El Schalke 04 atraviesa actualmente una crisis. En la Bundesliga los azulones ocupan sólo el séptimo puesto, lo que deja mucho que desear, y en la Copa de la UEFA se encuentran al borde de la eliminación. El entrenador, Fred Rutten, el Director Deportivo, Andreas Müller, y el equipo entero han tenido que soportar en las últimas semanas las duras críticas que les llueven desde todas partes.
Un faro entre tanta bruma es el delantero peruano Jefferson Farfán, que tras una complicada lesión de hombro a principios de temporada, está recargándose de energía por momentos. En 13 partidos de liga ha obrado cinco tantos y ha servido cinco pases de gol. El fichaje más caro en la historia del Schalke, unos diez millones de euros, sin prisa pero sin pausa, está empezando a reportar dividendos.
Ahora bien, no todo está saliendo a pedir de boca para el ariete de 24 años, que llegó a la sede del Schalke en Gelsenkirchen el pasado verano procedente del PSV Eindhoven. Haciendo equilibrios entre la autocrítica y la autoconfianza, Farfán habló con FIFA.com sobre la actual coyuntura en el Schalke, sus objetivos personales y la selección nacional de Perú, en la que no juega desde su suspensión en diciembre del año pasado.
Señor Farfán, de Lima a Eindhoven y luego a Gelsenkirchen. ¿Ha experimentado lo que se dice un choque cultural o por el contrario se ha aclimatado bien a su nuevo entorno?
El mayor choque ya lo superé al mudarme de Perú a Eindhoven. Lo que más me perturbó entonces fue el cambio de estación. En Perú es invierno cuando aquí es verano, y viceversa. Pero en general encuentro la vida en Europa bastante agradable.
En los últimos seis años ha podido festejar seis títulos de liga con sus antiguos clubes, el Alianza de Lima y el PSV Eindhoven. ¿Esperaba usted levantar su séptimo trofeo liguero cuando vino al Schalke el verano pasado?
Mi meta es ganar títulos con el Schalke, y a ser posible el de liga, naturalmente. Pero en nuestra actual situación debemos ser realistas e ir viendo las cosas partido a partido.
Los diez millones de euros que el Schalke 04 ha pagado por usted lo convierten en el fichaje más caro de la historia del club. ¿Siente usted cierta presión, cierta obligación de cara al equipo y a los seguidores?
No, no siento ninguna presión. Después de todo, yo no soy el responsable de la suma que se pagó por el traspaso. Quiero ayudar al equipo con buenas actuaciones. Eso es lo único que me preocupa.
A las órdenes de Fred Rutten usted juega de extremo, y recientemente ha declarado que desde esa posición "no es nada sencillo marcar goles". ¿Preferiría jugar como delantero centro, que es la demarcación que ahora ocupa Kevin Kuranyi?
Con eso quería decir que, en teoría, desde esta posición es más difícil marcar goles. Pero ahora estoy jugando en mi posición preferida, que es la que ocupé ya en Eindhoven. Desde la banda puedo penetrar hacia el centro e incluso buscar el remate. En cualquier caso, en los siete últimos partidos he logrado hacer desde ahí cuatro goles y cuatro asistencias decisivas.
El Schalke lleva registrados 23 goles a favor, lo cual no es una marca para echar cohetes, y sin embargo sólo ha concedido 15, es decir que tiene la mejor defensa de la liga. ¿Desearían ustedes un mayor poder ofensivo?
Tenemos suficiente poder ofensivo y también abundantes ocasiones de gol. Es cierto que tenemos que mejorar nuestra efectividad. Contra el Bayern, por ejemplo, gozamos de más ocasiones que ellos, pero no las aprovechamos con tanta eficacia como el Bayern [que ganó 1-2]. Contra el Stuttgart [partido que el Schalke perdió 2-0] también teníamos que haber marcado. Yo tuve dos grandes ocasiones, pero desgraciadamente no logré aprovecharlas.
Las voces que reclaman un organizador de juego para el Schalke están sonando cada vez con más fuerza en las últimas semanas, sobre todo debido al escaso poder de penetración frente a la portería contraria. ¿Le falta creatividad a su equipo?
Si no creáramos oportunidades, se podría pensar eso, pero en todos los partidos hemos disfrutado de numerosas ocasiones de gol y no sólo a través de las vías normales. Luego de las victorias sobre el Karlsruhe, el Cottbus o el Gladbach, nadie lamentó falta de creatividad.
Después de su grave lesión de hombro en el partido de clasificación para la Liga de Campeones de la UEFA contra el Atlético de Madrid, transcurrió un tiempo hasta que usted pudo recuperar sus fuerzas. ¿Se encuentra ya al cien por cien, o pueden los seguidores y sus compañeros de equipo esperar más de usted?
Yo cada vez me siento mejor después de la lesión, aunque por desgracia hace dos semanas en Stuttgart tuve un día muy malo. Aún no estoy al nivel que se puede esperar de mí, pero estoy notando que cada vez me acerco más.
Unas palabras sobre la selección nacional de Perú. El seleccionador nacional, José 'Chemo' del Solar, en su acceso al cargo, ha criticado el mal estado de ánimo que reinab en el equipo. ¿Ha podido él hacer algo al respecto?
En los últimos meses no he estado en la selección nacional, y por eso no puedo decir nada del estado de ánimo de la selección.
Desde su sanción interna y el subsiguiente indulto, usted no ha sido convocado para la selección nacional. ¿Ha recibido alguna señal del nuevo seleccionador de que eso podría cambiar el próximo año?
Por ahora no. La decisión de las convocatorias para la selección no depende de mí. El hecho es que hasta ahora el seleccionador no se ha dirigido a mí.
En la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, llama la atención la falta de regularidad de la selección. A los lucidos éxitos contra Argentina (1-1) y Venezuela (1-0) han seguido los recientes descalabros contra Bolivia (3-0) y Paraguay (1-0). ¿Qué le hace falta a su selección para volver a participar en una Copa Mundial, algo que no sucede desde España 1982?
Usted ya lo ha dicho muy bien: hace falta regularidad. Prefiero no añadir nada más en la situación actual.
