Cuando Katja Löffler habla de lo importante que es concentrarse en los retos fundamentales que se plantean sobre el terreno de juego, no se refiere ni a la presión deportiva ni a la táctica. Lo importante para la mediocampista son los sonidos y la intuición. Katja nació ciega.
Pese a todo, nadie ha podido quitarle su pasión por el fútbol. Muy al contrario: Katja Löffler es una de las futbolistas que juegan actualmente en la liga alemana. La volante de 30 años de edad acaba de disputar la primera jornada de la recientemente creada liga alemana de fútbol para ciegos, con la camiseta del FC St. Pauli. "Hablamos de una pasión ciega", comenta a FIFA.com tras la sesión de entrenamiento en un pequeño gimnasio de Hamburgo.
El último domingo de marzo del año 2008 entró en la historia del deporte alemán para discapacitados. Los ocho equipos de la nueva primera división se enfrentaron simultáneamente en Stuttgart y Berlín. Hasan Altoubas marcó cuatro goles para el Dortmund, que otorgaron al equipo una segunda victoria y lo auparon al liderato de la nueva competición. Pero, aquella tarde, el resultado no era lo único que contaba.
"Miembro importante del grupo"
Todos los equipos compartían una emoción muy especial, una
ilusión que se había convertido en un motor para todos los
participantes, desde el Stuttgart, el gran favorito, hasta el
Rin-Ruhr, el Marburgo, el Maguncia, el Berlín, el Wurzburgo y el
Chemnitz, el St. Pauli y el líder sorpresa, el Dortmund. "Te
sientes un miembro importante de un grupo. No eres una persona que
necesite la ayuda de los demás: los demás te necesitan a ti, si no,
el equipo no funciona", explica Katja.
Resulta novedoso y fascinante contemplar a los cuatro jugadores de campo de cada equipo perseguir un balón sonoro, equipado con cascabeles. Los partidos constan de dos partes de 25 minutos cada una y se disputan sobre un terreno de juego de 40 x 20 m. Los futbolistas llevan cintas protectoras y antifaces para que los jugadores parcialmente videntes no tengan ventaja. Una rápida ojeada al desarrollo del juego basta para comprender que el trabajo en equipo es fundamental.
Para evitar lesiones, antes de los regates, los jugadores siempre gritan la palabra "¡voy!", así mismo, en español. Por lo demás, sólo los porteros, que son los únicos jugadores videntes, y los guías situados detrás de la portería y en las bandas dan órdenes.
"Intento concentrarme en el sonido de los cascabeles y en los gritos. Nos complementamos los unos a los otros. Además, la zona lateral rebota el sonido", nos explica Katja, que juega junto a su marido Michael en el equipo que ambos crearon. "Sencillamente, estamos orgullosos de presentar el fútbol para ciegos a toda Alemania y muy felices de poder jugar de verdad a nuestro deporte en una liga nacional".
Uwe Seeler, una gran figura del fútbol mundial, ha asumido el patrocinio de este proyecto tan importante como ambicioso, que ha sido posible gracias a la cooperación de la Fundación Sepp Herberger de la Asociación Alemana de Fútbol (DFB), la Federación Alemana de Deportes para Discapacitados (DBS) y la Federación de Deportes para Ciegos y Discapacitados Visuales (DBSV). Uwe Seeler, capitán honorífico de la selección alemana y miembro del consejo de administración de la Fundación Sepp-Herberger, tomó la iniciativa en la creación de esta liga para invidentes durante la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006.
"Uwe Seeler entró en contacto con el fútbol para invidentes en Berlín, durante la Copa Mundial 2006, y habló con nosotros. Tuvimos claro desde un primer momento que debíamos implicarnos", asegura Manuel Neukirchner, gerente de la Fundación Sepp-Herberger, en una entrevista exclusiva para FIFA.com.
El objetivo de esta fundación es aprovechar el poder integrador del fútbol en la sociedad. Esta misión se adapta a la perfección a la meta que persigue el fútbol para ciegos. "Siento un gran respeto por estos deportistas. Son personas totalmente integradas en la sociedad, que se han ganado su merecido reconocimiento gracias a la difusión de esta nueva liga. Esto fue muy importante a la hora de valorar nuestro apoyo a esta iniciativa", afirma Neukirchner.
Además de los aspectos sociales, con el arranque de esta liga se están dando pasos de gigante para conseguir el más alto rendimiento de los futbolistas invidentes. Al fin y al cabo, se trata de trabajar sin descanso y superar los retos deportivos que plantea el fútbol para ciegos, una modalidad que ya se juega en 21 países. Neukirchner prosigue: "Nuestra ambición es afianzar esta fascinante competición en Alemania, una de las naciones futbolísticas más exitosas y con más prestigio del mundo".
Los Juegos Paralímpicos son la meta principal. Es un camino largo, pero nadie duda de que, con el comienzo de la liga de fútbol para ciegos en Alemania se ha dado un paso decisivo. Neukirchner nos desvela su gran sueño: "Cuando veo que en un partido internacional entre España y Francia hay 3.000 espectadores... ¡Nos encantaría conseguir algo así!".
La ya existente selección alemana tiene en esta nueva liga una importante cantera de la que nutrirse. "En la última clasificación europea para los Juegos Paralímpicos acabamos últimos de grupo", comenta Neukirchner. "Pero puede que estemos presentes en los próximos".
El matrimonio Löffler del St. Pauli está deseando que llegue ese momento. "Mi marido y yo siempre nos enfrentamos en los entrenamientos. A veces en casa también", bromea Katja. Como Michael Löffler forma parte de la selección nacional, si Alemania se clasificara para los próximos Juegos Paralímpicos, podrían dejar de enfrentarse durante un par de semanas...
