Los hermanos futbolistas llevan tiempo siendo un elemento habitual en el fútbol internacional. Ya en 1930, cuando 13 países se reunieron en Uruguay para disputar la primera edición de la Copa Mundial de la FIFA™, tres de las selecciones en liza contaban con hermanos en sus filas. De ese trío, México se llevaba la palma, con dos parejas fraternas.
Con el paso de los años, esa tradición se ha mantenido, y ha habido hermanos ganadores de la Copa Mundial de la FIFA como Fritz y Ottmar Walter, que se coronaron con la República Federal de Alemania en 1954; o como los Charlton, Jack y Bobby, que se proclamaron campeones 12 años más tarde con Inglaterra. Tampoco han faltado las parejas de gemelos o mellizos. Tal vez la más famosa fue la que formaban los hermanos holandeses Van der Kerkhof, René y Willy, que cayeron derrotados en dos finales de la Copa Mundial de la FIFA, las de 1974 y 1978.
La 28ª edición de la Copa Africana de Naciones, que organizan conjuntamente Gabón y Guinea Ecuatorial, está poniendo su granito de arena a esa tradición con la participación de cuatro parejas de hermanos, a las que hay que añadir otras cuantas relaciones padre-hijo con las que vienen compartiendo protagonismo.
Los Touré marcan la pauta
Una de las favoritas del certamen, Costa de Marfil, cuenta con los Touré, considerados como una de las mejores parejas de hermanos futbolistas de la actualidad. Tanto Kolo como su hermano pequeño Yaya militan en el Manchester City de la Premier League inglesa, y ahora están tratando de conducir a la gloria a la nación de África occidental, que este miércoles se enfrentará a Malí en semifinales. Ambos ganaron juntos la liga marfileña en su adolescencia, pero todavía no han compartido ningún título ni con los Citizens ni con su selección, ya que Kolo estaba cumpliendo una sanción de seis meses cuando el Manchester City ganó la pasada Copa de Inglaterra.
“Sería estupendo levantar el trofeo a la conclusión del campeonato; que Yaya y yo ganásemos juntos la Copa Africana de Naciones”, declaró el defensa Kolo, quien resaltó lo mucho que disfruta coincidiendo sobre el césped con su hermano centrocampista. “Es genial poder jugar en los mismos equipos que mi hermano. También es algo magnífico que ambos formemos parte de esta selección, y espero que ganemos”, afirmó antes de empezar el torneo.
Kolo reconoció que, aunque sea el mayor de los dos, a menudo recibe consejos de Yaya, quien, a finales del año pasado, fue elegido mejor jugador africano de 2011. “Yo procuro ayudarle, pero tampoco hay mucho que pueda hacer; básicamente, él me ayuda a mí porque tiene más experiencia en el fútbol. Ha ganado la Liga de Campeones y ha jugado en el mejor equipo del mundo, el Barcelona. Yo estoy gozando de una carrera magnífica y estoy contento por cómo me está yendo, pero cuando me fijo en mi hermano y en lo que está haciendo hasta ahora en el mundo del fútbol, es algo realmente grandioso”.
De tal palo, tal astilla
En la selección de Ghana, los hermanos Ayew, André y Jordan, tratan de seguir los pasos de un auténtico coloso. Su padre, Abedi Pelé, ganó la competición con las Estrellas Negras en 1982, y se proclamó subcampeón en 1992. Los dos hermanos juegan en uno de los clubes en los que militó su progenitor, el Olympique de Marsella: Jordan, de 20 años, es delantero, mientras que André, de 22, es centrocampista. Además, ambos tienen un hermano mayor, Abdul Rahim, que formó parte de la plantilla de Ghana en la Copa Africana de Naciones de hace dos años y en Sudáfrica 2010, pero que esta vez no fue convocado por Goran Stevanovic.
André, autor del gol de la victoria contra Túnez que dio el pase a semifinales a las Estrellas Negras, habló de cómo disfruta jugando junto a su hermano. “Siempre sientes una sensación especial jugando al lado de Jordan”, señaló, al tiempo que expresaba su decepción por el hecho de que Abdul, apenas un año mayor que él, no entrase en la convocatoria. “Él también es un jugador muy bueno, y estoy seguro de que volverá”.
La familia Ayew no es la única que presenta una relación padre-hijo en esta competición. Después de que el delantero gabonés Pierre-Emmerick Aubameyang fuese el único jugador que falló un lanzamiento en la tanda de penales del choque de cuartos contra Malí, la afligida estrella en ciernes fue consolada fuera del campo por Pierre Aubameyang, ex capitán de las Panteras y que, en 1994 y 1996, compitió con Gabón en la Copa Africana de Naciones.
Tres parejas en liza y una eliminada
El capitán de Zambia, Christopher Katongo, juega junto a su hermano pequeño Felix en uno de los equipos revelación del torneo. Christopher, afincado en la liga china, se alinea en la punta de ataque de los Chipolopolo y ya ha metido 3 goles en lo que va de campeonato, mientras que Felix, que milita en el Green Buffaloes de su país, es centrocampista. Los hermanos zambianos se verán las caras con los Ayew en la otra semifinal; lo que significa que tres dúos fraternales siguen en liza en la presente CAN, mientras que el cuarto (los hermanos Traoré de Burkina Faso) tendrá que ver los duelos de la penúltima ronda desde casa.
A sus 16 años, Bertrand Traoré, que el año pasado gozó de un amplio periodo de prueba en el equipo juvenil del Chelsea, se convirtió en el tercer jugador más joven de la historia que disputaba el campeonato africano tras salir desde el banquillo con los Purasangres en el último partido de la liguilla. Al igual que su hermano mayor Alain, que milita en el Auxerre, Bertrand es centrocampista. Y lo tiene muy claro: su presencia en esta CAN se reduce a una cuestión de aprendizaje: “Todavía estoy aprendiendo muchas cosas que debo mejorar en mi juego. Formar parte de la convocatoria definitiva ha sido una gran oportunidad para mí, y jugar mi primer encuentro supone un paso más en mi carrera”.
