Javier Zanetti es un hombre satisfecho. El capitán del Inter de Milán ha superado esta temporada la cota de 600 partidos en Italia, incluidas todas las competiciones. La cifra exacta es 617, de los que 445 han sido encuentros de liga. Desde sus comienzos en el calcio, el 27 de agosto de 1995, contra el Vicenza (1-0), en las filas del Inter se han sucedido 14 entrenadores y cientos de jugadores. El argentino, por el contrario, permanece inamovible e invariablemente figura en la lista de los más destacados, jornada tras jornada.

En 13 temporadas, Zanetti se ha hecho dueño y señor de la banda derecha, su titularidad está fuera de toda duda y, en la actualidad, es todo un símbolo del club. En su palmarés destacan tres títulos de liga, dos Copas de Italia, tres Supercopas de Italia y una Copa de la UEFA. El club lombardo demostró poseer un excelente olfato cuando reclutó a un joven desconocido que, antes de llegar a Italia, sólo había jugado tres temporadas en su país natal, primero con la camiseta del Talleres de Remedios de Escalada y después con el Banfield.

Con el año a punto de acabar, FIFA.com viajó a Appiano Gentile, el centro de entrenamiento del Inter, para realizar una entrevista en exclusiva al internacional albiceleste.

Señor Zanetti, ha disputado más de 600 partidos con el Inter. ¿Qué sensaciones le produce?
Representa mucho, sobre todo en un club como el Inter, uno de los grandes nombres del fútbol mundial. Es un gran orgullo haber recorrido todo este camino, plagado de hermosos recuerdos que llevaré para siempre en el corazón, especialmente los títulos que hemos conquistado.

¿Entre esos recuerdos figurará sin duda la Copa de la UEFA, que ganaron en 1998 contra el Lazio (3-0)?
Evidentemente. Esa Copa tiene un sabor especial, es el primer trofeo importante que gané con el Inter. Marcar un gol en un encuentro tan importante como la final de de la Copa de la UEFA es algo inolvidable.

Y en el lado opuesto, ¿cuál es su peor recuerdo?
Seguramente el scudetto que perdimos el 5 de mayo de 2002 en la última jornada del campeonato, contra el Lazio en el Olímpico de Roma (4-2). Ése sigue siendo un día aciago para todos los interistas. Para nosotros, los jugadores, lo es y pienso que será igual para la afición.

Cuando llegó a Italia, el Inter no atravesaba por su mejor momento, y no lograba repetir los grandes triunfos de su glorioso pasado. En la actualidad, los trofeos se acumulan en las vitrinas del club. ¿Cómo explica esta evolución?
Sólo el tiempo nos ha permitido construir sobre cimientos sólidos. Los problemas que había al principio se resolvieron poco a poco. Ahora, desde hace ya cuatro años, hemos recuperado nuestra propia identidad, lo que nos ha permitido ser más competitivos y ganar campeonatos y copas.

¿Nunca le han dado ganas de probar suerte en otra parte?
Si, por supuesto. He tenido ofertas para ir a Inglaterra o a España. Pero me siento tan identificado con el Inter que decidí quedarme.

Entre los grandes futbolistas con los que ha jugado, ¿qué podría decirnos de Ronaldo?
Ha sido un gran campeón. Tuve la gran suerte de ser su compañero, porque no es fácil encontrar jugadores con tantísimo talento. En plenas facultades físicas, realmente podía decidir un partido él solo.

¿Cómo explica que algunos jugadores, como Andrea Pirlo y Clarence Seedorf, no hayan sacado partido a todo su talento en el Inter, y sin embargo se hayan convertido en piezas clave en el AC Milan?
Eso forma parte de la evolución personal de cada jugador. Puede que atravesaran por alguna dificultad en ese momento de sus vidas, que les impedía rendir a su altura. Pero estamos hablando de dos grandísimos jugadores que se han labrado una excelente carrera, y han conquistado muchos títulos.

Algunos futbolistas, como Cristiano Ronaldo o Lionel Messi, destacan por su talento, otros, como usted, por su combatividad. ¿Qué tipo de reconocimiento le resulta más halagador?
Lo mismo da, ¡lo importante es que te valoren! (risas) Si todos intentamos dar lo mejor de nosotros mismos y contribuimos al buen desarrollo del equipo, poco importa la naturaleza de los reconocimientos. En todo caso, siempre resulta agradable recibirlos. Después, cada uno sigue su propio camino. Yo, personalmente, no me he arrepentido de ninguna de mis decisiones.

¿No tiene clavada la espinita por no haber ganado la Liga de Campeones o la Copa Mundial?
Todavía tengo tiempo para intentarlo. ¡Esperemos que pueda conseguirlo!

¿Qué opina de la generación que conquistó la medalla de oro en Pekín 2008 para Argentina?
Todos ellos son jugadores excepcionales, o con muchísima proyección. Se están labrando una carrera en los grandes clubes, en los que ya son titulares. Eso va a resultar muy beneficioso para la selección. Esta nueva generación es distinta de la anterior, en la que militaban Gabriel Batistuta y Diego Simeone, que era más combativa. Ésta posee un toque más técnico y algunos de sus integrantes pueden cambiar, por sí mismos, el curso de un partido. Espero que este éxito haya abierto una nueva etapa de triunfos para Argentina, porque el país se lo merece.

¿Qué opinión le merece la trayectoria de Argentina en la competición preliminar sudamericana para la Copa Mundial de la FIFA 2010?
Quedan ocho partidos para el final y, de momento, estamos clasificados. Tenemos que emplearnos a fondo para asegurarnos una plaza en Sudáfrica lo antes posible. Después, ya podremos trabajar tranquilamente para preparar la Copa Mundial.

¿Cómo valora la evolución del fútbol desde sus comienzos en este deporte?
El fútbol ha cambiado mucho, para bien y para mal. Es imposible hacer una lista con todos los cambios, sería demasiado larga. Pero pienso que es necesario promover las iniciativas que vayan en beneficio de este deporte.

Las actuaciones del Anorthosis y del Cluj esta temporada han demostrado que la brecha entre los grandes equipos y los más modestos se está reduciendo.
Lo comprobamos hace poco con el Inter en Chipre. Es la prueba de que el fútbol se equilibra y de que, hoy en día, ya no hay partidos fáciles. El resultado puede decantarse de un lado o del otro en una simple jugada.

¿Sudáfrica 2010 será su última Copa Mundial de la FIFA?
Probablemente. ¡Espero estar ahí! En cuanto a la Copa Mundial 2014 en Brasil, seguro que estaré, ¡pero para animar a Argentina! (risas).