Vicente del Bosque es el nuevo entrenador de la selección española de fútbol. El técnico de 57 años asume el cargo que deja vacante Luis Aragonés después de una etapa de cuatro años que culminó con el triunfo en la Eurocopa 2008. El principal objetivo para el nuevo entrenador, que firma por dos años, será conseguir la clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, en la que España tiene que pelear en el Grupo 5 europeo con Turquí, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Armenia y Estonia. Además, como campeón de Europa, se añade un nuevo reto: conquistar el trofeo de la Copa FIFA Confederaciones Sudáfrica 2009.
El técnico sabe que la exigencia será máxima ya que después de haber roto el maleficio de una sequía de títulos que ya duraba 44 años, el listón para el equipo nacional está ahora mucho más alto. De todos modos, la experiencia triunfadora del nuevo seleccionador está fuera de toda duda.
Del Bosque, que como jugador defendió la camiseta del Castellón, Córdoba y Real Madrid y fue internacional en 18 ocasiones (Eurocopa de Italia 1980 incluida), dio sus primeros pasos como entrenador en el equipo blanco que le hizo grande como centrocampista (allí jugó entre 1973 y 1984 ganando 5 Ligas y 4 Copas del Rey).
Después de curtirse en las categorías inferiores durante 6 años, asumió el banquillo principal en la temporada 1999/2000 en sustitución de John B. Toshack y su debut fue brillante ya que logró la octava Copa de Europa para el club de la capital. En sus cuatro años al frente del equipo, repetiría este éxito en 2002, además de ganar dos Ligas (2001 y 2003), una Supercopa de España (2001) y una Supercopa de Europa (2002) y una Copa Intercontinental (2002).
Tras su etapa en el club blanco, dirigió al Besiktas turco en la temporada 2004/2005, para regresar después a España y pasarse al otro lado de los micrófonos, como comentarista para distintos medios de comunicación.
Cambio de estilo
Al margen de los ajustes puramente deportivos, el banquillo español experimentará un cambio radical de personalidad. El temperamento de Luis Aragonés, espontáneo y en ocasiones polémico, será sustituido por el estilo discreto, sereno y paciente de Vicente del Bosque. El técnico ya fue elogiado por su capacidad de manejo de un vestuario complicado, repleto de egos como fue aquel Real Madrid de los Galácticos, Ronaldo, Zinedine Zidane, Raúl y Luis Figo, entre otros. Su magnífica gestión entonces hace esperar que su relación con los actuales héroes españoles vaya como la seda.
Del Bosque es el prototipo de hombre tranquilo, que no altera el tono ni pierde los papeles ni en las situaciones de máxima presión. Su carácter conciliador y buenas maneras volvió a manifestarse en sus labores de comentarista, sin salidas de tono. Un detalle más de su buen tacto fue su renuncia a comentar la Eurocopa 2008 tras filtrarse que él relevaría Aragonés después del torneo... consideró de mal gusto juzgar la labor de su antecesor.
Incógnitas
Después de un largo camino en busca de su propia identidad, la Roja parece haber encontrado la fórmula en la que se siente cómoda y con la que sabe ganar. La nutrida nómina de centrocampistas de talento es el punto de partida de un estilo de juego de toque, que brilla cuando tiene la posesión del balón.
La sabiduría popular afirma que no se debe arreglar aquello que funciona bien, con lo que habrá que seguir atentamente cuáles serán las primeras decisiones del nuevo entrenador. Muchos sospechan que su pasado blanco y su amistad con figuras del Real Madrid como Fernando Hierro y Raúl podrían pesar en su criterio y darían una nueva oportunidad al capitán madridista de vestir la Roja. Es uno de las herencias más calientes que le deja Aragonés. La solución llegará en menos de un mes...
El nuevo seleccionador, el número 50 de la historia, debutará en el banquillo de la Roja el 20 de agosto en un partido amistoso contra Dinamarca. La primera cita oficial será el 6 de septiembre en el primer partido de clasificación para Sudáfrica 2010 que enfrentará a España con Bosnia-Herzegovina en Murcia.
