"Competencia". Esta palabra está de moda desde que los clubes disponen de plantillas amplias. Si bien sirve de aliciente para la motivación de algunos, para otros también representa quedarse en el banquillo. Cuando el carácter se añade al talento, la competencia enseguida se convierte en sinónimo de rivalidad, sobre todo si afecta al puesto concreto de guardameta. FIFA.com se fija hoy en la rivalidad de los arqueros que comparten equipo.

En cualquier escuadra hay diez puestos por asignar en el campo, aunque sólo uno entre los tres palos. Por lo tanto, la lucha por el número 1 en la historia de todos los clubes y selecciones ha sido siempre encarnizada. Y no es de extrañar que esta competencia sea más intensa si cabe cuanto más altas son las ambiciones del equipo.

Esta temporada, la rivalidad más exacerbada se produce además en un club que practica uno de los juegos más vistosos de Europa. A pesar de que el Arsenal marcha en cabeza de la Premier League, su liderato y sus actuaciones de alto nivel no contentan a todo el mundo. En el primer lugar de la lista de víctimas, además del Chelsea o del Liverpool, que siguen a duras penas el ritmo de los Gunners, figura Jens Lehmann, que ocupa ahora el banquillo. El alemán, desacertado en la línea de meta al principio de la campaña, ha tenido que ceder su plaza al español Manuel Almunia.

Alemania-España, 1-1
A sus 38 años y con la Eurocopa 2008 en el horizonte, el arquero de la Mannschaft asume con dificultad la condición de suplente, aunque no se desanima. "Estoy convencido de que voy a volver a jugar", afirma el ex futbolista del Schalke 04 y del Borussia Dortmund. "Ya he vivido esta situación, y sé cómo reacciona el titular. No puedo imaginar que vaya a conservar su confianza". El colmo de esta competencia extrema es que el español confiesa que las relaciones entre ambos se reducen al mínimo estricto. "Guardamos las distancias, no hay diálogo". El ambiente no es precisamente idóneo, pero eso no supone un freno para el conjunto londinense. ¡Los Gunners son primeros del campeonato y continúan vivos en la Liga de Campeones, la Copa y la Copa de la Liga!

Parece que también hay tensión en las relaciones hispano-alemanas en otras porterías, ya que la situación de Santiago Cañizares y de Timo Hildebrand en el Valencia recuerda extrañamente a la del vestuario inglés. Hildebrand, campeón de Alemania con el VfB Stuttgart, tuvo que resignarse a la suplencia el verano (europeo) pasado, hasta que el veterano español empezó a fallar. "No es algo fácil, pero siempre hay que creer en las propias posibilidades", explica el nuevo guardameta de los Ches. "Cuando jugué, creo que lo hice bien, no tengo nada que reprocharme".

Eso no sirve de consuelo al ex madridista, que ya sufrió la competencia del legendario Paco Buyo con la camiseta del Real Madrid. "Cuando llegué del Celta al Madrid me di cuenta de que, para la élite, debía tener carácter", recuerda el portero de la Roja. "En el fútbol no triunfan las mejores personas, sino los mejores profesionales. ¡Decidí ser buen profesional!". Una filosofía que "Cañete" aplicó desde sus primeros años en Valencia, cuando tuvo que hacer frente a la competencia de Andrés Palop.

Un estreno y cinco pares de guantes
Palop, actualmente titular en el Sevilla, había descubierto unos años antes que la rivalidad entre porteros podía estar igualmente teñida de un gran respeto. En 1995, el día en que asumió por primera vez la defensa de la meta valenciana, Palop encontró en su taquilla después del partido cinco flamantes pares de guantes nuevos, regalo de Andoni Zubizarreta, titular habitual...

No es seguro que Oliver Kahn estuviese de humor para hacer obsequios cuando el seleccionador Jürgen Klinsmann anunció que Lehmann sería titular con la Mannschaft en la Copa Mundial de la FIFA 2006 que se desarrolló en Alemania. Pero el mítico arquero del Bayern de Múnich, que colgará los guantes cuando concluya esta temporada, supo anteponer los intereses del equipo a su decepción personal y fue un compañero modélico durante todo el torneo. Hasta tal punto que los anfitriones subieron al tercer peldaño del podio en su cita mundialista, con un Lehmann fantástico en cuartos de final frente a Argentina y un Kahn que celebró su partido número 56 y último en la final de consolación contra Portugal. Pese a todo, eso no satisfizo por completo a "King Kahn". "Conmigo en la portería, Alemania habría podido llegar más lejos", declaró unos meses más tarde.

Guerra de cancerberos
Más lejos, quiere decir la final. La selección francesa de Raymond Doménech llegó a jugarla viviendo también una feroz batalla de cancerberos antes del certamen. Por un lado, Fabien Barthez, campeón del mundo y de Europa, indiscutible en el puesto desde 1998 hasta su larga sanción por haberle escupido a un árbitro. En el otro, Grégory Coupet, que no decepcionó jamás durante su titularidad provisional con los Bleus, y que fue uno de los protagonistas principales de la supremacía del Lyon en la Ligue 1.

Coupet tenía un respaldo unánime, pero Doménech optó por la continuidad. El lionés llevó con dificultad su condición de "número 1 bis", aunque tuvo que conformarse al mantener el técnico su decisión. Las prestaciones del "Calvo Divino" condujeron a los franceses a Berlín, pero nunca sabremos si Coupet lo hubiera hecho mejor que Barthez en la tanda de penales que dio la victoria a Italia...

Una rivalidad así en una selección no sólo se remonta al verano de 2006. En los años 70 pudo asistirse igualmente a luchas de titanes por enfundarse la elástica de titular. Argentina estuvo pendiente de la competencia entre Hugo Gatti y Ubaldo Fillol antes de participar en la Copa Mundial de la FIFA 1978 como país organizador. Para complicar las cosas, "El Loco" Gatti defendía la meta de Boca Juniors, mientras que "El Pato" Fillol vestía los colores de River Plate. Este último fue el elegido por César Luis Menotti para saltar al campo con la Albiceleste, y se proclamó campeón del mundo, mientras que Gatti se perdió el torneo por una lesión en la rodilla.

Esta disputa, que entró en la leyenda del fútbol argentino con el nombre de "excusa de la rodilla", nunca llegó a resolverse realmente. "Menotti me eligió y entonces 'El Loco' dijo que se había lesionado. Sólo fue una excusa", afirma el ex millonario. "La verdad es que me rompí la rodilla", replica el boquense. "El único titular en 1978 era yo. Si yo estaba bien, Fillol iba al banco seguro".

Inglaterra, en buenas manos
El ambiente era mucho más cordial entre las dos leyendas de la selección inglesa, Peter Shilton y Ray Clemence, que compitieron por la titularidad durante casi veinte años. Shilton fue alineado en los grandes torneos, convirtiéndose de paso en el futbolista que más encuentros ha jugado en la historia de los Tres Leones, 125, pero Clemence no conserva ninguna amargura. "Peter y yo compartíamos la misma habitación en la selección", recuerda el ex de Liverpool y Tottenham, quien actuó en 61 ocasiones con Inglaterra. "Había una gran complicidad entre nosotros, y en cierto modo nuestra rivalidad nos ayudó a superarnos".

Clemence y Shilton participaron en la Copa Mundial de la FIFA 1982, al igual que los dos guardametas de la URSS Víctor y Vyacheslav Chanov. Además de jugar de porteros, los dos soviéticos presentaban la particularidad de ser hermanos, un caso único en la historia de las competiciones mundialistas. Pero los seguidores del deporte rey no asistieron nunca a una lucha fraticida por el número 1. Lo impidió Rinat Dasaev, titular indiscutible durante un decenio.