François Zahoui es la gran excepción entre los cuatro seleccionadores que participarán este miércoles en las semifinales de la Copa Africana de Naciones, además de entrenador de los grandes favoritos al título. El seleccionador de Costa de Marfil enarbola el pabellón de los técnicos africanos en esta competición, donde busca emular los logros de CK Gyamfi, Hassan Shehata y su compatriota y consejero, Yeo Martial, y alzar la Copa de Naciones.
Zahoui, quien ya hizo historia al convertirse en el primer africano que compitió en la Serie A italiana, se medirá el miércoles con un hombre que conoce bien de sus días de jugador: el francés Alain Giresse, al mando de Malí. Los caminos de ambos se cruzaron en los terrenos de juego de Francia. “Era un mago con el balón”, recuerda Giresse, quien tampoco se quedaba corto a la hora de engañar a los defensas.
Sin embargo, todo rastro de camaradería desaparecerá en el momento del saque inicial en Libreville, donde los técnicos comandarán la pugna entre dos rivales del oeste de África por una plaza en la gran final. El partido se celebrará en el Stade de l’Amitie justo después de la otra semifinal, que se disputará en Bata, entre dos estrategas europeos con grandes talentos africanos a su disposición. El ambicioso seleccionador de Zambia, el francés Herve Renard, dirigirá a los suyos contra el combinado ghanés de Goran Stevanovic, un serbio que, aunque lleva menos de un año en el fútbol africano, ha llegado a las puertas del máximo galardón continental.
¿Listos para el asalto?
Zahoui considera que todo este asunto de dejar muy alto el pabellón de los entrenadores africanos es una cuestión harto compleja, según se desprende de sus palabras. “El fútbol, después de todo, es un deporte universal”, declara el técnico. “Pero, ciertamente, los entrenadores africanos no han trabajado en muchos casos en las mejores condiciones, o bien les han faltado los medios de los que han disfrutado quienes se han marchado al extranjero. De todas formas, no se trata de si es mejor tener un entrenador del continente o un entrenador de Europa. Se trata de que haya fe y confianza. Yo he recibido los medios necesarios para hacer mi trabajo, y tengo la confianza que me da la fe depositada en mí. Además, dispongo de un grupo de jugadores de gran calidad. Éstos son los parámetros más importantes”.
Con esos jugadores, Zahoui tratará de encarrilar a Costa de Marfil hacia un segundo título de la Copa de Naciones, el primero que conquistaría desde su triunfo de hace 20 años, con Martial al timón. Su equipo es el máximo favorito, una circunstancia que no acaba de agradar a Zahoui. “No hay favoritismo que valga cuando el rival no tiene nada que perder”, asegura. “Sabemos que Malí se entregará en cuerpo y alma, y todos esos pronósticos no servirán para nada. Nuestro objetivo sigue siendo terminar campeones de África. Si mantenemos la concentración y el empeño, podremos ganar”.
A por la sorpresa
Por su parte, Giresse ha llamado a la selección de Costa de Marfil “el Brasil de África”, y ha dejado claro que los marfileños le plantean un gran desafío. Su equipo parece exhausto tras las tribulaciones pasadas a lo largo de esta fase final, especialmente durante la agotadora victoria a los penales que arrancó a la coanfitriona Gabón en el choque de cuartos disputado el domingo. Por eso, los entrenamientos antes del partido se reducirán al mínimo. “No se trata de un encuentro para el que tenga que motivar a mis hombres”, afirmó el técnico antes de comentar cómo piensa parar los pies al principal atacante rival. “No tengo un plan anti-Didier Drogba: tengo un plan anti-Costa de Marfil. Cuando jugamos contra Drogba, mis defensas saben tanto de él como yo”.
El francés, ex jugador de Francia en la Copa Mundial, insistió en que su equipo no se arrugará. “Será un partido muy reñido”, aventuró. "Si empiezas a hablar con temor sobre un encuentro, no vale la pena que vayas al estadio. Somos conscientes del trabajo que nos espera, pero dejemos el miedo fuera de todo esto”.
En cuanto a Zambia, Renard debe afrontar una situación parecida, con todos los pronósticos en contra para la cita con las Estrellas Negras, segundas por detrás de Costa de Marfil en la tabla africana de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola. Zambia ha cumplido el objetivo de meterse en semifinales, pero Renard asegura que ahora aspira a estar presente en Libreville, en la final del domingo, pese a no ser la favorita.
“Cierto, Ghana es la favorita; es el mejor equipo africano en estos momentos. Sé muy bien de lo que son capaces los ghaneses”, manifestó refiriéndose a su trabajo de segundo entrenador de Ghana cuando el país organizó la Copa de Naciones hace cuatro años. “Pero les tenemos preparado algo muy especial”, añadió con una sonrisa.
