A diferencia del pez prehistórico del que toma su apodo, la selección comorense apenas tiene tres décadas. Tras integrarse en la FIFA en 2005, los Celacantos intentaron acceder por primera vez a un gran torneo con motivo de la competición preliminar de Copa Mundial de la FIFA 2010™, que también sirvió de fase clasificatoria para la Copa Africana de Naciones celebrada ese mismo año.

Su vecina Madagascar se interpuso en su camino, y fueron incapaces de superar la primera ronda, al caer por un tanteo global de 10-2. Pero se rehicieron, y se fijaron como meta disputar la Copa Africana de Naciones 2012. El sorteo les deparó un grupo en el que también figuraban Libia, Mozambique y Zambia, y su perseverancia casi da sus frutos cuando, tras perder 4-0 ante Zambia en su primer compromiso, estuvieron a pocos segundos de obtener un histórico primer punto en un partido oficial de la CAF. No obstante, un gol en el tiempo añadido del centrocampista mozambiqueño Josimar les impidió cosechar un empate ante su público.

En su tercera cita el equipo recibió un 3-0 a manos de Libia, en un choque que tuvo que jugarse en Bamako debido a la inestabilidad que atraviesa el país norteafricano. Este fin de semana las Comoras tratarán de nuevo de sumar su primer punto en el segundo duelo frente a Libia, en el estadio Said Mohamed Cheikh de su capital, Moroni. El cuadro comorense busca puntuar, y el delantero Kemal Bourhani, nacido en Francia, aspira a lograr el primer gol de los suyos en su cancha. “¡Quien marque, sobre todo en casa, se convertirá en un auténtico héroe nacional!”, afirma. “No puedo ni imaginar cómo sería marcar con las Comoras”.

Vuelta a las raíces
Este será el primer partido de Bourhani en el país, aunque tiene un estrecho vínculo con el archipiélago. El artillero, nacido en Francia hace 29 años e hijo de padres comorenses, ha militado en varios clubes franceses, entre ellos el Lorient, con el que actuó en la división de honor. Después de que el Vannes, conjunto de la segunda categoría, no le renovase el contrato al final de la temporada pasada, Bourhani espera nuevas ofertas, y ha estado entrenándose con un equipo de la cuarta división.

Jugar con el combinado nacional ha supuesto para él un impulso importante. “Sigo siendo fuerte en el aspecto psicológico, y que la selección se dirigiese a mí me ha ayudado mucho”, declara en una entrevista exclusiva. “Mis padres son de las islas Comoras. Mi madre es de Mitsoudje, y mi padre de Foumbouni, en el sur, y entiendo el idioma. Ya me habían convocado antes, pero se tardó un poco en tramitarlo todo”.

Para algunos de nosotros fue el primer partido con la selección, y estoy convencido de que hay motivos para la esperanza.
Kemal Bourhani, internacional por Comoras, sobre el futuro de la joven selección africana.

Bourhani acabó incorporándose al equipo en marzo de este año, en vísperas del encuentro ante Libia, y se emociona al recordar su debut. “Pasé a ser internacional contra Libia, el 28 de marzo de este año”, dice. “La llamada de la selección fue un motivo de orgullo para mí, al igual que escuchar el himno nacional. Vestir estos colores me ha dado una fortaleza fantástica desde entonces”.

Motivos para la esperanza
Bourhani forma parte de un pequeño contingente de compatriotas suyos que juegan en Francia —donde hay una importante comunidad comorense, sobre todo en la zona de Marsella— y que han decidido ayudar al equipo. “Nuestro plantel está compuesto por futbolistas de la liga nacional y algunos expatriados, como Ben Attoumani [Aubervilliers], Gaston Mbelizi [Villemomble], Momo M'Changama [Nimes] y Ali M’madi [Evian Thonon]. Y también Nadjim Abdou [Millwall, ex del Sedán], que no pudo jugar contra Libia. Las Comoras tienen la oportunidad de contar con una joven generación de jugadores que compiten en Francia”.

Bromea acerca de su condición de “extranjero” de mayor edad. “¡Y solo tengo 29 años!”, señala. Con todo, aguarda que el equipo vaya a más. “La Asociación nos proporciona las mejores condiciones”, explica, antes de describir su primer encuentro, frente a Libia. “Tuvimos muy poco tiempo para prepararnos, pero conseguimos mantener a raya a los libios durante bastantes minutos. Cuando marcaron el primer gol, nos dio la impresión de que se sentían aliviados. Luego nos quedamos agotados físicamente, e hicieron otros dos. Para algunos de nosotros fue el primer partido con la selección, y estoy convencido que hay motivos para la esperanza”.

El ariete hace un llamamiento a los hinchas y a los dirigentes de la Asociación para que brinden todo su apoyo al seleccionador, Mohamed Chamité, de modo que el equipo pueda continuar con su trayectoria ascendente. “Tomemos el tiempo necesario para construir este grupo. Culpar al entrenador no soluciona nada”, manifiesta Bourhani antes de referirse otra vez a la pasión que despierta el próximo encuentro, que seguirán con interés muchos familiares suyos a quienes aún no conoce. “No sé qué esperar del partido, pero será emotivo, no cabe duda”.