Italia y Francia clasificaron a la fase final de la Eurocopa-2008 gracias a la victoria por 2-1 que logró la Squadra Azzura en Escocia con un gol de Christian Panucci en el tiempo adicional, en partido clasificatorio del Grupo B, disputado este sábado en Glasgow.

Italia y Francia cuentan respectivamente con dos y un punto de ventaja sobre los escoceses, que jugaron este sábado su último partido de grupo. Sus encuentros del miércoles, contra Islas Feroe y Ucrania, respectivamente, serán intrascendentes.

Italia sorprendió a Escocia en el minuto 2, con un gol de Luca Toni. A la vuelta de vestuarios, los escoceses recuperaron las esperanzas de clasificación con el empate de Barry Ferguson (65) en claro fuera de juego, pero Christian Panucci dejó mudo a Hampden en el tiempo adicional (90+1) cuando cabeceó a las redes un lanzamiento directo de Andrea Pirlo por una falta imaginaria.

"Sabíamos que sería un partido muy físico en vista de las condiciones atmosféricas. Pero los chicos, con su carácter y voluntad... decir que estuvieron maravillosos es poco. Han trabajado mucho, es todo su mérito. Clasificarse para la Eurocopa es increíble", declaró Roberto Donadoni, entrenador de Italia.

El seleccionador escocés Alex McLeish había prometido a los italianos "uno de los partidos más difíciles" de su vida pero, en un terreno de juego encharcado, sus hombres no comenzaron con buen pie.

En la primera acción, la defensa escocesa, especialmente el lateral derecho Alan Hutton, dejaba a Antonio di Natale apoderarse del balón sin presión. Su centro fue rematado a puerta con un disparo potente de Toni con el exterior del pie.

El conservadurismo de McLeish, que sólo había alineado un delantero, James Fadden, parecía ser una carta perdedora, y Escocia debía dar las gracias a la parada de Craig Gordon ante Massimo Abrosini, antes de que di Natale fuera sancionado con fuera de juego cuando marcaba a puerta vacía (31).

Obligados a llevar la voz cantante, que no es su punto fuerte, los escoceses ejercían un dominio sin imaginación ante unos italianos serenos. Su único peligro venía a balón parado.

En varios saques de esquina, el disparo de Lee McCulloch era desviado (16), la cabeza de Hutton rozaba el travesaño (18) y el de David Weir era salvado en la línea por Pirlo (45+2).

En la segunda parte, Italia daba la misma impresión de tranquilidad ante un equipo sin ideas, hasta que Gianluca Zambrotta cometió una falta sobre Hutton al borde del área. El lanzamiento de McFadden llegó a McCulloch, que disparó flojo a 5 metros de Gianluigi Buffon, que sin embargo no pudo atrapar el balón y Ferguson se lanzó para marcar el empate.

McFadden pudo convertirse en el hombre del partido, pero, con la portería vacía, fue incapaz de meter entre los tres palos el centro de Kenny Miller (81), dejando la gloria a Panucci.

Los escoceses faltarán a la fase final del torneo continental por quinta vez consecutiva, y acaban con una terrible decepción una campaña de clasificación espléndida que les vio ganar a los franceses por 1-0 en sus dos partidos.