Se ha convertido en una especie de broma cruel en el mundillo del fútbol, y en una constante fuente de aflicción que vienen sufriendo desde hace tiempo los españoles: su selección absoluta, repleta de talento y candidata para llegar al menos a las semifinales en una fase final mundialista o en una Eurocopa, sucumbirá indefectiblemente en los cuartos de final, si no antes.
Algunos de los principales analistas de la literatura y el periodismo futbolístico, así como los expertos en general, le han dado muchas vueltas en la cabeza al misterio. ¿Por qué, pese a tener una de las ligas más fuertes del planeta y una plantilla constantemente provista de algunos de los mejores jugadores del mundo, el único título importante de España en categoría absoluta es una Eurocopa de Naciones que se remonta a 1964?
Se han vertido muchas hipótesis: regionalismos, política y rivalidad entre clubes, por citar sólo algunas. En ninguna de estas voces, no obstante, se percibe una convicción absoluta. Por eso, FIFA.com, en vez de hurgar en la herida de la mala racha de España (aparentemente infinita) en la cita mundialista absoluta, ha querido romper una lanza y arrojar luz sobre la que ha sido descrita como la generación de jóvenes jugadores más importante en la historia del país.
Jóvenes cachorros
Mientras la selección española absoluta atraviesa por no
pocas dificultades, a las categorías menores les ha ido mucho mejor
en la competición mundialista. Con un título mundial y otras dos
finales en categoría sub-20, más tres finales en el campeonato
sub-17, los jóvenes cachorros de España disfrutan de un palmarés
relativamente esplendoroso. Un rápido vistazo a las tres últimas
ediciones de las Copas Mundiales Sub-20 y Sub-17 de la FIFA permite
vislumbrar mucho mejor el ilusionante futuro que le aguarda a
España.
La décima cita mundialista sub-17, celebrada en la gélida Finlandia en el verano de 2003, presentó a un trío de nombres que ahora están sonando con fuerza en España, Inglaterra y por todo el planeta. Un tal Cesc Fábregas, entonces con 16 años, se proclamó máximo goleador y mejor jugador del campeonato con España, de camino a la final. Cesc gozó también de una inestimable ayuda, cortesía de David ( El Guaje) Villa, que suma actualmente más de 42 goles en 70 partidos con el Valencia y 13 en 23 internacionalidades con la selección absoluta, y de su elegante compañero de club David Silva.
Cuando disputó la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Holanda, dos años más tarde, Fábregas ya había subido al primer equipo del Arsenal y empezaba a causar sensación. Sin embargo, el entonces seleccionador sub-20 de España, Iñaki Sáez, tenía sus dudas sobre Cesc, a quien consideraba un poco pequeño en exceso: "Tenemos que tener cuidado con él y no meterle presión demasiado deprisa. Es un jugador todavía en progresión, bueno técnicamente, pero con limitaciones físicas".
La preocupación del técnico vasco resultó infundada, ya que Fábregas, actualmente uno de los pilares de la selección absoluta, tomó enseguida el relevo en el Arsenal de un portento físico como Patrick Vieira, y figura entre los mejores jugadores del fútbol inglés. No está mal para un chaval que todavía tiene apenas 20 años. A pesar de todos sus logros, no obstante, le queda el regusto amargo de haber caído en los cuartos de final de Holanda 2005 frente a la Argentina de otro joven prodigio, Leo Messi, a la postre campeona.
Increíble Iniesta
Andrés Iniesta es otra de las jóvenes perlas
españolas forjadas en la fragua de los campeonatos recientes de
categorías menores. La actual figura del Barcelona fue la gran
estrella de la selección española sub-20 que se plantó en la final
de Emiratos Árabes Unidos 2003. Iniesta, de voz suave y siempre
modesto fuera del campo, fue entonces (y sigue siéndolo) un coloso
sobre el césped. Pero incluso entonces, la atención que suscitó le
hizo sentir un poco incómodo.
"En mi habitación siempre tuve láminas con fotos de futbolistas", declaró a FIFA.com en Abu Dabi en 2003. "El hecho de pensar que pueda haber niños con mi foto en su habitación, o que me reconozcan por la calle, me produce una sensación inexplicable. Un gran orgullo".
La fama, no obstante, es inevitable para el pálido Andrés, que no le va a la zaga, ni mucho menos, a los Ronaldinho, Deco, Henry, Messi y Eto'o en el primer equipo del Barcelona.
Mientras las promociones de 2003 y 2005 ya están metidas de lleno en la selección absoluta (que actualmente camina vacilante por la fase de clasificación de la Eurocopa 2008, como segunda del reñido Grupo F), en los campeonatos de categorías menores de este año surgió una hornada de estrellas para el futuro.
En la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA del pasado agosto, celebrada en Corea, el deslumbrante Bojan Krkic, del Barça, y otro producto del Arsenal (Fran Mérida) ayudaron a España a alcanzar la final. El primero de ellos no pierde la modestia, pese a sus más de 1,000 goles en categorías inferiores y a un puñado de partidos jugados como suplente con el primer equipo del Barcelona en el tramo inicial de esta temporada. Sin embargo, Juan Santisteban, seleccionador sub-17 y ex jugador del Real Madrid, ve en Bojan un futbolista especial: "Es un jugador increíble, con un potencial excepcional. Está obsesionado con el gol y no veo límites a su proyección".
Una cosecha asombrosa
¿Podría ser Mérida el próximo Fábregas para el Arsenal y para
España? "La formación que está recibiendo en Inglaterra va a
venirle bien, y en un futuro oiremos hablar mucho de él",
afirmó Santisteban.
Otro nombre para el futuro de España es Diego Capel, de 19 años, que deleitó este verano en Canadá con la sub-20, con su movilidad y su velocidad por la banda izquierda. Actualmente está trabajando para hacerse con la titularidad en el campeón de la Copa de la UEFA, el Sevilla, en pugna con el sensacional Jesús Navas, de 21 años.
Mientras figuras como Raúl y Morientes empiezan a pertenecer al pasado, la sufridora España puede ilusionarse con este nuevo grupo de astutos jugadores, cuyos nombres ya están sonando con fuerza y embriagando con su irresistible juventud: Iniesta, Fábregas, Silva y Villa figuran junto a Fernando Torres, del Liverpool, que disputó la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Trinidad y Tobago 2001, y Sergio Ramos, defensa de 21 años del Real Madrid. Y, dado que hay muchos otros que les pisan los talones, ansiosos por dar el salto a la gloria, es posible que la maldición de España toque a su fin en un futuro próximo.











