Ocho victorias en 11 partidos —cinco de ellas de forma consecutiva—, 30 goles anotados y un porcentaje de puntos superior al 75%. Unas cifras envidiables, aunque no bastan para tranquilizar al seleccionador de Portugal, Paulo Bento. Al fin y al cabo, después de llegar a acariciar la clasificación directa para la Eurocopa 2012, el combinado luso afronta la repesca ante Bosnia-Herzegovina sometido a presión, con el riesgo de quedarse fuera de la competición continental por primera vez desde 1992.
Para el entrenador, la situación no hace sino confirmar el año de altibajos vivido desde que tomó el relevo a Carlos Queiroz, en septiembre de 2010. Llegó rodeado de incertidumbre, y respondió con una campaña arrolladora, que incluyó una goleada por 4-0 sobre la campeona del mundo, España. Por otro lado, cuando más alto era su prestigio, el equipo cayó ante Dinamarca en la última jornada de la fase previa, precisamente en el encuentro que no podía permitirse perder.
Y aunque también surgieron las primeras críticas, el plantel ha reaccionado respaldándolo, lo que permite al técnico respirar aliviado en vísperas de esta eliminatoria decisiva. “El trabajo de Paulo Bento en la selección es muy bueno y serio”, elogia Hugo Almeida en una entrevista con FIFA.com. “Los jugadores han entendido su propuesta. Todo ha transcurrido bien”.
Para el delantero del Besiktas, además, incluso la dura derrota a manos de los daneses ha acabado formando parte de este proceso de oscilaciones. “Es algo que sucede. Por desgracia, no fue un buen día para el equipo”, afirma. “Dinamarca supo imponerse. Al final, creo que fue un excelente examen para el desarrollo del equipo, aunque el resultado haya retrasado nuestro avance”.
Una secuencia más lineal
Tras los altibajos, Paulo Bento y su equipo se conformarían con que los próximos pasos fuesen menos extremos. La Seleção das Quinas presenta un registro positivo en sus enfrentamientos más recientes con Bosnia-Herzegovina —dos triunfos por 1-0 en la repesca de la Copa Mundial de la FIFA 2010™— y, más que nunca, confía en mantener este desempeño.
Sin embargo, este viernes, en Zenica, los portugueses deberán estar muy atentos ante un rival que, al contrario que ellos, acude a esta ronda con la moral muy alta, después de una magnífica campaña en un grupo difícil y un empate ante Francia en París. “Bosnia es muy fuerte, tiene excelentes jugadores, y ahora también nos conoce mejor. Será un duelo muy equilibrado”, asegura Hugo Almeida. “Sin duda, habrá más nervios que en 2009, y el ambiente será también de desquite”, pronostica.
Así, futbolistas como él, Fábio Coentrão y Pepe, que no habían sido convocados para el choque ante Dinamarca y que estuvieron presentes en la anterior eliminatoria contra los balcánicos, podrán aconsejar a Paulo Bento en su misión más importante en el cargo hasta la fecha. “Es complicado jugar allí, porque el campo es pequeño, el césped no es de los mejores y el público presiona mucho. Son unas condiciones difíciles, pero al menos sabemos lo que nos aguarda”, explica el artillero, quien ve con buenos ojos que el partido de vuelta se dispute en Lisboa, al contrario de lo que ocurrió la última vez. “Nos favorece. Ellos van a necesitar conseguir un buen resultado en casa, y ahí es donde podremos sorprender”.
Un futuro mejor
De este modo, con la confianza casi inquebrantable de Hugo Almeida, Portugal intentará, a partir de este viernes, borrar el recuerdo del tropiezo más doloroso en un año repleto de prometedores resultados. Y devolver de paso la tranquilidad a un Paulo Bento que ciertamente espera seguir al mando durante un buen tiempo, al menos hasta la celebración de la ansiada Eurocopa.
“El equipo está mostrando cosas muy positivas en este periodo. Creo que tenemos potencial, somos experimentados y estamos en condiciones de pasar”, concluye el atacante. “Y más aún, pienso que podemos llegar muy lejos en la Eurocopa. Confío mucho en esta generación de jugadores de Portugal”.
