Steve McClaren se levantó esta mañana viendo cómo los medios de comunicación ingleses tildaban a su equipo de "hazmerreír del fútbol europeo". Después de desayunar supo que su periplo de quince meses como seleccionador de Inglaterra había llegado a su fin.

En una reunión de urgencia de la Asociación Inglesa de Fútbol (FA, según sus siglas en inglés) comenzada a las 8:30 GMT, se decidió rescindir el contrato de McClaren, dos años y medio antes de su fecha prevista de finalización. Un consejo de diez directivos, en el que figuraban David Gill, Gerente del Manchester United, sir Dave Richards, Presidente de la Premier League, y Phil Gartside, Presidente del Bolton, adoptó la decisión, anunciada en una conferencia de prensa ofrecida a las 9:45 en la sede de la FA, en Soho Square.

Brian Barwick y Geoff Thompson, Gerente y Presidente de la FA respectivamente, asistieron a la reunión, si bien no votaron.

McClaren paga de este modo la derrota sufrida en la noche del miércoles a manos de Croacia (2-3), que deja a los ingleses fuera del Campeonato Europeo de la UEFA 2008.

Su decisión de alinear a Scott Carson bajo palos en sustitución de Paul Robinson no dio resultado, ya que a los ocho minutos Niko Kranjcar perforó la meta defendida por el portero del Aston Villa. Inglaterra se mostró carente de ideas e imaginación en la primera parte, con David Beckham en el banquillo, circunstancia que también criticaron la prensa y los aficionados.

Mientras McClaren digería el desayuno en su casa del noroeste, algunos de los comentarios de los periódicos quizás le hayan producido ardor de estómago. The Sun abrió fuego con: "Inútil, penosa, sosa, débil, pésima, un asco: Inglaterra es el hazmerreír del fútbol europeo", y The Daily Telegraph brindaba un más sucinto "Inglaterra sólo se puede culpar a sí misma y a su desafortunado entrenador".

"La culminación de un sueño"
McClaren había sido elegido para reemplazar a Sven-Göran Eriksson el 4 de mayo de 2006, tan sólo seis días antes de que el Middlesbrough perdiese por 4-0 contra el Sevilla en la final de la Copa de la UEFA. El técnico, quien describió su nombramiento como "la culminación de un sueño", fue la mano derecha de Eriksson en la Copa Mundial de la FIFA 2006 -saldada con una eliminación en cuartos de final-, y se hizo cargo del equipo el 1 de agosto. El adversario en su primer encuentro al frente del combinado nacional era Grecia.

El estreno fue inmejorable. Un doblete de Peter Crouch y sendos goles de Frank Lampard y el capitán John Terry hicieron que McClaren no cupiese en sí de gozo tras el triunfo (4-0). "Lo he dicho cien veces, no podría sentirme más orgulloso de lo que me siento ahora", dijo. "La noche no hubiera podido ser mejor. El resultado y el juego han sido fantásticos, pero ahora debemos continuar en la misma línea. Ya hemos establecido la pauta, y ahora tenemos que seguirla".

A continuación llegaron otros dos triunfos, sobre Andorra y la ARY de Macedonia, aunque un empate a ceros contra los balcánicos en Old Trafford puso fin bruscamente a la luna de miel del seleccionador. "Somos conscientes de que no lo hemos hecho bien", afirmó. "Debemos jugar mejor. Nos enfrentábamos a Macedonia en casa, y en los partidos de local tenemos que marcar. Si consideramos el juego en su conjunto, probablemente el empate haya sido justo, pero estamos muy decepcionados".

Cuatro días más tarde, en Zagreb, Inglaterra pasó de la sartén a las brasas. Eduardo da Silva, mediante un remate de cabeza, adelantó merecidamente a los croatas en el minuto 61. Ocho minutos más tarde, los británicos recibieron un tanto que reflejó a la perfección su campaña clasificatoria: un pase hacia atrás de Gary Neville dio un bote extraño cuando Paul Robinson salió a despejar la pelota y terminó por introducirse en el fondo de las mallas.

Inglaterra encadenaría luego cinco partidos sin ganar, con un 1-1 ante Holanda y una derrota por 1-0 frente a España, en encuentros amistosos, y un 0-0 en Israel. Las opciones del equipo de acceder a la Eurocopa 2008 ya parecían entonces distantes, y el propio técnico admitió: "Estamos preocupados, inquietos. Me preocuparía más si no estuviésemos teniendo ocasiones, pero a este nivel hay que marcar goles".

La plantilla respondió a la petición de su entrenador, con cinco victorias consecutivas por tres goles a cero contra Andorra, Estonia (en casa y fuera), Israel y Rusia. Inglaterra volvía a figurar en todos los pronósticos. Sin embargo, sucumbió 2-1 en el campo de césped artificial de Moscú, y dejó de depender de sí misma para lograr el pase a la cita continental de Austria y Suiza.

El triunfo por 2-1 de Israel sobre Rusia el sábado le brindó la oportunidad que tanto ansiaba. Le bastaba un empate ante Croacia en la última jornada para clasificarse, pero la derrota no sólo impedirá a los ingleses estar en la Eurocopa 2008, sino que también ha supuesto la destitución de McClaren.