La semana pasada, el fútbol internacional regresó por fin a Irak, siete años después de que un partido entre selecciones nacionales honrara por última vez uno de los estadios del país. Los dos amistosos que enfrentaron al actual campeón de Asia y al combinado de Palestina forman parte de una iniciativa destinada a devolver a los principales recintos futbolísticos del país su antigua gloria a través del fútbol internacional.
Pese a no haber jugado en su propio territorio desde 2002, los Leones de Mesopotamia siguen ocupando los corazones de sus apasionados seguidores, que acudieron en masa para ver a sus héroes en Arbil el viernes 10 de julio y en Bagdad al lunes siguiente.
Después de la celebración de esos históricos partidos, FIFA.com habló en exclusiva con el nuevo seleccionador de Irak, Shaker Nathem, el guardameta Mohammed Gassid y el delantero Alaa Abdul-Zahra.
Nathem se hizo con las riendas de la selección de manos del serbio Bora Milutinovic, que dejó vacante el puesto después de dirigir al equipo en la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009, donde los iraquíes no lograron marcar ningún gol y quedaron eliminados en la fase de grupos.
El viernes 10 de julio, el día de su debut, el ex internacional iraquí llevó a sus nuevos pupilos a una victoria por 3-0 en la ciudad septentrional de Arbil. Cuatro días después, conquistó otro triunfo igualmente impresionante por 4-0 en el estadio Al-Shaab de la capital, Bagdad.
"Estoy que no quepo en mí de alegría por haber visto de nuevo un partido internacional en nuestros estadios. La inmensa cantidad de público que ha asistido al encuentro de Arbil y al de Bagdad me han dejado boquiabierto", declaró Nathem después del segundo amistoso.
"Los partidos contra Palestina son mensaje para el mundo del fútbol", añadió el seleccionador. "La pasión por el fútbol y por el equipo nacional se reflejaba claramente en los ojos de los iraquíes, que acudieron por millares a presenciar los dos encuentros. Gracias a nuestros jugadores, hemos podido corresponder a ese cariño con las victorias conquistadas en ambos choques".
Sobre la decisión de la AFC de permitir que los clubes y selecciones iraquíes celebren partidos en la ciudad norteña de Arbil, Nathem comentó a FIFA.com: "Como entrenador de la selección absoluta de Irak, me siento más que satisfecho de haber dirigido a estos futbolistas de gran talento en los dos amistosos. Espero que muy pronto se puedan dar los pasos necesarios que permitan a los iraquíes celebrar partidos de fútbol en cualquier ciudad del país".
El guardameta Mohammed Gassid expresó su alegría por la gran cantidad de espectadores que abarrotaron los dos estadios y declaró lo orgulloso que se siente por jugar de nuevo en su país, después de haber tenido que usar hasta la fecha Siria, Jordania y Qatar para disputar los encuentros en propio campo.
"En primer lugar, quisiera agradecer a la selección palestina que se prestara a jugar con nosotros estos dos partidos históricos", aseguró el veterano portero, que acaparó titulares en junio con los recitales que ofreció en la Copa FIFA Confederaciones. "También quiero dar las gracias a las decenas de miles de iraquíes que han acudido a aupar a su equipo nacional en ambos partidos".
"Me han dicho que la gente empezó a llegar al alba al estadio Al-Shaab para presenciar el segundo amistoso. Creo que eso demuestra lo importante que es poder jugar los grandes partidos en Irak", añadió.
Alaa Abdul-Zahra, compañero de Gassid, también destacó la cantidad de público que se congregó en los estadios: "Lo que sentimos ahí fuera fue especial incluso para un partido en casa, delante de nuestra propia afición. A nuestros aficionados no les importaron los riesgos que podían correr y empezaron a congregarse en el estadio desde las primeras horas de la mañana para ver en persona a su adorado equipo. Algo magnífico de verdad".
"Nuestros queridos seguidores han desempeñado un papel decisivo y nos han ayudado a rendir al máximo de nuestras posibilidades y a ganar ambos partidos", añadió el veterano delantero, autor del tercer gol de su equipo el lunes en Bagdad.
Abdul-Zahra concluyó la entrevista con el deseo de que "en un futuro my cercano se pueda ver fútbol internacional de nuevo en todas las ciudades iraquíes".
