La selección de fútbol de Honduras, con el delantero Carlos Pavón de figura indiscutible, siguió su preparación triunfal de cara a la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 al ganar por 1-3 a Estados Unidos en partido amistoso.
Por primera vez la selección de Estados Unidos perdía el invicto en su campo emblema del Home Depot Center ante una selección catracha que demostró desde el principio un mejor fútbol en todos los aspectos.
Es cierto que Estados Unidos se presentó al partido amistoso sin ninguna de las estrellas y con pocos jugadores que puedan estar con el equipo que viaje hasta Sudáfrica, pero Honduras también tuvo ausencias importantes de los profesionales que están en Europa.
Sin embargo, la selección hondureña, que dirige el colombiano Reinaldo Rueda, dio todo un recital de buen fútbol con excelente toque de balón, pases al espacio vacío, triangulaciones y peligro en sus remates.
De esta manera no extraño que al minuto 18 el defensor Jimmy Conrad no tuviese más opción que derribar dentro del área al delantero Jerry Palacios y el árbitro mexicano Armando Archundia decretó penalti.
Uno menos desde el inicio
Además sacó la tarjeta amarilla al capitán Conrad, que ya había visto la primera al minuto seis y tuvo que dejar el partido para que Estados Unidos se quedase con 10 hombres.
La acción pesó como una losa en el juego de los jugadores estadounidenses dirigidos por el seleccionador Bob Bradley y más después de ver como Pavón en repetición del penalti marcó el 0-1 para Honduras.
La ventaja en el marcador y numérica dio mayor confianza al combinado hondureño que siguió en pleno dominio del juego para verlo reflejado de nuevo en el marcador cuando al minuto 37, de nuevo Pavón en una excelente penetración por la derecha centró y, casi al ras del suelo, apareció Palacios para tirarse de cabeza y marcar.
Un gran gol el conseguido por Palacios que hacia méritos a su esfuerzo y clase que permitía a Honduras irse al descanso con la ventaja de 2-0, un marcador que reflejaba lo ocurrido en el campo y el dominio mostrado durante los primeros 45 minutos por los catrachos.
Cuando se esperaba que Honduras podía comenzar a especular con la ventaja en el marcador y tratar de enfriar el juego, los hombres dirigidos por Rueda hicieron todo lo contrario, siguieron con su fútbol de ataque, buen toque de balón y presión para no darle opción a Estados Unidos a la reacción.
La estrategia de Rueda resultó porque a los 53 minutos, de nuevo, en una excelente triangulación del ataque hondureño, Palacios le dio un pase perfecto dentro del área a Rogers Espinoza, quien controló el balón avanzó y con la izquierda, cruzado por bajo, batió al arquero estadounidense Troy Perkins para el 0-3 histórico.
Estados Unidos reaccionó y comenzó a buscar por todos los medios el gol del honor, pero sus ataques eran más a impulsos de orgullo y coraje que de ideas claras y buen fútbol.
Especialmente después de los cambios que había introducido Bradley, hizo los seis reglamentarios, para tratar de darle nueva vida al equipo.
Honduras pudo haber ampliado el marcador en varias ocasiones más, pero Perkins estuvo inspirado y lo evito, lo que no pudo hacer Donis Escober, el guardameta hondureño del Olimpia, cuando al minuto 70, Clarence Goodson remató de cabeza un saque de esquina para que Archundia diese el gol como válido.
Era el del honor para Estados Unidos, pero que de nada le sirvió porque en el campo del Home Depot Center, donde la selección de las barras y las estrellas nunca habían perdido, esta vez sólo hubo un equipo: el de Honduras.
