Brasil se impuso a Inglaterra (1-0) en un partido amistoso disputado en Doha, de preparación de ambos equipos a la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, gracias a un gol de cabeza anotado por Nilmar (47').

Nilmar, que sobresalió en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Emiratos Arabes Unidos 2003, cuando Brasil ganó su cuarto título juvenil, volvió a lucirse en un país del Golfo Pérsico, al cabecear un centro largo desde el centro del campo de Elano, al inicio del segundo tiempo, anotando el único tanto del encuentro.

Brasil pudo haber logrado otro gol, ya que Luis Fabiano falló un penal, al lanzar el balón por encima del larguero, después de que el portero Ben Foster derribara a Nilmar dentro del área (54').

Tras su primera experiencia exitosa en el Golfo Pérsico, Brasil tendrá un compromiso más sencillo en el segundo amistoso, el martes en Manama contra Omán.

El tanto del jugador del Villarreal fue un corto premio para los merecimientos de Brasil, que mereció haber ganado por una diferencia mayor, ante un equipo inglés que notó demasiado las ausencias de Rio Ferdinand, Frank Lampard y Steven Gerrard, todos lesionados.

Nilmar se ha convertido en una pieza importante en el equipo brasileño, ya que ha marcado cinco de los seis últimos goles anotados por su selección: tres contra Chile, uno frente a Bolivia y el anotado contra Inglaterra.

Wayne Rooney debutó como capitán de la selección inglesa, en su partido internacional número 57, a sus 24 años de edad, después de que John Terry no pudiera tampoco jugar por lesión, aunque el brazaleta no le trajo suerte y su equipo perdió.

Brasil lleva 19 años sin perder contra Inglaterra, después de haber caído por última vez en Londres en 1990 (1-0), y desde entonces ha sumado cuatro victorias y cuatro empates.

Brasil llevó peligro por primera vez con un disparo que pasó cerca de uno de los postes (23'), a lo que respondió un minuto después Darren Bent con un cabezazo que se marchó alto. Después llegarían dos aproximaciones de Luis Faniano (29') y Kaká (31').

Brasil se hizo amo y señor del partido en el segundo tiempo y nunca pasó apuros ante una selección inglesa, que sorprendió en las eliminatorias al Mundial, ganando nueve de sus diez partidos y a la que su técnico Fabio Capello ha inculcado una mentalidad más italiana en defensa.

La mejor oportunidad de Brasil en la segunda parte, después del penal fallado por Luis Fabiano, llegó con un disparo de Lucio al poste cerca del final del partido.