustitución de Mido. ¿Fue ése su momento de mayor gloria con el equipo de su país?
Mucha gente así lo cree, aunque se tiende a olvidar que jugué en todos nuestros partidos de aquel campeonato y rendí mucho mejor en otros encuentros.
El fútbol egipcio está viviendo una época muy apasionante. ¿Qué le dice el hecho de que Egipto se convierta en anfitriona de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA del año que viene?
Guardo muy gratos recuerdos de la competición juvenil, porque ganamos el título de África en 2003 en Burkina Faso, y yo formaba parte de aquel equipo. Después seguimos adelante hasta meternos en los cuartos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Dubai, donde perdimos a manos de Argentina. Nuestro seleccionador por aquel entonces era Hassan Shehata, quien después echó mano de los mismos jugadores para conquistar el título de la Copa de Naciones en 2006 y en 2008. Creo que los egipcios están realmente eufóricos por la celebración en el país de tamaño acontecimiento. Será un festival de fútbol impresionante, como lo fue en su día la Copa Africana de Naciones de 2006.
A principios de este año, protagonizó una película egipcia, en la que actuaba con Mohamed Shawki. ¿Significa eso que está pensando en cambiar de profesión?
¡De ninguna manera! Rodamos la película durante las vacaciones de verano para divertirnos un poco. Era una idea interesante. La película ya está en los cines y espero que tenga éxito.
Contribuir al triunfo del Wigan y de Egipto forma parte de sus objetivos, pero ¿cuáles son sus metas personales?
. Ningún futbolista egipcio lo ha conseguido en más de 25 años, un dato ciertamente descorazonador. Mucha gente me ha dicho que soy el máximo aspirante a ese galardón. Parece lógico, porque éste ha sido el año de los egipcios. Hemos revalidado la corona continental en el acontecimiento futbolístico más importante del calendario africano. Si hay alguien que pueda realmente competir conmigo por el premio es Mohamed Aboutrika, un hombre que ha contribuido grandemente a que el Al Ahly se haya convertido en el club dominante del fútbol africano.
¿Y qué nos dice de los jugadores de otros países?
Siento todo el respeto del mundo por estrellas de la talla de Kanouté, Keita, Drogba y demás, pero estoy convencido de que 2008 ha sido el año de los egipcios. Jamás habíamos merecido conquistar ese galardón más que ahora.

