2008 está siendo el año de Grafite, cuyo nombre real es Edinaldo Batista Libanio. El delantero del Wolfsburgo alemán, club que participa en la presente edición de la Copa de la UEFA, ha logrado 21 goles y once pases de gol en todas las competiciones. "El club me ha ayudado a adaptarme con mucha rapidez, en el aspecto personal y sobre el terreno de juego. Mi rendimiento sobre el césped refleja la confianza y el apoyo que he recibido. Soy muy feliz aquí", declara a FIFA.com este futbolista de 29 años.
En cualquier caso, el ariete brasileño no olvida que él no es el único responsable de que el club de la ciudad obrera de Wolfsburgo, que marcha actualmente noveno en la liga alemana, esté inmerso en tres competiciones (la liga nacinal, la Copa de Alemania y Copa de la UEFA). "Gracias a fichajes como (Andrea) Barzagli, (Zvjezdan) Misimovic o (Christian) Zaccardo, el equipo se ha hecho más fuerte. Estoy convencido de que podremos repetir el éxito del año pasado y de que volveremos a estar en competiciones europeas la temporada que viene", comenta el goleador en referencia al futuro.
No obstante, las cosas no siempre han sido tan fáciles para este hombre, padre de una niña, como en 2008. El dorsal 23 del Wolfsburgo se crió en São Paulo. "De mi infancia sólo tengo buenos recuerdos. Fui un niño feliz, con una familia estupenda y muchos amigos. Era feliz con el fútbol, en la escuela y con mis amigos", rememora el internacional brasileño en su charla con FIFA.com.
Aunque el fútbol siempre tuvo prioridad para Grafite, hubo un tiempo en el que este brasileño hizo algo completamente diferente para contribuir a la economía de su joven familia. "¿Se refiere a la época en la que vendía bolsas de basura?", pregunta sin rodeos durante la entrevista. "No era nada fuera de lo común, aún hoy mucha gente vende bolsas de basura por las casas. Para mí era una oportunidad de trabajo, tenía que ganar dinero. Fue una etapa muy provechosa y en la que aprendí muchas cosas positivas".
Quizás esta fase sea precisamente la principal responsable de que el Edinaldo se haya convertido en el Grafite futbolista que se ha abierto paso a base de esfuerzo. Su apodo ya da a entender que nadie le ha regalado nada. "El sobrenombre, que significa ‘mina de lápiz', me lo puso un entrenador que tuve. Él había entrenado a un jugador que se llamaba así y al que yo le recordaba mucho. Además, el apodo encajaba con mi estatura", relata este delantero tanque de 1,89 metros de estatura y casi 90 kilos de peso.
La fortaleza física de Grafite hace dudar de que el apodo siga siendo apropiado para él. En cualquier caso, ése es el sobrenombre con el que este simpático padre de familia se ha hecho conocido en el fútbol. En 2001, el ariete firmó su primer contrato profesional con el Santa Cruz FC. Tras pasar por el Gremio de Porto Alegre, el FC Seúl surcoreano y el Goiás EC, Grafite fichó en 2003 por el FC São Paulo y regresó a su ciudad natal.
El goleador jugó tres años en las filas del São Paulo y en 2005 logró con el club paulista los mayores éxitos de su carrera hasta la fecha: la Copa Libertadores y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Al brasileño se le iluminan los ojos al recordar esta etapa: "Fueron momentos muy hermosos. El São Paulo es el club en el que me di a conocer. Allí gané títulos y logré la internacionalidad. Si tengo que volver a brasil, me gustaría regresar al São Paulo".
No obstante, Grafite dejó Sudamérica en 2006 y decidió probar suerte por primera vez en Europa. A los 27 años, el ariete paulista fichó por el Le Mans UC 72 francés y anotó 17 goles en 52 partidos con el club galo.
Sólo un año más tarde, el poderoso delantero atrajo la atención de la Bundesliga alemana y decidió volver a cambiar de aires. Grafite nos explica las razones que le llevaron a responder al interés alemán: "La oferta del Wolfsburgo era mucho mejor que las que tenía en Francia. Además, quería jugar en la Bundesliga a toda costa. Aquí las condiciones de trabajo son mucho mejores y la liga mucho más disputada que en Francia. Eran razones suficientes para cambiar de aires".
Grafite no se arrepiente de haber optado por Alemania. Al contrario, el brasileño tiene grandes objetivos con el Wolfsburgo esta temporada: "Queremos llegar lo más lejos posible en las tres competiciones. La Bundesliga es prioritaria, pero queremos alcanzar la final en la Copa de la UEFA y en la Copa de Alemania", explica a FIFA.com un Grafite seguro de sí mismo y de las posibilidades de su equipo.
Y, quién sabe, si Grafite sigue ofreciendo el mismo rendimiento, quizá le volvamos a ver pronto en la Seleção...
