A lo largo de los últimos seis meses, la carrera de Milan Baros se ha movido en una sola dirección: hacia arriba. Desde su fichaje por el Galatasaray de Estambul en verano de 2008, el atacante checo está brillando como en sus mejores tiempos, cuando goleaba con el Banik Ostrava y el Liverpool.

La historia de éxitos de Baros, que tiene actualmente 27 años, arranca en el histórico club checo. Con sólo 18 años, el ariete se convirtió en un fijo del equipo titular y anotó 23 goles en 76 partidos. Además, su brillante estreno con la selección checa (marcó dos goles en sus dos primeros encuentros) no pasó desapercibido para los grandes clubes europeos.

Aventura en Inglaterra
En verano de 2001, Baros firmó con el Liverpool inglés su primer contrato en el extranjero y, tras algunos problemas jurídico laborales, se puso a disposición del entonces técnico del equipo, Gérard Houllier, en diciembre de ese año. Sin embargo, Baros no tuvo mucho protagonismo en su primera temporada en Anfield. Como consecuencia de las limitaciones impuestas a la cantidad de jugadores extracomunitarios y de la imponente competencia (Michael Owen, Robbie Fowler, Nicolas Anelka y Emile Heskey), el checo sólo jugó unos minutos en la Liga de Campeones de la UEFA.

Con todo, este ariete de 1,84 metros de estatura supo aprovechar la pretemporada 2002/03, en la que sorprendió a su técnico y a los aficionados con grandes actuaciones. Aquel verano, entre otros logros, Baros catapultó a la selección checa sub-21 hasta el título continental de la categoría. Además, la marcha de Anelka y Fowler le despejó el camino en su club. En su primer partido en la Premier League, el delantero centroeuropeo marcó dos goles contra el Bolton Wanderers y resultó decisivo en la victoria de su equipo por 3-2. Baros logró un total de nueve dianas esa temporada en liga y otros tres en las competiciones coperas.

Eurocopa 2004 y lesiones
Una lesión detuvo la progresión de Baros en la temporada 2003/04. El checo se fracturó el tobillo durante un partido contra el Blackburn y estuvo en el dique seco casi seis meses. Con todo, el delantero nacido en Vigantice no se rindió y regresó por la puerta grande.

Baros demostró su valía en la Eurocopa de Portugal 2004, donde alcanzó las semifinales con su selección y se proclamó máximo goleador del certamen con cinco tantos. Como consecuencia, el Real Madrid y el Barcelona realizaron lucrativas ofertas que el ariete, decidido a triunfar con los Reds, rechazó. La siguiente temporada se saldó para el checo con nueve goles y la conquista de la Liga de Campeones.

Aún así, el atacante nunca tuvo suerte en el Liverpool y acabó traspasado al Aston Villa en 2005. En el club de Birmingham, Baros anotó 13 goles en 46 partidos, pero en el mercado de traspasos invernal de la temporada 2006/07 fichó por el Olympique de Lyon, dirigido por su antiguo entrenador Gérard Houllier. No obstante, el hombre que lo descubrió tuvo que dejar el laureado club francés en 2007, y Baros nunca conquistó la confianza del nuevo técnico, Alain Perrin.

Un nuevo cambio de aires, esta vez con el FC Portsmouth como destino, tampoco alcanzó el éxito deseado, por lo que el checo decidió emigrar al fútbol turco y recaló el pasado verano en el histórico Galatasaray de Estambul. El arriesgado paso ha resultado todo un acierto para el atacante checo.

Nuevo comienzo y nuevo éxito
En los 14 partidos de liga que ha disputado hasta la fecha, el delantero checo ha anotado 14 tantos y está resultando clave en la buena marcha del equipo, que va tercero. Poco antes de Navidades, el ya jugador favorito de la afición turca obró una fenomenal tripleta contra el Besiktas en el gran derbi de Estambul. Además, Baros ha logrado cuatro dianas en seis partidos de Copa de la UEFA. En la competición continental, el equipo otomano se ha clasificado para la fase de eliminatorias, donde se medirá al Girondins de Burdeos francés.

"No he tenido ningún problema de adaptación. Hasta ahora he anotado un total de 18 goles y espero seguir encontrando el camino del gol. Tenemos jugadores de mucha categoría en el equipo, y así es muy fácil hacer goles. Aunque no estemos entre los favoritos, tenemos la calidad necesaria para ganar la Copa de la UEFA", declaró recientemente un confiado Baros.

El 25 de enero se reanuda la Süper Lig tras la pausa invernal. El equipo de Baros se enfrentará esa jornada al Sivasspor, primer clasificado en la competición liguera. Si el checo sigue viviendo su segunda juventud en la estación fría, el líder haría bien en abrigarse...