Brasil, con algunas de sus principales estrellas, derrotó a Estonia (1-0) en Tallín, en un amistoso de preparación para las próximas eliminatorias a la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, donde la canarinha se mide el 5 de septiembre a Argentina.
En un partido en el que los sudamericanos fueron los dueños del balón y del control del juego, el único y solitario gol vino de las botas de Luis Fabiano (42'), tras un balón de Robinho que buscaba a Kaká en la entrada al área y que terminó en los pies del sevillista, bien situado, que marcó a placer.
A pesar de su superioridad y de la falta de calidad del modesto combinado báltico, los hombres de Dunga fallaron en la ejecución y sólo pudieron ganar por la mínima, con un resultado que no refleja la enorme diferencia que quedó en evidencia en el estadio de Tallín.
Con este resultado, los sudamericanos siguen su momento dulce y aumentan a nueve su racha de victorias consecutivas, sumando éxito tras éxito desde su empate de marzo en Quito ante Ecuador (1-1).
Su último balance es por ello espectacular: reciente campeón de la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009, número uno de la lista mundial de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), y líder y gran favorito en el grupo único de las eliminatorias de la CONMEBOL para la gran cita en Sudáfrica.
De menos a más
Los brasileños comenzaron el choque a ritmo bajo, casi como si se tratara de un entrenamiento, ante un adversario que dejó clara su estrategia: muro en la defensa para intentar salidas al contragolpe.
Las primeras ocasiones vinieron gracias a Kaká, que brindó algunas gotas de su calidad en jugadas bonitas, pero por contra poco efectivas, mientras el estonio Konstantin Vassiljev, desde lejos, buscaba sin gran peligro sorprender a Julio César.
La maquinaria auriverde se fue engrasando y su juego habitual fue activándose. Luisao estuvo a punto de abrir el marcador, pero su balón, de falta directa, se fue por poco (26').
Kleberson también probó suerte, pero sus tentativas fueron abortadas por el arquero Sergei Pareiko, que tuvo una tarde con mucho trabajo, pero no se dejó intimidar por la constelación de estrellas que tenía enfrente.
El gol de Luis Fabiano al borde del descanso permitió, con justicia, que los auriverdes se fueran a los vestuarios por delante, después de su dominio de los primeros 45 minutos.
En la reanudación, la situación continuó y Felipe Melo (48') primero, y luego de nuevo Luis Fabiano (50') estuvieron muy cerca de anotar el segundo, pero la mala fortuna y Pareiko frustraron sus repetidos intentos.
Con la sucesión de cambios desde el inicio de la segunda mitad, el choque fue perdiendo intensidad y bajó el ritmo de juego.
A pesar de visitar con menos frecuencia el área local, los brasileños pudieron marcar, por medio del nuevo delantero del Villarreal, Nilmar, como uno de los hombres destacados gracias a su perfecta conexión con Diego Tardelli (Atlético Mineiro).
