Antiguas estrellas que inscribieron sus nombres en la gran historia del fútbol o jugadores jóvenes con proyección nos dijeron adiós en 2007. El deporte rey pagó de nuevo un alto tributo este año, marcado principalmente por la muerte de un futbolista del máximo nivel durante un encuentro de la liga española.

El 25 de agosto de 2007, en un partido entre el Sevilla, su equipo de toda la vida, y el Getafe, el lateral izquierdo Antonio Puerta se desplomó sobre el césped del estadio Sánchez Pizjuán, víctima de una parada cardiorrespiratoria. Enseguida recibió auxilio, y se levantó en el propio terreno de juego antes de volver a los vestuarios, donde sufrió otras cuatro paradas. Después de ser hospitalizado con pronóstico grave, acabó falleciendo tres días más tarde como consecuencia de esas complicaciones cardíacas.

Puerta, dos veces campeón de la Copa de la UEFA y gran esperanza del fútbol español, se marchó a los 24 años, convirtiéndose a su pesar en un símbolo del Sevilla. "A partir de hoy el equipo se convierte en invencible, porque el espíritu de Antonio jugará todos los partidos con nosotros. A partir de ahora jugaremos con doce", declaraba José María del Nido, el presidente del club andaluz, a las pocas horas de la triste noticia.

Este trágico acontecimiento se reprodujo por desgracia a finales de año, en el Fir Park del Motherwell, durante un choque de la liga escocesa entre el conjunto local y el Dundee United. Phil O'Donnell, defensa y capitán de los Steelmen de Motherwell, murió el 29 de diciembre en el hospital, después de sufrir una indisposición en el campo unas horas antes. A sus 35 años, O'Donnell disputaba su última temporada en su club de siempre, con el que debutó en 1990, cuando sólo tenía 17. A lo largo de una carrera ejemplar también vistió los colores del Celtic de Glasgow, del Sheffield Wednesday y, en una ocasión, del combinado nacional escocés.

Sudáfrica se vio golpeada asimismo por una tragedia. Uno de sus valores en alza, Mpho Gift Leremi, encontró la muerte en un accidente de circulación en el mes de septiembre. Este centrocampista ofensivo de 23 años, apodado "Vroom Vroom" por su velocidad en el campo, era una pieza básica de los sub-23 nacionales, y se enfundó la camiseta de los Bafana Bafana en cuatro ocasiones. Otros futbolistas, a menudo anónimos, fallecieron igualmente mientras se dedicaban a su pasión. Uno de ellos fue Jairo Nazareno, de 21 años, víctima de un infarto el 3 de septiembre, en un duelo de la tercera división ecuatoriana.

Jugador y entrenador genial
El deporte rey también se despidió de viejas glorias que dejaron su impronta para siempre en la historia. La más conocida es sin duda alguna Nils Liedholm, fallecido el 5 de noviembre a los 85 años, y símbolo de la capacidad de reconversión de los futbolistas en entrenadores de éxito. Ex capitán de la selección sueca y finalista de la Copa Mundial de la FIFA 1958, Liedholm también conquistó cuatro Scudetti con el AC Milan.

Junto a sus compatriotas Gunnar Gren y Gunnar Nordahl, formó el famoso tridente ofensivo "GRE-NO-LI", que inspiraría luego a Silvio Berlusconi con su trío mágico holandés Van Basten-Gullit-Rijkaard. Cuando colgó las botas, Liedholm se quedó en Italia y ganó un nuevo título como entrenador al frente del Milan, antes de irse a lo grande en el AS Roma, con un Scudetto en 1983 y tres Copas. "Hemos perdido a un maestro, alguien que además de un gran entrenador era una bellísima persona. Todos vamos a notar una gran falta". Estos elogios llevan la firma del ex entrenador del AC Milan y ex seleccionador nacional Arrigo Sacchi.

Derwall en el Oeste, Buschner en el Este
Jupp Derwall, fallecido el 26 de junio a los 80 años, fue uno de los mejores entrenadores de la República Federal de Alemania. Primero condujo a la Mannschaft al triunfo en la Eurocopa 1980 en Italia, para luego caer en la final de la Copa Mundial de la FIFA España 1982, tras derrotar a Francia en una semifinal legendaria. Al cabo de 45 victorias en 67 partidos internacionales, cedió el testigo a Franz Beckenbauer y se retiró en 1989, no sin antes añadir a sus vitrinas un último título de campeón en 1987, con el Galatasaray.

Mientras Derwall ejercía en el Oeste de Alemania, Georg Buschner se hallaba al frente de la selección oriental. La etapa de este ex internacional (6 convocatorias) transcurrió entre 1970 y 1981, y llevó a la RDA a lo más alto del podio en los Juegos Olímpicos de 1976. En 1980 obtendría una medalla de bronce. Nos dejó el 12 de febrero de 2007, con 82 años. El austriaco Helmut Senekowitsch, muerto el 9 de septiembre a los 74, era de la misma generación. Ocupó la posición de extremo derecho de su selección, a la que dirigiría entre 1976 y 1978.

Otro gran entrenador, el escocés Ian Porterfield, de 61 años, seleccionador de Armenia desde hacía apenas una temporada, murió el 11 de septiembre por un cáncer de colon. A este jugador emblemático del Sunderland se le recordará por ser el autor de un gol espectacular en la final de la Copa de Inglaterra de 1973, que permitió a los Black Cats, entonces en segunda división, imponerse ante el Leeds, gran favorito. Posteriormente emprendió una exitosa carrera como técnico, que lo llevó por los banquillos de Sheffield United y Chelsea, y luego por numerosos equipos extranjeros, de países como Zambia, Arabia Saudí, Zimbabue o Trinidad y Tobago.

En otro continente, seis semanas después de adjudicarse con sus pupilos la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Corea 2007, Yemi Tella, el entrenador de los jóvenes campeones del mundo, falleció el 20 de octubre como consecuencia de un cáncer de pulmón. El técnico de los Golden Eaglets había sido hospitalizado en un primer momento en junio en Corea, durante el Torneo de las Ocho Naciones, recibiendo un tratamiento inicial con el que superó la enfermedad para situar a su equipo en el segundo puesto del podio.

Inglaterra pierde a un campeón
Inglaterra ha perdido este año a uno de sus campeones del mundo de 1966, Alan Ball, quien sufrió una crisis cardiaca el 25 de abril, a los 62 años. Ball, 72 veces internacional y autor de 8 goles con los Tres Leones entre 1965 y 1975, fue a los 21 años el inglés más joven convocado para la cita mundialista de 1966. Considerado a menudo como el mejor de su equipo en la final, dio la asistencia en el controvertido tanto de Geoff Hurst.

Rumania también llora a antiguos internacionales desaparecidos este año. Florea Dumitrache, de 59 años -31 partidos y 15 goles con la selección entre 1968 y 1974-, sufrió una hemorragia cerebral el 26 de abril. Nicolae Dobrin, por su parte, murió el 26 de octubre a los 60 años, tras una larga enfermedad. Además de disputar 408 partidos en primera división (111 goles) y 25 en competiciones europeas (8 goles), lució en 48 ocasiones la camiseta amarilla del conjunto rumano, y anotó seis tantos. Fue internacional a los 18 años, y participó en la Copa Mundial de la FIFA 1970 y en la Eurocopa 1972. Dotado de una técnica fabulosa y elegido mejor futbolista rumano del año en 1966, 1967 y 1971, Dobrin no pudo fichar por el Real Madrid al prohibírselo el dictador Nicolae Ceausescu.

Entre los demás grandes nombres de la historia de la Copa Mundial de la FIFA, el centrocampista eslovaco Andrej Kvasnak, finalista de Chile 1962 con Checoslovaquia, falleció el 18 de abril, a los 71 años, mientras que el sólido defensa francés Raymond Kaelbel, tercero en Suecia 1958, lo hizo el 17 de ese mismo mes, a los 75. El alsaciano jugó 35 partidos con los Bleus, participando en los torneos mundialistas de 1954 y 1958, y disputó más de 500 encuentros en la Ligue 1.

Mariano Gonzalvo, leyenda del FC Barcelona del decenio de 1950, expiró a los 85 años. Este centrocampista consiguió con el equipo catalán cinco títulos de liga y tres copas de España, y formó parte de la selección que fue cuarta en la Copa Mundial de la FIFA 1950.

Manuel Bento, antiguo guardameta del combinado portugués, también exhaló el último suspiro en 2007, a los 59 años. Bento había vestido los colores de su país 63 veces, y estuvo en la semifinal de la Eurocopa 1984 perdida contra Francia en la prórroga. Fue titular en la Copa Mundial de la FIFA 1986, aunque tuvo que ceder su puesto a Vítor Damas tras fracturarse una pierna en los entrenamientos. Ejemplo de fidelidad, defendió los colores del Benfica durante veinte años, de 1972 a 1992. En cuanto a Sandro Salvadore, fallecido a los 68 años, fue un pilar de la retaguardia de la Squadra Azzurra, con la que se proclamó campeón de Europa en 1968, y ganó cinco Scudetti (tres con el Juventus y dos con el Milan).

Jóvenes futbolistas que se marcharon prematuramente
Otros internacionales no saborearon nunca un certamen mundialista, aunque dejaron una huella indeleble en la historia de sus selecciones. Salou Tadjou, ex capitán de los Gavilanes de Togo, murió el 4 de abril, con sólo 33 años, a causa de una larga afección. El zaguero internacional ghanés Patrick Allotey también sucumbió a la enfermedad a los 28 años. Había sido campeón de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Ecuador 1995, y militó en los dos equipos de Rotterdam, Feyenoord y Excelsior, entre 1996 y 2001.

El joven centrocampista internacional hondureño Edy Vázquez, de 23 años, parecía destinado a protagonizar una gran carrera. Pero el destino no lo quiso así, y perdió la vida el 12 de mayo, en un accidente de circulación en el que dos de sus compañeros también resultaron heridos.

Esta lista de quienes nos han dejado, evidentemente, no es exhaustiva. En este inicio de año, FIFA.com quiere rendir homenaje a todos los amantes del fútbol que nos dijeron adiós en 2007.