Walter Zenga es uno de esos hombres por los que no pasa el tiempo. Alto, explosivo, difícil de batir bajo palos, atrevido en las salidas, fue durante más de diez años el prototipo del guardameta moderno. "El hombre araña", como se le apodó, no dejaba de volar de un poste a otro para evitar no pocos goles.

Durante los doce años que vistió los colores nerazzurri, su excentricidad hizo de él un portero sin igual, como lo fuera Ricky Albertosi en la época 1960/70, y apreciado. Su palmarés inspira el respeto más grande: 58 convocatorias con la Nazionale Azzurra, 369 partidos de la Serie A con dos camisetas (Inter de Milán y Sampdoria), 71 encuentros europeos y el premio al mejor guardameta del año de la UEFA, que ganó tres veces (1989, 1990 y 1991).

Zenga teje su tela en Catania
Al colgar los guantes en 1999, optó lógicamente por emprender una carrera como entrenador. Desde entonces ha dirigido a nueve clubes en todo el mundo, sin quedarse más de una temporada en cada uno de ellos. El pasado 1 de abril, el hombre que se subió al tercer escalón del podio en la Copa Mundial de la FIFA 1990 regresó al fútbol italiano, con la misión de salvar al Catania del descenso.

La llegada de Zenga a Sicilia suscitó al principio dudas en Italia, a pesar de los títulos de campeón de Rumania (con el Steaua de Bucarest en 2005) y de Serbia (al frente del Estrella Roja en 2006) que lo avalaban. El antiguo arquero hizo caso omiso de las críticas y aplicó su principio fundamental: "Todos los jugadores son necesarios, pero nadie es imprescindible". El Catania se convirtió en una formación capaz de amoldarse al esquema táctico de su adversario y de modificar el suyo en el transcurso del partido y, como recompensa, obtuvo  la permanencia en la Serie A.

La campaña 2008/09 ha empezado a pedir de boca para los sicilianos. Con pocos medios y una plantilla en lo fundamental intacta, Zenga ha hecho del Catania el conjunto revelación en este comienzo de campeonato. Para sus seguidores, con todo, es algo complicado que el once inicial cambie a cada encuentro.

Los jugadores deben ser siempre ambiciosos, tener ganas de sufrir, no olvidar que el éxito no es la victoria de un día, sino la que se produce la semana siguiente, y que el único objetivo es sumar puntos
Zenga y su filosofía.

La explicación de este logro es que Zenga anima a sus hombres a sacar el máximo partido a sus recursos mentales y físicos: "". Con semejante presión, al propio técnico le resulta difícil tomar decisiones. "Como consecuencia, cuanto más avanza la temporada, más duro es elegir a los once titulares, a los siete que van a estar en el banquillo y a los cinco que hay que descartar. Para mí es una dificultad muy agradable. Pero todo el mérito corresponde a los futbolistas".

"El mérito de que el Catania ocupe este puesto es de Zenga"
Aunque la trayectoria del Catania, que rozó el descenso el anterior ejercicio, pueda suponer un milagro para los apasionados del deporte rey, Zanga formula una hipótesis distinta: "Se trata simplemente de un equipo que recoge los frutos de su trabajo. Pero si nos fijamos en el panorama europeo, encontramos casos comparables, como el Hoffenheim en la liga alemana, el Hull City en la inglesa o el Urziceni en Rumania. Para nosotros, la meta consiste en alcanzar lo antes posible los 40 puntos. Luego haremos balance".

El sábado, en el estreno de la octava jornada, el Catania reforzó su posición en la zona alta de la tabla con el punto que arrancó en su visita al Siena (1-1) gracias a un penal transformado por Giuseppe Mascara. Fue el tercer gol de esta temporada de Mascara, de 29 años, uno de los protagonistas del ascenso en 2006.

Enzo Bearzot, de 81 años, y seleccionador de los campeones del mundo de 1982, sigue con pasión la aventura de los sicilianos. A este antiguo jugador del club le encanta "su espíritu de equipo, su entusiasmo y su organización. Pero si el Catania, sin grandes estrellas, tiene la mejor defensa de la Serie A y ocupa este puesto en la clasificación, el mérito es ante todo de Zenga. El equipo debe mantener los pies en el suelo, como recomienda su entrenador, ya que el objetivo principal es conservar una plaza en la máxima división sin sufrir demasiado".