La condición de Nigeria como una de las superpotencias consolidadas del fútbol africano significa que, indefectiblemente, sus actuaciones en las grandes competiciones son objeto de un despiadado balance a posteriori. La Copa Africana de Naciones Angola 2010 no ha sido una excepción, después de su tercer puesto. Es posible que la medalla de bronce constituya un logro satisfactorio para la mayoría. Sin embargo, a partir de ahora, las Súper Águilas miran al futuro con inquietud, a poco más de 100 días de su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2010.

La eliminación a manos del histórico rival, Ghana, en la semifinal de la CAN disputada en Luanda, ha infundido a los nigerianos el temor de estar convirtiéndose en una selección que siempre se queda con la miel en los labios en África. El equipo ha alcanzado las semifinales del campeonato continental en 5 de las 6 últimas ediciones, pero únicamente ha pasado a la final una vez: en el año 2000, como país coanfitrión. De hecho, Nigeria lleva sin ganar la Copa Africana de Naciones desde 1994.

Aun así, su controvertido seleccionador, Shaibu Amodu, se mostró satisfecho en líneas generales con su equipo después del certamen. "Aunque tuvimos un mal comienzo, hizo falta aunar experiencia y juventud para poder llegar hasta donde llegamos, lo que significa que el equipo tiene posibilidades”, afirmó.

Los resultados
Nigeria demostró su potencial en el primer periodo de su encuentro inicial contra el defensor del título, Egipto. El gol de Chinedu Obasi, de muy bella factura, parecía indicar que las Súper Águilas estaban en Angola por asuntos serios. Sin embargo, al concluir el encuentro, habían sucumbido por 3-1. Un poco convincente triunfo por 1-0 contra Benín (que en realidad dominó el encuentro ante sus adversarios y grandes favoritos) hizo enderezar el rumbo a Nigeria, que se aseguró la segunda posición del Grupo C con un 3-0 a Mozambique en Lubango. En cuartos de final, Nigeria fue netamente superada por Zambia, pero se impuso en la tanda de penales al cabo de un empate sin goles. En semifinales, no pudo echar abajo la defensa de Ghana después de encajar un gol tempranero tras un saque de esquina. De escaso consuelo, por tanto, se antojó la victoria por 1-0 ante Argelia en el partido por el tercer puesto.

Lo bueno
Nigeria sigue siendo una selección difícil de batir y cuenta con abundante munición arriba, aunque en Angola le resultase complicado ver puerta por momentos. Yakubu Aiyegbeni tuvo buena parte de culpa al desperdiciar varias ocasiones de oro, pero su caché de figura no está en tela de juicio. Obafemi Martins se ha recuperado de su operación en la tibia izquierda y Obasi se erigió en un titular indiscutible con la selección, aportando velocidad y talento innato al carril derecho. También figura escorado a la banda el joven Obinna Nsofor, cuya diana ante Argelia dio la medalla de bronce a Nigeria en la cita angoleña. Peter Odemwingie demostró igualmente su valía en ataque con sus incursiones en carrera, sus combinaciones al primer toque y sus dos goles contra Mozambique.

Lo malo
A pesar de su puesto de semifinalista, las actuaciones de Nigeria fueron lo bastante flojas para que el seleccionador Amodu estuviese muy cuestionado durante la mayor parte del campeonato. Tampoco ayudó el arrancar con esa contundente derrota ante el futuro campeón. La defensa nigeriana debería haber afinado más, pero el que para muchos es el principal punto débil del equipo no es algo que pueda solucionarse de la noche a la mañana. Hace una década, Nigeria dispuso de una generación dorada de centrocampistas creativos que ayudaron a que el equipo se erigiera en una potencia formidable. Augustine Jay Jay Okocha, Sunday Oliseh y, en menor medida, Finidi George gozaban de esa creatividad innata para servir ocasiones de gol a sus compañeros de delantera y para marcar algunos tantos vitales ellos mismos. Actualmente, Nigeria no ha podido encontrar un recambio de garantías y su medular parece descompensada, con jugadores de carácter más defensivo como John Obi Mikel, Seyi Olofinjana y Dickson Etuhu. Mikel sí lució un repertorio de pases más ofensivo contra Ghana, pero solamente a Odemwingie se le vio cómodo a la hora de encarar a los defensas contrarios.

Lo que viene
Nigeria aún no ha fijado en su agenda sus últimos preparativos mundialistas, pero se espera que juegue un amistoso el 3 de marzo. En Sudáfrica, se enfrentará a Argentina, Grecia y Corea del Sur. Argentinos y griegos ya fueron sus rivales cuando las Súper Águilas acudieron a su primera Copa Mundial de la FIFA, en la edición de Estados Unidos 1994.